Jayro Bustamante, un cineasta por descubrir

A propósito de la designación de Jayro Bustamante como integrante del jurado del 10° My French Film Festival que comienza hoy, recordé las incontadas veces que una amiga radicada en Francia elogió la obra del realizador guatemalteco nacido en 1977. Cuando me preguntó si había visto alguna de sus películas, me dio vergüenza contestar que ni siquiera había oído hablar de este autor de dos cortos y tres largometrajes, éstos últimos distinguidos en prestigiosos festivales internacionales.

Si busqué bien en Internet, sólo Diego Lerer reseñó un film del guionista, director, productor: su primer largo, Ixcanul. Al margen de algunos reparos personales, el crítico argentino escribió en su blog Micropsia y en el marco de la cobertura acordada a la Berlinale de 2015: «Es innegable que se trata de un cineasta con talento, con gran sentido visual, enorme comprensión de los distintos subtemas que su historia despierta y que sabe jugar en el límite justo entre la condescendencia y la sinceridad».

A fines del mismo año, aquella opera prima se exhibió en la sección Panorama del Cine Latinoamericano del 30° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Otra vez según los resultados de mi búsqueda online, nuestros críticos la pasaron por alto.

Tal como apuntó Lerer en la crítica mencionada, Ixcanul ganó el premio Alfred Bauer en Berlín. En esta página, la base de datos IMDb consigna además premios recibidos en el Festival internacional de Cine Latinoamericano de Biarritz, en el Festival de Nuevo Cine de Montreal, en los festivales de cine de Filadelfia, Guadalajara, Cartagena, Lima.

Los otros dos largometrajes de Bustamante –Temblores y La llorona– también fueron nominados y distinguidos. El primero obtuvo el premio Sebastiane del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, el premio del público y el Rail d’Oc del Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, el premio de la competencia ibero-americana y el Mayahuel del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (detalles, aquí). El segundo cosechó dos galardones en el Festival de Cine de Venecia y uno en el mismo de San Sebastián (detalles, aquí).

La llorona figura en La Internacional Cinéfila 2019, colección de rankings que realizaron 169 programadores, críticos y cineastas de treinta países, y que el crítico argentino Roger Koza publicó a fines de diciembre en su blog Con Los Ojos Abiertos. La de Bustamante fue una de «las cinco películas del año» según Denis De la Roca, programador de consulta de los festivales internacionales de cine de Chicago y del Cairo.

En octubre de 2018, cuando anunció la designación del realizador como embajador de Turismo de Guatemala, el sitio Estrategia y Negocios repasó su trayectoria. Nacido y criado en una comunidad maya ubicada a orillas del lago de Atitlán, Bustamante se mudó a la capital para estudiar Publicidad en la Universidad de San Carlos. Tras haber dirigido algunos cortos publicitarios, se mudó a París para estudiar en el Conservatorio Libre de Cine Francés y luego a Roma para formarse como guionista en el Centro Experimental de Cine. Una vez egresado, dictó clases en universidades extranjeras.

Cuando regresó a su tierra natal, fundó La Casa de Producción, compañía con la que filmó el corto Cuando sea grande e Ixcanul. También fundó La Sala de Cine, primer espacio guatemalteco que proyecta gratis películas de autor.

En febrero de 2019, Bustamante conversó con Pía María Castro de la Deutsche Welle sobre la proyección de Temblores en la 69° Berlinale. «El guatemalteco puede soportar al indígena pero no aceptarlo“ dijo sobre el racismo de sus compatriotas. “Tenemos ese peso de la Colonia. No nos queremos. Yo no conozco una sociedad tan especialista en los pantones de la piel”, agregó.

El cineasta también se refirió a las «complicaciones» derivadas del estreno de Ixcanul en Guatemala, y relacionadas con el hecho de que los guatemaltecos no quieren verse representados por indígenas en la pantalla. «Tenemos una gran admiración por el cine que viene del Norte y eso causa una dicotomía en nuestras acciones: nos comparamos con gente que vemos en las películas de otro país pero cuya vida no pega con la nuestra”, explicó.

A fines de enero, La llorona se proyectará en el Festival de Sundance y se estrenará comercialmente en Francia. Ojalá esta exposición llame la atención de algún programador o distribuidor argentino con ganas de descubrir –y de hacernos descubrir– al elogiado realizador guatemalteco.

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PD. Ander Gillenea es el autor del retrato de Bustamante que ilustra este artículo. La foto fue tomada para la agencia de noticias France Presse.

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