«Momento exacto» para organizar nuestro futuro audiovisual

«Comienza un nuevo ciclo que todos esperamos que sea de exitosa reconstrucción. Pero cuidado porque venimos atrasados: si no nos renovamos, en muy poco tiempo, vertiginosamente, terminaremos perdiendo el tren que habíamos logrado alcanzar».

Con esas palabras termina el comunicado que la asociación de Directores Argentinos Cinematográficos difundió ayer para volver a denunciar la «mala praxis» de la alianza Cambiemos, y para instar a crear una nueva ley de cine «que fomente la realización, distribución y exhibición de producciones nacionales». De la elaboración del nuevo marco regulatorio deberían participar todos los actores del sector, incluidos «los gigantes digitales que son fantasmas sin regulación alguna en nuestra actividad y territorio».

Los autores de la gacetilla sostienen que el desempeño macrista «agravó y multiplicó» los errores cometidos por gestiones anteriores. «Una y otra vez, con cada paso y Resolución, se burlaron de toda la actividad, paralizaron la industria cinematográfica y la despojaron del costo medio, del crédito y de la cuota de pantalla, virtuosos recursos oportunamente establecidos».

Para los directores asociados, los perjuicios acumulados en cuatro años son consecuencia, «no sólo de determinada política o ideología, sino también de la más tremenda ineficiencia y desconocimiento». Por si cupiera alguna duda sobre la intensidad de la indignación experimentada, estos referentes de la comunidad audiovisual nacional exigen «derogar y auditar lo actuado entre el 10 de diciembre de 2015 y el 9 de diciembre de 2019, para que los responsables rindan las cuentas que corresponda».

La mala praxis –sostienen los integrantes de la DAC– coincidió con un cambio de paradigmas registrado dentro y fuera de nuestro país. «Unidos por lo digital, cine y televisión convergen segundo a segundo, más y más en formatos o soportes cuya comercialización, distribución y exhibición ya no se consuma ni consume por los mismos lugares, aparatos, dispositivos que antes». El crecimiento de audiencias, el enriquecimiento de algunos en desmedro de otros, la reducción de derechos definen esta realidad «insoslayable».

Acaso en alusión al triunfo electoral de la fórmula Fernández – Fernández, los integrantes de la DAC afirman que «hoy en la Argentina nace una esperanza que debe estimularnos para organizar sabia y cuidadosamente el futuro, audiovisualmente hablando». La renovación gubernamental constituye un «momento exacto» para dejar de emparchar las pinchaduras que la Ley de Cine vigente sufrió a lo largo de 25 años, y en cambio «actualizar las reglas del juego cinematográfico, reconstruir órganos y organismos, formas y conceptos».

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Contenidos complementarios
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