Encender la cultura para encender la Argentina

Al término del encuentro en la UNA, Estrella recordó que en 2016 el Gobierno porteño revocó la tenencia del predio cedido en 2005 a la fundación del pianista, Música Esperanza, en la Villa 31.

Alejandro Grimson y Miguel Ángel Estrella cerraron el Primer Encuentro Federal de la Cultura que tuvo lugar el sábado 7 de septiembre en una de las sedes de la Universidad Nacional de las Artes. El antropólogo porteño y el pianista tucumano destacaron la importancia de esta jornada organizada por los mismos impulsores de la Plataforma Federal de Cultura, y dirigida a los ciudadanos que entienden que el desarrollo cultural es condición sine qua non para la construcción de una Argentina justa, soberana, independiente de verdad.

Según el documento de cierre, 250 personas se reunieron en la UNA para debatir sobre política cultural y sobre un país que «necesita repensar y repensarse» de cara al recambio presidencial. Entre los realizadores, escritores, artistas plásticos, músicos, coreógrafos, artesanos, gestores culturales, comunicadores, investigadores, docentes, estudiantes, referentes del área de Cultura de sindicatos, ONGs y entidades gubernamentales presentes, 154 intervinieron como oradores. Entre el público también se intercambiaron experiencias, diagnósticos, opiniones, propuestas.

Apenas lanzaron la Plataforma Federal de Cultura, sus impulsores hicieron pública la adhesión a la fórmula presidencial Alberto Fernández – Cristina Fernández y, acaso en honor a la letra inicial del apellido de los postulantes, propusieron cuatro ejes de discusión: Federalismo, Formación, Fomento y Financiación. En torno a estas 4F también giró el encuentro del sábado 7, que convocó a ciudadanos porteños y oriundos de veinte provincias argentinas.

Por si cupiera alguna duda sobre el apoyo a los candidatos centrales del Frente de Todos, Grimson sostuvo:

«Este tipo de construcciones es fundamental para los tiempos que se vienen en la Argentina. Sin lugar a dudas, la cultura en todos sus sentidos, en todos sus hábitos de gestión, ha de volver a ocupar el lugar que siempre debió ocupar en la lucha social por un país justo, soberano e independiente…

Necesitamos que el 10 de diciembre se abra un proceso que eche por tierra el imaginario europeista, racista, centralista que tiene este país, un proceso que reconozca todas las heterogeneidades argentinas, todas las territorialidades, todas las formas de producción cultural. Un proceso que empodere, que genere cada vez más comunidades autónomas capaces de librar esa batalla por un nuevo imaginario de comunidad nacional, por creencias y valores basados en las nociones de solidaridad, comunidad, inclusión».

El antropólogo instó a «poner a todas las industrias culturales –desde las más pequeñas, desde aquéllas ubicadas en las zonas más periféricas del país– a trabajar juntas en este proceso que Alberto Fernández denominó Prender la economía«. Luego agregó: «La economía argentina va a encenderse si también se enciende la producción cultural».

En otro pasaje de su discurso, Grimson se refirió a la necesidad de revincularnos con el resto de América latina. «Hoy todos sabemos que la cultura tiene incidencia en el Producto Bruto Interno, en la creación de empleo, en la integración social. Y tiene y va a tener influencia en las nuevas exportaciones que la Argentina vaya a hacer a América latina, para volver a la Patria Grande y para que ella vuelva a nosotros porque ahí está nuestro destino».

Esas palabras evocaron en Estrella el recuerdo de «personas tan grandes como (Rafael) Correa, Evo Morales, Néstor Kirchner, Hugo Chávez» y del discurso donde el entonces Presidente venezolano mandó el ALCA al carajo. El también fundador de Música Esperanza y ex embajador argentino ante la UNESCO se refirió a «la creación de la Unasur, al ímpetu que tomó el Mercosur, a todas esas cosas que nunca les interesaron a los bandidos que nos gobiernan ahora».

Escoltado por Grimson y por Edgardo Bechara ElKhoury, director de Cine Fértil y del festival LatinArab, el pianista finalizó: «Hoy en América latina nos toca una batalla fuerte. Es importante que quienes estamos en el ámbito cultural nos unamos, nos hagamos oír y demos testimonio».

Consecuentes con la dimensión federal de la plataforma de cultura, los autores del documento de cierre del primer encuentro proponen tejer una red de «identidades diversas, con deseos complejos, contradictorios y complementarios, con búsquedas y realidades diferentes». Para llevar adelante esta tarea –advierten– resulta imprescindible renunciar «a toda centralidad».

Acaso por eso el segundo encuentro programado no tendrá lugar en Buenos Aires, sino en la ciudad de Córdoba. Falta poco: fue anunciado para el 5 de octubre próximo.