Retrato de una sociedad filicida

El documental de Ferrente compite en la sección Derechos Humanos del 21º BAFICI. Se proyectará mañana domingo a las 15:45 en el Belgrano Multiplex 7, y el sábado 13 de abril a las 18:10 en la Alianza Francesa.

Del centenar de películas programadas para el 21º BAFICI, Selfie se perfila como una de las más fieles al espíritu independiente que se arroga este festival de cine. Para empezar, el documental de Agostino Ferrente aborda un tema que la opinión pública prefiere silenciar: en palabras del penalista Raúl Zaffaroni, la “masacre por goteo” de pibes pobres. Por si esta afrenta resultara insuficiente, el realizador italiano elige darles a dos referentes de esta juventud diezmada los dispositivos necesarios para filmarse a lo largo de un verano, y de esta manera describir su presente sin intermediarios.

El asesinato de Davide Biffolco a manos de un carabiniere en un rincón del barrio napolitano de Soccavo inspiró en Ferrente la idea de dedicarles un documental a los adolescentes que –en Italia también– son víctimas de algún gatillo fácil. En lugar de aproximaciones trilladas como la entrevista o el uso de cámaras ocultas, el realizador apostó a la estrecha relación que los llamados millennials mantienen con los teléfonos inteligentes y en especial con las aplicaciones diseñadas para sacar selfies.

Alessandro y Pietro se filman en sus casas, en el bar donde trabaja el primero, en la calle, montados en sus motorinos, con chicos del barrio, algunos ya enrolados en la Camorra. Ferrente compagina este material con imágenes registradas por cámaras de seguridad y con fragmentos de entrevistas informales realizadas a dos chicas quinceañeras, a un grupo de muchachos mayores que los protagonistas, a un ragazzo de diez años, a otro de doce. En menor medida aparecen el padre de Davide y extractos de la cobertura televisiva acordada a este asesinato que la Justicia consideró un accidente o, en términos más precisos, un caso de impericia policial.

Impresiona la lucidez de Alessandro y Pietro a la hora de reconocerse co-autores de esta película. La discusión en torno a si deben referirse a las “cosas negativas” de Rione Traiano ilustra no sólo el compromiso que los adolescentes de 16 años asumieron con el proyecto, sino los criterios que rigen el montaje realizado por dos mujeres: Letizia Caudullo y Chiara Russo.

“O nos mata la mafia o nos mata la Policía” sostiene Pietro antes de contar que fue dealer por muy poco tiempo. “Le tenía más miedo a la competencia que a los carabinieri porque, si tenés suerte, éstos te perdonan la vida y te llevan preso” agrega sobre una realidad extensible a barrios marginales de otras ciudades italianas, europeas, africanas, asiáticas, americanas.

Tanto los protagonistas como los chicos entrevistados mencionan con naturalidad las opciones frecuentes que les depara un sistema cada vez más segregacionista y violento: el desempleo o subempleo, la delincuencia, la cárcel, la muerte prematura. En el documental de Ferrente, las selfies trasladan nuestra atención del –muchas veces analizado– narcisismo contemporáneo a una sociedad tan filicida como los voraces Cronos y Saturno.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

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