La Argentina según Gaston Bourquin

De Tierra del Fuego a Misiones: fotografías de Gaston Bourquin 1914 – 1950 se llama la exposición de la obra del fotógrafo y editor suizo que llegó a nuestro país en 1913 y lo retrató hasta que falleció a sus tempranos 60 años. La curaduría a cargo de Verónica Tell y Luis Priamo, investigadores especializados en el patrimonio fotográfico nacional, contó con el respaldo de la Universidad Nacional de San Martín y del Museo de la Ciudad donde la muestra tiene lugar. Además de postales y retratos, se exhibe documentación que da cuenta de la trayectoria del autor de La Argentina pintoresca entre otros álbumes. Por ejemplo, el reconocimiento de figuras como Leopoldo Lugones, Paul Groussac, Ricardo Rojas.

Las dos imágenes que ilustran este post integran la selección de más de setenta piezas, la mayoría en blanco y negro, algunas coloreadas por el propio Bourquin. La primera data de 1930 y muestra el –hace décadas inexistente– balneario municipal ubicado en la Costanera Sur porteña; la segunda nos retrotrae al mismo año pero nos traslada mil kilómetros por la Patagonia marítima hasta la localidad rionegrina de San Antonio Oeste.

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En estas imágenes algunos espectadores reconocemos los contrastes característicos de nuestro país. Son especialmente notables cuando pasamos de retratos de tafeteros y hacheros del interior profundo a postales de una Buenos Aires aparentemente pujante (así lo sugieren los planos generales de las estaciones de trenes de Once y Constitución).

¿Qué habrá pensado Bourquin de los rostros y paisajes urbanos y rurales que capturó a lo largo de 36 años? ¿Cómo habrán impactado en esa cabeza y en esos ojos suizos las dimensiones y contradicciones de nuestro vasto territorio?

Además de inspirar esas y otras preguntas, la exposición invita a repasar la Historia de la Argentina. Pensamos entonces en el granero del mundo que encarnamos durante el período de entreguerras, en los coletazos de la crisis del ’30, en al menos tres fenómenos exclusivamente autóctonos: el yrigoyenismo, la década infame, el primer peronismo.

La muestra es también un homenaje amoroso. Tell es nieta de Gaston; una parte de los testimonios exhibidos fue cedida por su mamá Jeannette Bourquin.

Hasta el 29 de julio hay tiempo de ver esta hermosa exposición. Las puertas del museo ubicado en Defensa 223 están abiertas todos los días de 11 a 18. La entrada es gratuita.