El nuevo Yo acuso de Ken Loach

El film de Loach se estrenó el jueves 22 de junio en salas argentinas.

En noviembre pasado, el líder del Partido Laborista Jeremy Corbyn aprovechó una sesión parlamentaria con la Primera Ministra británica Theresa May para recomendarle que viera junto con el secretario de Trabajo y Pensiones Damian Green la película más reciente de Ken Loach, Yo, Daniel Blake. De paso, el candidato estelar de las recientes elecciones generales en el Reino Unido mencionó un caso real similar al del carpintero con licencia por enfermedad que protagoniza la ficción ganadora de varios premios además de la Palma de Oro del 69º Festival de Cannes.

La sugerencia pícara de Corbyn y la respuesta de May en defensa del sistema de asistencia estatal a ciudadanos desempleados aumentó la temperatura de la discusión mediática en torno a la legitimidad de la nueva denuncia cinematográfica del autor de La parte de los ángeles, Pan y rosasLadybird, Ladybird, Riff Raff entre otras películas críticas del establishment anglosajón. Por ejemplo el diario The Guardian publicó a principios de 2017 este informe sobre más casos de ciudadanos vulnerables maltratados por el Estado, y esta transcripción de las declaraciones de un gerente de la entidad semipública Jobcentre Plus, que aseguró que “Yo, Daniel Blake no representa la realidad”.

En esta entrevista que le concedió a Dundee Contemporary Arts, el guionista Paul Laverty se refirió a una encuesta nacional realizada cuando el gobierno británico decidió profundizar el recorte del presupuesto destinado a la seguridad social, después de la crisis bancaria de 2008. El socio creativo de Loach contó que la mayoría de los encuestados justificaron la medida porque, dijeron, un 27 por ciento de ese presupuesto había sido destinado a ciudadanos que simularon necesitar ayuda estatal. Tras sostener que ese desvío no había alcanzado siquiera el 1 por ciento, Laverty se declaró fascinado por “esa brecha entre percepción y realidad”.

Sin dudas, la valoración de I, Daniel Blake depende en gran medida de la percepción que el espectador tenga de la realidad. Quien considere que el Estado de Bienestar es insostenible en el siglo XXI, y por lo tanto justifique su desmantelamiento a escala global, verá en esta película un dramón digno de la izquierda trasnochada. Quien entienda el presente neoliberal como un azote a la dignidad humana apreciará el nuevo Yo acuso de Loach.

Desde esta segunda perspectiva, los aciertos del realizador inglés pesan más que algunos aspectos cuestionables. Entre los primeros, figuran el tino para retratar la faceta más perversa de la tecnocracia primermundista (aquí no hay nadie gasallesco, con perdón del autor de la crítica publicada en Página/12). También corresponde elogiar la constitución de un elenco sólido, donde sobresalen los actores protagónicos Dave Johns y Hayley Squires.

El mayor reparo aparece ante un desenlace predecible, acaso muy condicionado por la intención de subrayar la estrecha relación entre ficción y realidad con la lectura formal de una suerte de manifiesto. A algunos espectadores nos juega en contra conocer de antemano una parte de ese contenido, citado en afiches y otras piezas promocionales del largometraje.

Yo, Daniel Blake se estrenó en nuestro país el jueves pasado, cuando todavía se mantenía álgida la discusión en torno a los recientes amagues gubernamentales con miras a reducir las pensiones por discapacidad y por viudez. En este contexto, la película de Loach ofrece un adelanto del futuro siniestro que nos depara la alianza Cambiemos, y que sólo reconocemos los argentinos preocupados por el avance local del neoliberalismo global.

———————————————————–
Reseñas de otras películas de Ken Loach
La parte de los ángeles
El viento que acaricia el prado

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

5 thoughts on “El nuevo Yo acuso de Ken Loach

  1. He tenido oportunidad de ver el film de Ken Loach hace unos meses por tener la posibilidad de bajarla de internet. En ese momento y ahora me sigue pareciendo excepcional por su realización y el valor testimonial que el film tiene. Esto más allá de entender que no es un documental, pero resulta que su guionista se acerca tanto a la crueldad de un sistema que abandona a los seres humanos a su destino, que no tiene piedad, que los sistemas burocráticos atentan con los más necesitados, generalmente gente mayor que no maneja los sistemas informáticos que se pretende “democratizan” la comunicación. Claro está que ser joven no es una virtud en sí misma, pero cierto es que la edad condiciona la velocidad con que los nuevos sistemas “comunican” a los seres humanos. Es decir: discriminan a los mayores y los dejan fuera de la posibilidad de entender que la realidad la “hacen pasar hoy” por un intricado sistema informático, la más de las veces inaccesible a edades más o menos avanzadas. En cuanto al “documental” debo señalar que todos estos, de un modo u otro ficcionan. Y lo hacen sin decirlo, al colocar la cámara en el lugar de la visión del realizador y no en otro, al cortar el discurso donde conviene al realizador, al dar un orden al montaje de imágenes, al utilizar el audio de un modo particular y mil etc. más. Digo esto porque se pretende decir que el film no refleja la realidad (¿?) sin definir que es la realidad y si esta es posible de ser filmada. Ocultar el valor de esta obra, digna de Loach, su guionista Laverty y un equipo actoral y técnico que es para envidiar, dada la sencillez con que está planteada la producción. Bien podría realizarse en nuestros países, ya que no se necesita un presupuesto monumental ni nada que se le parezca. Se necesita talento, capacidad artístico-técnica y algo de dinero; tal vez tanto como el que se le niega a nuestros jubilados y discapacitados por quienes creen que la democracia se puede adulterar sin consecuencias a través del tiempo, que haber ganado una elección les permite llevar adelante una estafa que dure 100 años.-

  2. Gracias por el valioso aporte, Julio.

    Me declaro admiradora de Ken Loach, de su coherencia ideológica y artística. A mi juicio, Yo, Daniel Blake lo muestra saludable en ambos sentidos.

    En Argentina se publicaron críticas muy mezquinas. Entre los autores de esos textos, algunos parecen más bien disgustados con el propósito de denunciar una realidad incómoda, que contradice el rótulo de País Ejemplar que una buena porción de argentinos le asigna al Reino Unido. Esos críticos expresaron una decepción parecida meses atrás, ante la última película de los Dardenne, La chica sin nombre o La chica desconocida. A los hermanos belgas, también les reprocharon cierta tendencia a la repetición temática, y la sensiblería con la que suelen describir la solidaridad en las clases populares.

  3. Muy buena película La fille Inconnue de los Dardenne, injustamente subvalorada. La de Loach no la vi aún. Dejo acá una cita de su entrevista publicada en Radar de P12 hace una semana:
    “Estuvimos intercambiando historias centradas en qué tratamiento recibe la gente cuando necesita ayuda desesperadamente, ya sea porque están enfermos o sin trabajo o algún otro tipo de problema.(…) nos dimos cuenta de que el nivel de maltrato era realmente cruel. Y muy a sabiendas, (…)el gobierno sabe perfectamente lo que está haciendo”.

    Aquí, allá y en todas partes…

  4. Me pareció muy interesante la entrevista de Diego Brodersen, JC. La linkeo acá para quien quiera leerla completa.
    A mí también me gustó mucho La fille…. Creo que, entre nuestros críticos, muchos son más severos con ciertos autores europeos (de izquierda) que con aquéllos que se consagran en la industria. Curiosamente (o no), son más sensibles a las reiteraciones de los primeros que a aquéllas de los segundos.

  5. Vi la película y estoy absolutamente de acuerdo con tu comentario. También leí la crítica sin autor que publicó Página 12 :me pareció mezquina y tendiente a “épater les bourgeois”.

¿Con ganas de opinar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s