Relectura(s) del 30 de marzo

En declaraciones realizadas días atrás a Letra P, el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, calificó de “práctico” e “histórico” el valor de la marcha convocada para mañana jueves a Plaza de Mayo. El primer adjetivo remite a la intención de consolidar la unión entre las centrales de trabajadores decididas a profundizar la lucha contra el ajuste impuesto por la alianza Cambiemos. El segundo calificativo alude a la movilización nacional que la CGT Brasil encabezó el 30 de marzo de 1982 contra el gobierno de facto en ese entonces presidido por Leopoldo Fortunato Galtieri.

En este post que escribió siete años atrás, Jorge Gómez recordó aquella manifestación que los argentinos olvidamos -o simulamos olvidar- durante décadas para evitar reconocer y eventualmente analizar la conducta esquizofrénica que en pocos días nos hizo salir a la calle, primero, para repudiar, luego, para respaldar a la dictadura. Por si hiciera falta, vale aclarar que el Estado totalitario también actuó de manera disociada: el 30 de marzo reprimió salvajemente; el 4 de abril dialogó entusiasta con el pueblo congregado para celebrar la (efímera) recuperación de las islas Malvinas.

En 2010, Jorge recordó el 30 de marzo de 1982 para invitar a hacernos cargo de aquel “violento cambio de actitud”. También para evitar los lugares comunes que los argentinos solemos transitar cada vez que conmemoramos el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

En 2017, el sindicalismo antimacrista rescata por otras razones la marcha realizada 35 años atrás. Entre ellas, sobresale la intención de comparar nuestro presente con un pasado también signado por la voluntad gubernamental de aumentar la desigualdad social (por supuesto en detrimento de los trabajadores) y por una representación gremial escindida (en aquel entonces entre la mencionada CGT Brasil y la CGT Azopardo).

Aún en circunstancias distintas a las de su publicación, resulta interesante re/leer a Jorge. Además de invitar a informarnos sobre un acontecimiento histórico hasta hace poco silenciado o reducido a la mínima expresión, su artículo recuerda que la memoria colectiva es tan selectiva como la memoria individual. Acaso esta observación nos llame a ser (más) rigurosos a la hora de relacionar presente y pasado y, en este caso preciso, a evitar el error de (volver a) invisibilizar la secuencia esquizoide de aquel otoño de 1982.

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Contenido complementario
– No sólo el 2 de abril; también el 30 de marzo

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María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

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