Cerca de Dios

Hasta el último hombre compite por el Oscar a la mejor película y cinco estatuillas más. Se estrenó el 5 de enero en Argentina.
Hasta el último hombre compite por el Oscar a la mejor película y cinco estatuillas más. La película de Mel Gibson se estrenó el 5 de enero en Argentina.

Con Hasta el último hombre, Mel Gibson vuelve a declarar su admiración por los individuos cuyas convicciones parecen más nobles y sólidas que los mandatos y castigos que la sociedad les impone. Desde este punto de vista, el objetor de conciencia Desmond Doss se incorpora a la lista de superhombres que el actor y realizador inauguró con un personaje de ficción –Justin McLeod– y extendió con dos figuras históricas, William Wallace y el mismísimo Cristo.

Cuando El hombre sin rostro se estrenó en 1993, trascendió que Gibson había acordado con el guionista Malcolm MacRury ignorar un pasaje clave de la novela original, y sugerir la total falsedad de los rumores de pedofilia que pesan sobre el docente protagonista. “Así la historia es más positiva” habría dicho el entonces novel director para justificar esta modificación en la adaptación del libro de Isabelle Holland.

Vera o ben trovata, la anécdota aumenta la sensación de que al actor devenido en realizador le importa menos narrar que manipular. Dan cuenta de esta tendencia las secuencias de crueldad explícita en Corazón valiente y, todavía más sádicas, aquéllas de tortura en La pasión de Cristo.

En Hasta el último hombre, Gibson pretende canonizar al joven estadounidense que durante la Segunda Guerra Mundial se enroló en el ejército de su país para defenderlo de los japoneses, sin usar una sola arma. En efecto, Desmond se convierte en santo cuando -en la escena de traslado en camilla- la cámara lo suspende en el cielo, cerca de Dios, lejos del Diablo.

Para ilustrar el infierno (bélico), Mel abunda en planos detalle de cuerpos destripados y desmembrados en el campo de batalla. También muestra el trabajo de las ratas sobre las carnes expuestas de los soldados muertos.

El verdadero Desmond Doss.
El verdadero Desmond.

La elección de Andrew Garfield para el rol protagónico alimenta la hipótesis en torno al interés en cierto prototipo de superhombre. El joven actor que fue Hombre Araña una y dos veces tiene experiencia en personajes con aspecto vulnerable e interior férreo.

Al término de su película, Gibson inserta testimonios del verdadero Desmond, de su hermano Harold, de uno de los compañeros que el soldado adventista rescató en el acantilado de Maeda. Además de constituir un segundo homenaje, la inclusión de ese material de archivo parece destinada a probar la fidelidad del realizador al relato original.

Vaya uno a saber qué aprendió en un cuarto de siglo este director: o bien a elegir relatos lo suficientemente positivos como para no tener que retocarlos (demasiado); o bien a encontrar en documentos históricos la apariencia de verdad recomendada para manipular mejor.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

4 thoughts on “Cerca de Dios

  1. Gibson siempre aspira a crear superhombres nieztcheanos.Esta peliculo no se si podré verla, pero puedo imaginármela con la descripción de Encuentros

  2. Si no puede ver esta pelicula, no perderá mucho, Dra. Giberti. Dicho sea de paso, no quise mencionar a Nietzsche para no descenderlo al rango de Gibson. Pero sin dudas le debo al filósofo alemán la ocurrencia de utilizar el sustantivo ‘superhombre’.

    Muchas gracias por su comentario.

  3. Muy interesante la nota. Inmediatamente me hace acordar a mi desvelo de anoche que supe aprovechar sin proponérmelo para ver de forma completa Pelotón de Oliver Stone, el protagonico de Charlie Sheen es olvidable, pero me sigue convenciendo la idea de que en un mismo infierno bélico conviven el bien y el mal (la rivalidad entre dos sargentos experimentados, uno criminal de guerra que es capaz de matar a una aldeana frente a sus hijos y el otro resignado y paternal siempre dispuesto a pelear ” como se debe”). Y a diferencia de Gibson, Oliver Stone no tuvo la necesidad de crear ningún super hombre. Todo lo contrario, para sobrevivir los personajes muy lejos de potenciar sus capacidades necesitan hacerse cada vez más inhumanos. Terminé comentando otra película, jajajaja, pero las de Mel no me producen el mismo efecto. Saludos

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