Decime qué se siente

La opera prima de Diego Bliffeld y Nicolás Diodovich se estrena esta semana.
Está anunciado para el jueves 19 de enero el estreno de la opera prima de Bliffeld y Diodovich.

La ocurrencia de montar sobre una costumbre bien argentina un pequeño laboratorio casero donde medir la integridad de las amistades tempranas que parecen resistir el advenimiento de la edad adulta dice bastante de los autores de Línea de cuatro, ficción que se estrenará el próximo jueves en el cine Gaumont. De hecho, Diego Bliffeld y Nicolás Diodovich encontraron en la tradicional cita hogareña destinada a sufrir algún partido importante de la selección nacional de fútbol el espacio y el tiempo justos para desarrollar con inteligencia un inquietante retrato psicosocial.

Los realizadores explotan al máximo los recursos narrativos del encierro al que Germán, Martín, Pedro y Javier se someten voluntariamente para mirar en casa del primero la transmisión televisiva de la final contra Alemania por la Copa Mundial de 2014. En esta suerte de convivencia forzada por tiempo limitado, los protagonistas reemplazan progresivamente los comentarios futboleros por observaciones cada vez más íntimas y contrarias al espíritu de fair play, no sólo deportivo.

La dupla autoral hace gala de un conocimiento preciso de la mentalidad de un tipo de varón porteño, profesional, treintañero. Los parlamentos mechados con expresiones machistas, etiquetas políticas, consideraciones generacionales pintan de cuerpo entero a los personajes.

Las virtudes del guión se trasladan a la pantalla gracias a las actuaciones impecables de Diego Echegoyen, Carlos Eisler, Alejandro Hener, Alejandro Lifschitz. También gracias a una acertada articulación de los planos que construyen el retrato individual y colectivo de los cuatro amigos.

Se palpa la experiencia profesional que los realizadores adquirieron antes de filmar esta opera prima: Bliffeld como asistente de dirección de Mariano Cohn y Gastón Duprat; Diodovich como redactor publicitario.

Línea de cuatro empieza y termina con un fragmento de la melodía de Bad moon rising de Creedence Clearwater Revival, que los hinchas argentinos entonaron en 2014 contra el país anfitrión del Mundial. “Brasil, decime qué se siente” desafiaba, pícara, aquella re-versión futbolera que los realizadores parecen haber rescatado para ambientar mejor su re/encuentro de laboratorio, y acaso para advertir sobre el riesgo que corren algunos amigos cuando aceptan la (peligrosa) invitación a verbalizar sentimientos.

En definitiva, los pactos de silencio y la presencia perturbadora de ciertas ausencias son los dos grandes temas de esta película que parece anunciar el crecimiento profesional de Bliffeld y Diodovich. Por lo visto en esta ocasión y en octubre pasado, habrá que agradecerle al fútbol la capacidad de inspirar largometrajes prometedores en nuestros jóvenes realizadores.

—————————————————————————————————
Contenido complementario
Reseña de El hijo de Dios de Mariano Fernández y Gastón Girod

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

¿Con ganas de opinar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s