El arte de morir un poco, mucho, nada

«I have to die a little
Between each murderous thought
And when I’m finished thinking
I have to die a lot».

Cohen presentó este disco días después de cumplir 80 años.
Cohen presentó este disco días después de cumplir 80 años.

Leonard Cohen fue colaborador (muy) ocasional del semanario The New Yorker. En septiembre de 2014, el cantautor canadiense publicó la letra de Almost like blues, segunda de las nueve canciones que conforman Popular problems.

El poeta presentó su decimotercer álbum grabado en estudio días después de haber cumplido ochenta años. Con este dato en mente, algunos seguidores entendieron los versos arriba transcriptos como un reconocimiento de la proximidad del final.

En Almost like blues, Cohen desafía la inevitabilidad de La Parca con la ocurrencia de una mente capaz de dosificarla: se trata de morir un poco entre cada pensamiento criminal, y mucho cuando se termina de pensar.

Morir un poco, incluso mucho, no equivale a morir del todo. Con sus versos, el poeta despojó a La Parca de su poder absoluto.

«There is no G-d in heaven
And there is no Hell below
So says the great professor
Of all there is to know
But I’ve had the invitation
That a sinner can’t refuse
And it’s almost like salvation
It’s almost like the blues».

La estrofa final menciona una invitación que ningún pecador puede rechazar. «Es casi como una salvación; es casi como los blues«.

Hoy Cohen encarna ese ‘casi’ inmune a la desaparición total. A lo largo de sus 82 años, el cantautor habrá muerto un poco -o mucho, en el peor de los casos- pero todo el mundo sabe: ayer consiguió que, después de visitarlo (y escucharlo), la Parca regresara sola a su morada.