A la espera de Zama

Foto del rodaje, difundida por Rei Cine. El monitor muestra el rostro del actor Daniel Giménez Cacho, a cargo del rol protagónico.
Foto del rodaje, difundida por Rei Cine. El monitor muestra el rostro del actor Daniel Giménez Cacho, a cargo del rol protagónico.

El 18 de mayo, Rei Cine anunció que en el transcurso de “los próximos meses” estará trabajando para llevar Zama a la pantalla grande. La productora hizo público su compromiso a través de su cuenta de Facebook, el día que se cumplió justo un año del inicio del rodaje de la cuarta película de Lucrecia Martel, “una de las mejores experiencias que hemos vivido como equipo”.

El estreno nacional de Zama estaba programado para fines de nuestro otoño, luego de su paso por el 69° Festival de Cannes. En marzo, Benjamín Domenench informó la decisión de cancelar el lanzamiento desde Francia y postergar el desembarco en las salas argentinas. El fundador y vocero de la mencionada productora adujo problemas personales de Martel.

El comunicado vía Facebook parece pedirnos paciencia a quienes aguardamos con gran expectativa la adaptación que la realizadora salteña hizo de la novela homónima de Antonio Di Benedetto. La espera comenzó a principios de 2013, cuando algunos medios –la revista Ñ de Clarín y el diario Los Andes de Mendoza por ejemplo- entrevistaron a la cineasta para preguntarle por los preparativos del largometraje que empezó a imaginar tres años antes, cuando terminó de leer el libro original.

Los admiradores de Martel temimos por la suerte del proyecto cuando nos enteramos de la deserción de la productora Lita Stantic (dicho sea de paso, Rei Cine ocupó el lugar que entonces quedó vacante). También sufrimos ante cada filtración online que sugería dilaciones en el cronograma de filmación.

A juzgar por la información disponible en el sitio web de RC, “los próximos meses” mencionados en el mensaje emitido a través de Facebook extenderán la espera por Zama hasta 2017. Quizás la presentación mundial y el estreno nacional previstos para mayo y junio de 2016 terminen concretándose justo un año después.

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Contenidos complementarios
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Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

10 thoughts on “A la espera de Zama

  1. Mañana la estrenan, María!!. ¿La viste en alguna función para periodistas? La novela es de lo mejor que se escribió en este país en el s.XX , así que espero que la película me guste.

  2. Todavía no vi Zama, Jorge. 😦

    Espero hace años esta película de Lucrecia Martel. Con el tiempo aprendí a esperar una versión muuuuy libre de la novela original. Creo que hice bien, porque les temo a las adaptaciones cinematográficas de libros que alguna vez leí. Y le temo especialmente a la adaptación de la novela corta de Antonio Di Benedetto. Por otra parte, creo que a Martel suele sentarle muy bien las libertades que se toma.

    En pocas palabras, asistiré con calma a alguna proyección comercial del film que, por fin, se estrena mañana en nuestras salas. La semana próxima, la reseña… 😉

  3. La vi el viernes, María. Es una película de Lucrecia Martel, no un libro filmado.

    Es Martel con sus herramientas y su propio lenguaje la que ha leído e interpretado la historia de Diego de Zama. Si para muchos lectores Zama es una novela sobre lo absurdo de la espera, sobre un espacio desatinado donde nada pasará nunca, Martel entiende que es también – como sus tres películas anteriores – un relato sobre la identidad.

    Es una buena película, me parece a mí que tampoco soy el gran cinéfilo.

    Es deslumbrante la manera en que Martel recrea libremente lenguajes y modos de la época, creando un clima afectado, como irreal u onírico a veces, pero donde siempre late la violencia y la sinrazón de una comunidad en la que se cruzan sin ningún sentido burócratas españoles, indios, esclavos y bandidos, todos entre la selva y el río, a la deriva.

    En fin, hay que verla y estar atentos a los sonidos y los sucesos fuera del plano principal, al cuidado y la belleza de cada toma, a los cajones que se mueven solos y disfrutar. Es una buena película sobre Diego de Zama, el que espera que lo manden a otro lado.

  4. Coincido con tus apreciaciones, Jorge. Zama auspicia un reencuentro con una Martel siempre consecuente con su manera de entender y trabajar el cine.

    Aprovecho este intercambio de palabras para preguntarte cuánta gente (más o menos) había en la sala donde viste la película. Yo la vi el sábado por la tarde entre no más de veinte personas. Me interesa tener algún registro de la capacidas de convocatoria de este estreno promocionado con bombos y platillos.

  5. Yo la vi en el Hoyts de Plaza Oeste, en Morón. Eramos 10 personas a las 19:45 del viernes pasado. La entrada salía $ 195.- y había carteles por todos lados anunciando que a partir del domingo el costo para películas argentinas sería de $ 35, tal vez por eso la gente no fue durante esos días, no se. Ese lugar queda a 8 cuadras de mi casa, por eso fui , pero el precio me pareció disparatado.

  6. Gracias por tu respuesta, Jorge. Es cierto que es prohibitiva la entrada a los complejos de salas de cine. La variable económica podría explicar la escasez de público, aunque ese razonamiento choca con el caudal de gente dispuesta a pagar esos casi doscientos pesos para ver tanques del cine comercial. Ante la duda, sería interesante saber si Zama convoca a más espectadores en el transcurso de la Semana de Cine Argentino que empezó ayer y termina pasado mañana.

  7. Vi Zama ayer Eramos una veintena de espectadores al iniciar la función a 35 pesos y terminamos de verla 16. Desesperada vine a Espectadoires a opinar y a leer con mucha atención luego tu post y los comentarios .
    Me gustaron ; la producción ,el vestuario ,las actuaciones ,las locaciones ,la fotografía ,el maravilloso uso de la luz ,los distintos acentos ,las metáforas(el río,el traslado,los peces rechazados,la orilla ,la joya )la transformación del personaje y el tema central pero la película como producto total me pareció sofocante y lenta
    Al salir sentí q la metáfora de los peces q el agua rechaza y viven en la orilla era maraviillosa y me sentí identificada También pensé si es mejor basar la existencia en la esperanza de la búsqueda (de un traslado o de la felicidad o la utopía o del amor q te cale los huesos )o saber q lo parece una joya es una piedra sin valor .
    No leí el libro(el q tengo tiene letras sumamente pequeñas ) y me dieron ganas de hacerlo .Supongo q es el libro lo q me gustó Supongo q son las ideas q me quedaron lo q me gustaron .
    Es bueno siempre para mi q una pelicula me haga sentir y pensar pero creo q fue una gran idea desaprovechada .

  8. Cuando vi la peli ayer me molestó el bolero Amapola haciendo de separador Leyendo tus posteos me entero q L Martel puso especial cuidado en q la peli no fuera de época por eso tal vez incluyó el bolero como para descolocar al espectador (??)Lo logró

  9. ¡Hola Mabel!

    Estoy tratando de terminar la reseña de Zama, que empecé a redactar el domingo. Me cuesta mucho porque no quiero repetir ni las apreciaciones que Lucrecia Martel hizo en incontables entrevistas ni las observaciones de los críticos argentinos y extranjeros. En esta respuesta trataré de no adelantar demasiado la reseña en cuestión.

    Como bien escribió Jorge más arriba, Zama no es un libro filmado. Así que empiezo por celebrar la decisión de Martel de filmar “lo que le quedó” después de haber leído varias veces la novela corta de Antonio Di Benedetto. Prefiero esta propuesta cinematográfica a aquélla que promete un traslado eficiente del papel a la pantalla grande. En general estas adaptaciones satisfacen a pocos lectores porque, también en general, un mismo libro suele inspirar películas (a veces muy) diferentes.

    Además de la libertad con la que Martel tomó (y dejó de lado) elementos de la novela original, celebro su capacidad para crear una versión sin precedentes de esa porción de nuestro pasado colonial. Alrededor de esta idea gira mi reseña, así que no voy a explayarme en este sentido. 😛

    En cuanto a la lentitud que mencionás, pienso que el cine de Martel es así: moroso y, como bien escribiste, sofocante. Padezco un poco ese ritmo y esa sensación de encierro mientras miro sus películas, pero desde el momento en que salgo de la sala de cine (creo que la obra de Martel debe verse sólo en pantalla grande) siento que se me activa la cabeza. Probablemente por eso sigo repasando la película durante días.

    Experimento algo similar cuando como chocolate negro con sal. Cuando lo muerdo y lo paladeo un rato, me siento entre incómoda y desconcertada. No sé si ese chocolate me gusta o no me gusta. Recién después de paladearlo un rato más, incluso después de tragarlo, lo disfruto realmente.

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