Infierno y edén

Sí, seguro que en el poblao no ha de ser todo tan bueno,
pero estar en campo ajeno sin más razón que durar,
termina por reventar hasta el genio más sereno.

Nadie me puede decir cómo se extraña el paisaje.
Nadie, por mucho coraje pa’ definir al humano,
puede pensar de un hermano que pertenece al chuzmaje”.

El documental de Cohen Arazi y Binetti se estrenó el jueves pasado en el cine Gaumont.
El documental de Cohen Arazi y Binetti se estrenó el jueves pasado en el cine Gaumont.

Los versos de Cimarrón y tabaco de José Larralde asoman en boca de uno de los lugareños que Alejandro Cohen Arazi y José Binetti entrevistaron para Cáncer de máquina, fresco de la localidad bonaerense de Médanos, conocida como la “capital nacional del ajo”. Cuando el Chepo Castillo los recita de memoria, levanta (todavía más) vuelo poético este atípico tributo cinematográfico al sentido de pertenencia telúrica que la Pacha Mama siembra en los seres humanos que la trabajan a diario. Acaso este amor incondicional por la tierra sea el único antídoto contra el avance de las células malignas que la llamada civilización nos inocula hace largo rato.

Como la Fiesta Nacional del Ajo, la cosecha de sal también marca la rutina de quienes viven en ese rincón sureño de la Provincia de Buenos Aires. Mientras filman los entretelones de esta segunda gran actividad anual, los realizadores dan cuenta de un ecosistema asediado por la explotación industrial. El retrato es tan minucioso que supera la escala humana: hacia arriba, cuando se detiene en camiones, palas mecánicas y demás vehículos de recolección y transporte, y hacia abajo, cuando pone el foco en perros, gatos, pájaros, sapos, insectos, larvas.

No tienen nada que envidiarles a las producciones de la National Geography las imágenes que Cohen Arazi toma del inframundo rojizo y cristalizado que habitan las especies menores. Por otra parte, resulta un interesante ejercicio de videoarte el segmento dedicado a la conducta predadora de la maquinaria pesada, en especial la musicalización electrónica de ciertos efectos caleidoiscópicos.

Cuando se concentra en los seres humanos (además del Chepo Castillo, el operario Daniel El Chanchero Rinaldi, los profesionales porteños Amalia y Roberto, el trabajador rural Orlando Fernández, el electricista Julio y su esposa misionera Dalila), Cáncer de máquina dialoga con Los cuadros al sol. Aunque gira en torno a otra localidad salinera de nuestra Argentina profunda, el documental de Arian Frank también aborda la relación indeleble que los seres humanos mantenemos -en términos de Adolfo Aristarain- con nuestro “lugar en el mundo“.

En Cimarrón y tabaco, Larralde decía además que “el infierno y el edén, ¡je!, en un suspiro se exhala; suspiros que encierran todo; sumisión y rebeldía; recuerdos de algarabía; tiempos malos y mejores”. Aquella verdad también se cuela en este retrato argentino de la Pacha Mama resistiendo el avance del carcinoma expoliador.

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Contenido complementario
 Almas ancladas en la sal (reseña de Los cuadros al sol de Arian Frank)

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María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

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