La memoria del migrante

Tras su paso por el 30° Festival de Cine de Mar del Plata, la opera prima de Magnone se estrenó el jueves pasado en nuestra ciudad y en distintas localidades del interior del país.

Mientras retrata a Don Tadeusz, Alejandro Magnone confirma eso que le escuchamos cantar tantas veces a León Gieco: todo está guardado, clavado, escondido, cargado en la memoria. De hecho, a medida que avanza Subte – Polska, al protagonista nonagenario le cuesta cada vez más mantener a raya los recuerdos que lo interpelan en nombre de un pasado sepultado, y sin embargo tan vivo como el presente.

Según advierte el cantautor santafesino, la memoria estalla, apunta, pincha, hiere… y libera cuando se la deja ser. Ésta es también la moraleja de una fábula que por momentos resulta redundante (por ejemplo cuando explica porqué Tadeusz eligió trabajar bajo tierra, o cuando insiste en contrastar la memoria del viejo polaco con la desmemoria de su sobrino postizo) pero que conmueve, sobre todo a partir del trabajo de Héctor Bidonde a cargo del rol protagónico.

El actor platense compone a su personaje sin subestimarlo, por lo tanto sin estereotiparlo. Lo preserva del grotesco cuando lo encarna preocupado por su rendimiento sexual, y de la sensiblería condescendiente en la escena del reencuentro por computadora con una novia de la primera juventud. Marcelo Xicarts, Manuel Callau, Lidia Catalano navegan con igual destreza aguas traicioneras.

Los seguidores de Miguel Ángel Solá celebrarán reencontrarlo más allá de los reparos que pueda provocarles su Tano Domingo, personaje de trazos más bien gruesos. Por su parte, los fans de José Martínez Suárez saludarán el cameo en la escena de las partidas simultáneas de ajedrez.

Además de la memoria, la vejez y la proximidad de la muerte son los otros dos grandes temas que Magnone aborda en Subte – Polska. Bajo esta sombrilla temática, el realizador despliega una mirada crítica sobre el trato que la institución médica les dispensa a los mayores. Oscilan entre la indiferencia, el fastidio y el pronóstico de senilidad las reacciones del ámbito hospitalario y farmacéutico, a veces extensivas a integrantes del entorno afectivo (aquí, al sobrino Orlando).

Esta observación y la recreación de una vida inspirada en aquélla de tantos inmigrantes provenientes de Europa movilizan a los espectadores que atesoramos la historia de nuestros antepasados españoles, italianos, polacos, rusos, franceses. Desde esta perspectiva, la de Magnone es una opera prima entrañable.

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Contenidos complementarios
– Germán, últimas viñetas. Homenaje a Oesterheld en la TV Pública
– Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Primeras películas anunciadas
– Viejos molestos
– La cultura del atropello
– Día Mundial de Alzheimer. Recordar para concientizar
– Inmigración francesa en Argentina. El Chaco, escenario ignorado por la Historia oficial

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

2 thoughts on “La memoria del migrante

  1. Querida María, las historias de nuestros padres y abuelos que emigraron, son todas únicas y para mi entrañables.
    Mi padre, como alguna vez le comenté, emigró a la Argentina, posiblemente en 1919 a la tierna edad de ocho años y según sus palabras regresó a España, “fracasado” a los diez y siete. pelando patatas en un cargero.
    Un año después, mas o menos, emigró a México donde ya vivían dos de sus hermanos. Recuerdo cientos de historias de su estancia en Argentina, que algunas noches despues de cenar nos entretenía con sus relatos; aún no existía la TV.
    Alguna vez empezó a escribir sus memorias, tenía facilidad para versificar y escribir sus ideas y según sus palabras, ya no quiso seguir su relato despues de llegar a los diez y siete por no incomodar con detalles de sus “amores”a mi madrastra.
    La película que reseña, quizá nunca llegue a mi País, pero es un buen motivo para mi de recordar viejas historias y rememorar a mi padre.
    Le agradezco el tema.
    Como siempre un abrazo con mi afecto.
    Jesús

  2. Qué lástima que su padre dejó de escribir sus memorias, Jesús. Las historias de nuestros antepasados inmigrantes son riquísimas desde todo punto de vista. Nuestras vidas son un río tranquilo al lado de esas experiencias a veces al límite de la supervivencia.
    Gracias a usted por su comentario. Le mandó un abrazo grande.

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