El impacto del debate

El debate televisivo parece no haberle interesado a un 87.5 por ciento del electorado.
El debate televisivo parece no haberle interesado a un 87.5 por ciento del electorado.

Poco más de cuatro millones de argentinos miraron por televisión el debate presidencial que tuvo lugar el domingo por la noche en la Facultad de Derecho de la UBA, informó Kantar Ibope Media ayer por la tarde a través de la prensa online. La medidora de audiencias sostuvo que, con 54.75 puntos de rating, la cobertura del duelo entre los candidatos Daniel Scioli y Mauricio Macri convocó a más público que la transmisión de la final entre Argentina y Alemania en el Mundial de Fútbol del año pasado.

En la nota que redactó para La Nación, José Crettaz explicó que esas cifras representan al público que siguió Argentina Debate a través de las emisoras auditadas por KIM: América, Canal 9, El Trece, Telefé, la TV Pública, América 24, C5N, Canal 26, Crónica TV, TN, Metro. En otras palabras, además de las 4.121.650 personas contabilizadas, hay otras tantas que miraron el programa por canales no auditados y vía streaming.

Asimismo el periodista recordó que sólo tres pantallas cubrieron la final en Brasil: la TV Pública, TyC Sports y DirecTV Sports. El dato relativiza la diferencia de rating a favor del debate, cubierto por una decena de canales.

La cifra que Kantar Ibope Media difundió ayer es parcial pero representativa, tanto como aquéllas publicadas en otros países que también organizan debates televisivos antes de algún ballottage presidencial. La tomamos entonces como válida para calcular la proporción de electores televidentes con respecto al universo conformado por el padrón electoral: 4.12 millones de un total 32.03 según la Cámara Nacional Electoral equivale al 12.86 por ciento (redondeemos a trece).

Ahora bien, según esta página de Wikipedia, 17.8 millones de franceses miraron el debate televisivo que François Hollande y Nicolas Sarkozy protagonizaron antes de enfrentarse en el ballottage de 2012. La cifra roza el 40 por ciento de los 46 millones de electores empadronados según esta otra página de la misma enciclopedia online.

A través de ambas páginas podemos retroceder un poco más en el tiempo y asomarnos a las siguientes cifras:

– En 2007, 20.5 millones de franceses vieron el debate anterior a la segunda vuelta entre Sarkozy y Ségolène Royal. La cifra representa un 47 por ciento de los casi 44.5 millones de electores registrados ese año;

– En 1995, 16.7 millones de franceses vieron el debate anterior a la segunda vuelta entre Lionel Jospin y Jacques Chirac. La cifra representa un 42 por ciento de los casi 40 millones electores registrados ese año.

A la luz de las cifras provenientes del hexágono europeo, se desinflan un poco los casi 55 puntos de rating que Kantar Ibope Media y nuestros medios convirtieron ayer en noticia. La lectura de nuestro porcentaje ofrece dos caras: de cada cien votantes, sólo trece miró Argentina Debate (es muy grande el contraste con los 40, 42, ¡47! electores franceses por cada cien); de cada cien compatriotas en condiciones de votar, 87 no asistieron al duelo catódico entre Scioli y Macri.

Las fotos que ilustran este post fueron extraídas del sitio Clarín HD, e ilustran un poco la atención relativa que despertó el encuentro en la Facultad de Derecho de la UBA. Antes de terminar, y por si hiciera falta, corresponde aclarar que Espectadores no pretende menospreciar los 54.75 puntos de rating generales ni el pico de 58.21 registrado a las 22.26 según el mismo comunicado de KIM. La intención de este blog es poner en perspectiva las cifras promocionadas y, por consiguiente, la envergadura del impacto de Argentina Debate más allá de la lógica televisiva.

———————————————————————————————————————————————————–
Contenidos complementarios
 La amenaza del caudillo
 Resistir el cambio regresivo
 Anotaciones sobre la mentalidad hípica en época pre-electoral
 Domingo globalizado: no griego a la Troika; si porteño al PRO
 Respuesta a Mauricio

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

7 thoughts on “El impacto del debate

  1. Las estadísticas son números fríos y a ciencia incierta (varios profesores que tuve en la facultad, decían, palabras mas, palabras menos, que es unas de las mentiras que existen).

    Lo que si brindo, mas allá de todos los números y la calidad que pudo haber sido el debate, es que la Argentina, podamos empezar a presenciar debates sin especulaciones del “faltazo” del que esta “ganando” para “no perder” las elecciones, que yo recuerde, hubo 2 casos, la primera presidencia de Menem, con Angeloz y Alsogaray y otro por la ciudad, no recuerdo todos los candidatos, pero cuando Zamora no quiso darle la mano a Macri, igual, son pocas, teniendo en cuenta que ya tenemos mas de 30 años de retorno de la democracia.

    Y espero que sea punta pie inicial, para que a partir de ahora, siempre tengamos debates con todos los candidatos, sea la condición de “las encuestas” de que si va o no el “que va ganando”.
    No se si me expresé bien.

    Brindo por el debate, porque ganamos todos y sobre todo, porque se respetaron a la hora de hablar.
    Después, cuando midió, es secundario, también hay que medir, que post debate y durante los días posteriores, en todos los medios se habló/a sobre lo que pasó en el debate.
    Digo secundario, porque por algún lugar hay que empezar, y que se pueda presenciar debates de TODOS los candidatos, es el primer gran paso 😀

    Salute!
    Nico

  2. Soy escéptica sobre el aporte de estos debates, Nico, pero -por supuesto- no me opongo a que existan. En todo caso lo que me molesta es la cobertura mediática del debate: las especulaciones sobre quién ganó y sobre el nivel de incidencia en la intención de voto, la magnificación de la repercusión a partir de las siempre cuestionables mediciones de rating.

    Como escribí en Facebook, uno lee en nuestros medios que Argentina Debate tuvo más rating que la final Argentina-Alemania en el Mundial de Brasil, e imagina a la mitad más uno del país pendiente del duelo televisivo entre Daniel Scioli y Mauricio Macri. Sin embargo, la cosa no fue así… Eso es lo que critico (nada muy original, por cierto).

    ¡Te mando un abrazo!

  3. Coincido con Ud. María referente a los debates. Desde aquí les deseo a los argentinos que la decisión que tomen en las urnas sea la mejor para su futuro. Por cierto, veo eventualmente un canal de TV Argentina y los mensajes de sus candidatos a la Presidencia; tan chabacanos como los de mi Pais y aclaro que soy totalmente ignorante de la política Argentina, me paracen mediocres. Le mando un abrazo afectuoso. Jesús

  4. Hola María,
    Es muy interesante cómo un encuentro entre candidatos a presidente se reduce a un show de televisión y se le quita cualquier interés en términos de debate político: analizan gestos, repercusión en las “redes sociales”, el look de las esposas, y al final se compara su rating con el de un partido de fútbol.

    Parece claro que la repercusión callejera del “debate” no fue la de la final Argentina-Alemania y la nota de los diarios de ayer solo refuerza la construcción de la política como un espectáculo. Esa operación se completa con la queja unánime de los periodistas porque el “debate” no tuvo nivel y solo fue una sucesión de chicanas y preguntas sin respuesta.

    La verdad es que nada serio puede hablarse en ese formato, pero luego de haber instalado el encuentro como una institución necesaria para La República (división de poderes, libertad de prensa, elecciones libres…debate presidencial…), los “analistas” primero narraron el choque de los presidenciables como un espectáculo tipo Intratables, y luego – completando el show – se quejaron porque el debate no tuvo nivel.

    En fin, María, es un placer leerte todos los días y quise aportar algo. Un beso.

  5. Gracias por sus buenos deseos, Jesús. Falta menos de una semana para saber quién será nuestro próximo Presidente de la Nación. Son pocos los argentinos que hablan de otra cosa.

    La chabacanería política existe en todos los países, sospecho (para salir de los nuestros, cito el ejemplo de Donald Trump). Pero también creo -doy fe, me atrevo a escribir- de la existencia de políticos lúcidos y para nada chabacanos. Por otra parte, pienso que los medios masivos de comunicación -sobre todo la TV y las redes sociales- inciden mucho en este fenómeno de chabacanización que les atribuimos a los candidatos. En todo caso, el gran problema de los políticos es llegar a la llamada ‘opinión pública’ sin necesidad de someterse a las imposiciones de cierta lógica mediática.

    Qué gusto volver a leerte, Jorge. Muchas gracias por el aporte.
    Coincido con todas tus observaciones sobre la reducción de la política a un mero espectáculo. La comparación con una final mundialística no es casual.

    Un abrazo a ambos, estimados amigos.

  6. Como espectáculo el debate me pareció deficiente muy “interruptus “,muy efectista y c poco clima para la reflexión y la argumentación. Tuvo mucha audiencia es cierto, pero creo q más fue por lo novedoso y porq en canales de aire no hubo opción (Habría q ver q ocurre si compite c Tinelli o c Los Simpson )
    Es show ,es cierto ,pero muchos están interesados en q se sea “Determinante” Me asustó Novaresio en su programa radial ,cuando dijo al otro día ;”A partir de hoy ningun candidato a presidente podrá dejar de ir al debate y sino lo hace deberá atenerse a las consecuencias ” Opinión q le da mucho poder al debate y ningunea a la militancia y a la dirigencia q construye poder en los territorios y hace alanzas Me pareció terrible mensaje de antipolítica .
    Por otro lado me gustaría saber si lo vio (yo sólo lo escuché por radio) alguna persona del grupo de indecisos o si alguien cambio su voto a partir de eso . Yo no creo ,creo sólo confirmamos los saberes previos .

  7. ¡Hola Mabel!

    En general las propuestas que acatan la lógica de la televisión comercial le mezquinan espacio al ejercicio argumentativo. El máximo de dos minutos acordado a cada intervención atenta contra todo intento de mínima exposición. Lo que se celebra en estos debates es la capacidad de respuesta (si es posible chicana) rápida. Por eso la audiencia pro-Scioli celebró tanto la observación sobre los trapitos.

    La advertencia radial de Luis Novaresio es tan desafortunada como digna de su discurso habitual. Muchos periodistas todavía siguen creyendo en la función tribunalicia de los medios.

¿Con ganas de opinar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s