A tiempo

La garganta se me hizo nudo cuando vi a Estela con el temple de siempre y una sonrisa indeleble en la conferencia de prensa que brindó horas atrás. Como bien señaló ante cámara, la recuperación de Guido y de los otros 113 nietos apropiados no habría sido posible sin el ejercicio de Justicia y Memoria que los argentinos iniciamos (no sin tropiezos ni frustraciones) a principios de 1984, y que nuestro Estado acompañó sobre todo a partir de 2003.Hoy es un día inolvidable, feliz, esperanzador, reparador para quienes -además de admirar a las Abuelas de Plaza de Mayo- estamos orgullosos de vivir en un país que supo desandar a tiempo el tenebroso sendero histórico del olvido y la impunidad.