Los Muppets, tan buscados como los bichos de Madagascar

Muppets 2. Los más buscados desembarcó en las salas porteñas el jueves pasado, después de haberse presentado en la sección infantil del 16° BAFICI. La nueva cita cinematográfica con las criaturas de Jim Henson reconforta mínimamente a quienes temimos experimentar una desilusión similar a la que sentimos ante el elogiado regreso de 2012. Juega a favor de esta mejoría la irrupción de una rana criminal que se hace pasar por René (perdón, Kermit) y usa de pantalla a la troupe muppetiana para dar un batacazo. Juega en contra el precedente que los protagonistas de Madagascar sentaron dos años atrás con su propia gira internacional.

Madagascar 3. Europe’s most wanted es el título original de aquella película que nuestras salas estrenaron como Madagascar 3. Los fugitivos. Muppets most wanted es el título original del largometraje aquí reseñado.

DreamWorks Animation bien podría exigirle a Disney al menos el reconocimiento de cierta influencia creativa. Por lo pronto, algunos espectadores la constatamos en la ocurrencia de imaginar un tour (de shows en un caso; circense en el otro) por Europa, en el tributo a las familias sin lazos de cosanguinidad, en el llamado a no confundir libertad con improvisación y ausencia de límites, en la caricaturización de las idiosincrasias francesa (a través del detective Jean-Pierre Napoléon, versión masculina de la capitaine Chantel DuBois) y rusa (con Constantine y Nadya ahora; antes con Vitaly y Gia).

La sensación de déjà vu resulta inevitable, pero atenta menos de lo esperable contra las particularidades de la historia que el director James Bobin -el mismo que dirigió Los Muppets en 2012- coescribió con Nicholas Stoller. En este sentido contribuye el intercambio de roles entre personajes de apariencia física similar, aunque tampoco se trata de un artilugio original (en la lista de antecedentes se destaca Príncipe y mendigo de Mark Twain).

Como en la mayoría de las comedias donde el malo le disputa (o directamente le roba) protagonismo al bueno, también en Muppet 2 los espectadores terminamos teniéndole más simpatía al villano de turno que al héroe eterno. Lo mismo ocurre con la mencionada Nadya y con los criminales presos en un goulag de máxima seguridad.

[Pequeña digresión: la experiencia de ver esta película y El sorprendente Hombre Araña 2. La amenaza de Electro en el transcurso de un mismo fin de semana sugiere la hipótesis de que la villanía rusa vuelve a estar de moda en Hollywood. Acaso tenga que ver la creciente tensión de las relaciones entre Barack Obama y Vladimir Putin.]

Rick Gervais (aunque hace rato haya dejado de caernos simpático), Tina Fey y Ty Burrell contribuyen a que esta segunda entrega muppettiana guste un poco más. Por lo pronto, sus actuaciones resultan más entretenidas -menos ñoñas, si se quiere- que las de Amy Adams y Jason Segel en la entrega anterior.

En este sentido también engancha la participación (o cameo según el caso) de Cristoph Waltz, Salma Hayek, Stanley Tucci, Tobey Jones, Miranda Richardson, Ray Liotta, Zach Galifianakis, Hugh Downton Abbey Bonneville, Lady Gaga, Josh Groban, Céline Dion, ¡Tony Bennett! entre otras figuras del espectáculo.

Por supuesto, los personajes más encantadores siguen estando entre las criaturas de Jenson. Sin dudas, a ellos les debemos las ganas de volver a ver cada regreso cinematográfico de Los Muppets, aún cuando nunca dejemos de lamentar la apropiación a manos de Disney y los gajes de la producción serial como, en este caso, la indisimulable influencia de los bichos de Madagascar.

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Posts complementarios
Los Muppets de James Bobin (reseña)
 BAFICI escrutado
Madagascar 3. Los fugitivos de Eric Darnell, Tom McGrath y Conrad Vernon (reseña)
El sorprendente Hombre Araña, a la luz (o a la sombra) de Electro (reseña… a regañadientes)
 Sobredosis de Ricky Gervais