Juana a los 12, de Martín Shanly

Cobertura especial de Espectadores.
Cobertura especial de Espectadores.

Para quien suscribe, Juana a los 12 es la primera grata sorpresa del 16º BAFICI que hoy inicia su cuarta jornada. El retrato de una pre-adolescente solitaria, inasible para los profesores de un exclusivo colegio inglés del conurbano bonaerense, algo desconcertante para su madre, indiferente para sus compañeros, futura paciente crónica de psicopedagogas con cronómetro en mano impacta no sólo por sus virtudes varias sino por tratarse de la opera prima de un joven realizador: Martin Shanly, de 26 años.

En efecto, resulta un hallazgo este guionista y director capaz de retrotraernos a nuestra pubertad, aún cuando ésta haya tenido características distintas de las de la protagonista. En una hora y cuarto, Shanly consigue trasladarnos a ese tierra de nadie que habitamos cuando abandonamos la infancia y resistimos el ingreso al mundo de los mayores. Acaso la pesadilla de Juana sea la escena que ilustra de manera más explícita la sensación de no pertenencia y de consecuente indefensión frente a adultos sanguinarios.

El realizador transmite un conocimiento sólido del personaje y sus circunstancias. Con innegables aptitudes narrativas y técnicas, consigue sumergirnos en la vida de Juana y hacernos olvidar por completo la mediación de la cámara. De esta manera, asistimos con ella al colegio, a las clases particulares de apoyo, a las consultas psicopedagógicas, a los centros especializados en estudios médicos, a una ansiada fiesta de disfraces.

Rosario Shanly es la otra gran revelación del film. Encarna a su personaje de manera convincente, con un encomiable manejo de silencios y miradas.

Juana a los 12 participa de la competencia nacional de largometrajes de esta 16ª edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Sin dudas, merece la atención del jurado correspondiente y del público con ganas de descubrir a un realizador prometedor.