Primera zambullida baficiana

Cobertura especial de Espectadores.
Cobertura especial de Espectadores.

Aunque arrancó oficialmente antenoche con la proyección de The Congress en el anfiteatro de Parque Centenario, el 16º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente encendió todos sus motores ayer a las 10.15 de la mañana tras la habilitación de las salas del Village Recoleta para las primeras funciones de prensa y, horas más tarde, para aquéllas destinadas al público con entrada en mano. La última película de Mark Peranson y Raya Martin, El rostro de Gustavo Fontán y Cosano: la vida secreta de un vestido de Diego y Pablo Levy fueron algunos de los largometrajes exhibidos en el -para algunos- ‘verdadero’ primer día baficiano.

La última película de Mark Peranson y Raya Martin
Programadores y público del BAFICI suelen ser especialmente sensibles al cine autorreferencial, es decir, al cine que disfruta de interpelarse -o tomarse el pelo- a sí mismo. De ahí las expectativas en torno al anuncio de un largometraje que parodia los entretelones de un rodaje llevado a cabo en México, días antes del presunto apocalipsis que las predicciones mayas proyectaron para 2012: la amenaza del fin del mundo resulta una buena excusa para imaginar cómo sería la última película de nuestro tiempo, qué legado le dejaríamos al universo (si es que a alguna inteligencia extraterrestre le interesa saber de nosotros después de que nos hayamos extinguido).

A diferencia de la síntesis promocional que suena muy bien, los verborrágicos parlamentos que recitan Alex Ross Perry y Gabino Rodríguez se revelan pretenciosos antes que ocurrentes. La parodia que Peranson y Martin hacen de un tipo de cine y colega pierde todavía más puntos cuando se la compara con ejercicios similares pero más afilados. Por ejemplo, aquél que el director Marlon Rivera y el guionista Chris Martínez rodaron años atrás –The woman in the septic tank-, casualmente proyectado dos ediciones atrás de este mismo festival.

El rostro de Gustavo Fontán
Para quienes nos asomamos por primera vez a la obra del compatriota Gustavo Fontán, El rostro resulta un trabajo interesante, de características muy afines al espíritu de una muestra/competencia de películas independientes: fotografía en blanco y negro, filmación en formatos super 8, 16 mm y video, especial atención a la calidad de sonido que suele faltar en nuestro cine nacional.

La ausencia de diálogos formales convierte a los personajes retratados en otro elemento del fresco bucólico que el realizador pinta a orillas de nuestro río Paraná, presuntamente más cerca de Corrientes que de Entre Ríos. Desde este punto de vista, el largometraje recuerda -de manera poética, no documental- la existencia de una porción de Argentina absolutamente desconocida para muchos porteños.

Cosano: la vida secreta de un vestido de Diego y Pablo Levy
Los hermanos cineastas pre-estrenan fuera de competencia su tercer largometraje, sin ninguna relación con la inolvidable Masterplan que presentaron dos festivales atrás. Las cualidades narrativas y técnicas de ambos films prueban la versatilidad de los Levy. Por eso son absolutamente subjetivos los reparos de quien suscribe frente al documental sobre el trabajo del modisto argentino Claudio Cosano.

Cosano: la vida de un vestido parece un producto pensado para la televisión paga, por ejemplo para canales como Fashion TV e incluso E!. De ahí la sensación de que, en definitiva, estamos ante una pieza promocional que probablemente le consiga nuevas clientas a este referente de la haute couture vernácula.

La película debería estrenarse pronto en el circuito comercial para aprovechar un contexto en principio favorable. De hecho, más de un espectador creerá percibir en este registro del negocio de la moda local al fantasma del recién fallecido Jorge Ibáñez. Otros querrán ver a Nazarena Vélez antes del golpe que el destino le propinó semanas atrás.

Durante este (falso) primer día baficiano, los espectadores también asistimos al estreno de los cortos institucionales dirigidos por Mariano Cohn y Gastón Duprat y protagonizados por Enrique Piñeyro (el primero), Martín Piroyansky (el segundo), Esteban Lamothe y Julieta Zylberberg (el tercero). Los títulos de las piezas –The bowling horror show, Kill Bear y Baby Pong– parodian títulos de películas más o menos memorables. Este solo detalle los hace entretenidos.

 

 

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

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