La muerte de Videla, otra oportunidad de reflexión sobre la escala humana del Mal

Jorge Rafael Videla falleció esta madrugada, a los 87 años, “por muerte natural” (qué suerte, la suya). Acaso la Parca haya sentido que olvidaba algo cuando a mediados de marzo se llevó a José Alfredo Martínez de Hoz. Habría que preguntarle porqué tardó dos meses -si no fue en darse en cuenta- en regresar a nuestra ciudad en busca del principal referente uniformado (con perdón de las expectativas del también fallecido Emilio Eduardo Massera) de la dictadura más sanguinaria que padecimos los argentinos. Vaya uno a saber porqué tampoco aprovechó la cita con Margaret Thatcher en abril pasado para emprender un vuelo directo Londres – Buenos Aires y regalarnos la sensación de final de ciclo ideológico e histórico.

Es sólo una sensación, sin dudas, porque los Videla, los Martínez de Hoz, los Massera, las Thatcher saben sembrar su semillita en terreno fértil. Porque (Elizabeth Roudinesco y Hannah Arendt lo explican tan bien, cada una a su manera) el reconocimiento del tipo de personalidad que algunos definen como criminal, perversa, amoral, megalómana, mesiánica, despiada, demoníaca, satánica no alcanza para explicar la existencia “del Mal”.

Dicho de otro modo, decesos como el aquí comentado nos liberan de poco y nada. A lo sumo dejaremos de ver/escuchar determinado rostro/voz pero las convicciones, los gestos, los discursos se mantienen intactos en otros rostros/voces/cabezas con los que seguimos conviviendo a diario.

Ni nuestra sociedad ni nuestra idiosincrasia mejoran por el solo hecho de que parta un Videla. En todo caso deberíamos aprovechar las coberturas necrológicas (aquellas rigurosas, no las que tergiversan el pasado*) para examinar nuestra conciencia individual y ciudadana, e intentar identificar y combatir los prejuicios, miedos, taras que de alguna manera contribuyen a la reproducción de la mentalidad genocida en nuestro país.

Quizás por esta razón la Parca prefiera dosificar estos traslados. Para obligarnos, cada tanto, con cierta sistematicidad, a reconocer el Mal como un fenómeno a escala humana, que ni la propia Muerte es capaz de erradicar.

————————————————————–
* Impresiona la cobertura ascética de La Nueva Provincia. Claro, se trata del diario de Vicente Massot (gracias por el aviso, Jorge).

Published by

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

9 thoughts on “La muerte de Videla, otra oportunidad de reflexión sobre la escala humana del Mal

  1. Como son las cosas, los que se van al cielo, se van rapido y los que deben ir al mismisimo infierno, son eternas las esperas…
    Sabes lo que mas me duele de todo esto? Que va a pasar decadas y/o generaciones para que no haya ningun inadaptado que lo siga defendiendolo, eso es lo que mas me duele, que lo sigan defendiendo.
    Y que ni con la muerte de “ese” (si digo algun calificativo, estoy insultando a dicho calificativo) me genera algun tipo de alivio, sino, me genero repugnancia por recordar lo que hizo.
    En fin, lamentablemente dejo la peor herida (que sigue abierta) de nuestra querida y golpeada patria.

    Salute!
    Nico

    P.D. Menos mal que no fue mañana 18/5 (por el dia de la escarapela) o el sabado 25, seria el colmo de los colmos.

  2. Lamentablemente todo un pueblo sufrió por eso, al pueblo tenemos que cultivarlos entre todos, quién lo cultiva?, la democracia plena y la
    obligación de la enseñanza secundaría para todos los habitantes

  3. Hasta el colorido de las florcitas y la tibieza del gato me perturban cuando debajo veo la foto de este sujeto. Mirarlo es un ejercicio de horror que su cara enciende.

    Excelente su articulo.Un comentario certero.
    Con él no se sumerge el Mal, apenas de desliza en busca de otros soportes. Quizas fracturados, divididos entre varios que hoy estan tristes;nosotros tambien porque no habló de los archivos reservados y secretos que algún otro guarda y silencia.

    Se enterrará con esa deuda.Que nunca admitió,como vileza final para continuar desesperando a quienes solo pretenden encontrar algun cuerpo,o saber dónde quedó.O con quien crece un hijo que las Abuelas siguen buscado.Este sujeto sabia todo eso.Su maldad en el silencio fue tan malvada como sus hechos.

    Cordialmente
    Eva Giberti

  4. Hola, María,

    Entré aquí porque es lo más actual, pero en realidad quería decirte que acabo de ver “Amour” y no sé dónde comentarla.
    Hasta luego
    Stella

  5. sigo siempre tus publicaciones y aprovecho una vez más para decirte, que me gusta mucho este espacio. Y si el mal parece que nació con el hombre desde que Caín Mató Abel, los romanos tirando cristianos a los leones, los judios crucificando gente y me salteo siglos de historia, está dentro del hombre, como como el bien, como el amor, misterioso animal el ser humano que es capaz de tantas variedades.
    Quiero pensar, ( a modo de consuelo) que un hombre como videla debe haber sufrido esta prisión como una tortura, y si bien es cierto qu edebía estar con todas las comodidades, como gozan los que están presos aquí en Uruguay, el sólo hecho de verse recluido, y a una edad tan alta, albergo la esperanza que haya sido una dura tortura psicologica, acá tenemos a unos cuantos militares, en esa condición, a Bordaberry, quien entregó el poder y fue un dictador responsable de muchas torturas, dijeron que por razones de salud debía estar en la casa, una mansión en carrasco, o sea que murio como cualquier viejito enfermo que evidentemente no salen de su casa y por eso las heridas no terminan de cerrar, y se siguen haciendo reclamos, la gente necesita ver mano más dura, para estos criminales, lo qu enos queda es luchar para que nunca más se repita esta historia macabra
    hasta siempe
    Beatriz

  6. Voy a ser sincera… disculpen….. Me alegra que se haya muerto. Lamento que la Parca haya sido tan buena… se lo llevó de una forma inmerecidamente plácida…. el genocida no tuvo la oportunidad siquiera de acercarse al sufrimiento físico que les hizo conocer a tantos…. arrancó confesiones con la tortura…. la Parca no podía tratar de arrancarle alguna revelación acerca del paradero de los desaparecidos? de los archivos que desconocemos? Qué Parca tan educada… No le podía dar la oportunidad de reivindicarse al cáncer??? Con Parcas así no se puede…

¿Con ganas de opinar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s