Su Re, de Giovanni Columbu

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Especial. Cobertura BAFICI 2013
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Conmueve profundamente la recreación de la pasión de Cristo que Giovanni Columbu ambientó en una Cerdeña de geografía tan inhóspita como el escenario del Gólgota. En las antípodas de la aproximación sádica de Mel Gibson, el director italiano se concentra menos en mostrar los tormentos aplicados a Jesús durante su detención que en el rostro y el discurso de los ejecutores, en la reacción popular ante el escarmiento, en el acompañamiento de los apóstoles, de María, María Magdalena, José de Arimatea.

Su Re o El Rey también se distingue de otras adaptaciones cinematográficas de los Santos Evangelios que apuestan al relato lineal. El guión que Columbu escribió con su padre Michele intercala episodios del via crucis con recuerdos evocados por el entorno de Cristo. Esta suerte de memoria colectiva desordenada representa la nuestra propia, producto de la difusión de las cuatro crónicas de Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

“Benditos sean los puros de corazón porque ellos verán a Dios” son las célebres palabras que Columbu citó anteanoche tras la proyección de su film en la sala 6 Village Recoleta para explicar una caracterización de Jesús nada afín al clásico retrato del hombre de apariencia armónica. Elegido para encarnar al Judas que terminó a cargo de Antonio Forma, el poco agraciado Fiorenzo Mattu se quedó con el papel principal por poseer un gran caudal de energía actoral que refleja la fortaleza interior del Mesías, y que de paso convierte el rostro feo en recurso para oponerse a los cánones estéticos de la iconografía cristiana replicados -incluso magnificados- por el cine y la TV.

Lo que menos importa de Jesús es su apariencia etérea y, si se quiere, su condición divina. En este sentido Su Re invita a reflexionar sobre la reacción de la sociedad -desde las jerarquías hasta el pueblo- ante cualquier individuo con predicamento subversivo: será perseguido, reprimido, eventualmente asesinado aún cuando se abstenga de recurrir a la violencia.

A través de su película, Columbu expresa sentimientos de admiración y compasión por el ser humano dispuesto a enfrentar la tortura y la muerte en nombre de la salvación de sus pares, sin importar que estos pares sean capaces de abandonarlo, humillarlo y de exigir su ajusticiamiento. En El Rey Jesús no aparece como un ser superior, con atributos propios del hijo de una entidad todopoderosa, sino como un hombre de pueblo delatado, apresado, sometido a un juicio sumarísimo, torturado, ejecutado: difícilmente encontremos un caso de castigo ejemplar con mayor repercusión que éste.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

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