Masterplan

Con suerte la participación de Alan Sabbagh en la exitosa Graduados (su personaje Marito es vecino y pretendiente de la Gaby Godzer que encarna Violeta Urtizberea) le dará un empujoncito promocional al estreno de Masterplan, en principio previsto para el próximo jueves 25 de octubre. La película de Pablo y Diego Levy se presentó por primera vez en la última edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Aunque dista de ser estrictamente baficiana, la propuesta supo destacarse entre los demás títulos suscriptos a la competencia nacional de la muestra.

Un guión afinado y las actuaciones de Paula Grinszpan, Andrés Calabria, Martín Campilongo -además del mencionado Sabbagh- son los dos pilares principales de esta comedia sobre una estafa tan fallida como trillada y cierto costumbrismo porteño con pinceladas yiddish. Existe un tercer elemento complementario: la obsesión del protagonista por su auto Siam Di Tella, parecida a la que el papá de Mafalda sintió por su adorado Citroën.

El antihéroe que los hermanos Levy le encomendaron a Alan causa gracia desde las primeras desventuras producto de una avivada absolutamente improvisada y por lo tanto destinada al fracaso. Los realizadores encuentran el equilibrio justo entre localismo y universalidad (las tribulaciones del protagonista son irreductibles a los gajes de nuestra idiosincrasia) y entre originalidad y la adhesión a las reglas del cine de consumo masivo.

Aún sin el holgado presupuesto que Pol-ka suele invertir en sus comedias taquilleras, Masterplan no tiene nada que envidiarles a los productos de la factoría Suar. Es más, los espectadores que se le atrevan experimentarán una sensación de sana oxigenación cinéfila. Por su parte, los seguidores de Graduados seguro mirarán a Marito con otros (mejores) ojos.