Historia clínica

Quizás porque se dio en un canal de aire mendocino, el estreno de Historia clínica tuvo escasa repercusión en nuestros medios porteños, salvo por el diario Crónica cuyo anuncio respondió al interés del Grupo Olmos, inversor en el proyecto de Felipe Pigna y Sebastián Ortega. Por suerte, los espectadores porteños atentos a esta novedad televisiva podemos ver online el ciclo de trece capítulos (ya se encuentran disponibles tres) inspirado en el libro homónimo del doctor Daniel López Rosetti.

El autor en cuestión acompaña a Pigna en la aproximación entre histórica y médica a personalidades públicas de nuestro pasado nacional. Eva y Juan Perón y Ernesto El Che Guevara son las figuras retratadas en los episodios iniciales: la primera (a cargo de Eleonora Wexler) a partir del cáncer; la segunda (encarnada por Gerardo Romano) a partir de problemas cardíacos; la tercera (en la piel de Pablo Rago) a partir del asma.

La relación con la enfermedad invita a repasar sucesos conocidos desde una perspectiva íntima, sin por eso caer en la tentación del morbo y del chisme barato. El retrato clínico humaniza a los protagonistas y, de esta manera, postula una versión menos acartonada de su compromiso y entrega.

Lo más interesante de la propuesta son las conversaciones de los actores con Rosetti y Pigna: las preguntas y respuestas que buscan entender a Evita, Perón y El Che no sólo en su dimensión política, sino con sus limitaciones físicas. Wexler, Romano, Rago también representan a la audiencia en tanto comparten dudas, impresiones, recuerdos que podemos tener los televidentes.

Esta filmación del «detrás de escena» (según dicen los norteamericanos) mejora la experiencia pedagógica que suelen ofrecer los docentes aferrados a la Historia de manual. La performance actoral podrá gustar o no; importa más la instancia de preparación asesorada por médico e historiador.

En este sentido, Historia clínica es un ejercicio estimulante. Además de transparentar la condición discutible/debatible de nuestro pasado, se atreve a romper la formalidad de programas con una intención similar pero más convencionales: por ejemplo, el más reciente de Pacho O’Donnell.

Para terminar, otras personalidades retratadas (y los actores convocados para encarnarlas): José de San Martín (Mike Amigorena), Juan José Castelli (Luis Machín), Domingo Faustino Sarmiento (Carlos Belloso), Horacio Quiroga (Adrián Navarro), Alfonsina Storni (Cecilia Dopazo), Tita Merello (Julieta Díaz/Claudia Lapacó), Enrique Santos Discépolo (Marcelo Mazzarello).