El mundo secreto de Arrietty

El mundo secreto de Arrietty es uno de los largometrajes proyectados en el marco del BAFICI animado, que empezó ayer jueves y se extenderá hasta el domingo 29. Esta delicada producción japonesa circula por Occidente de la mano de Disney y en dos ediciones: con doblaje en inglés británico y en inglés norteamericano (Saoirse Ronan en la primera versión y Bridgit Mendler en la segunda le prestaron sus voces a la protagonista). Algunos cinéfilos porteños celebrarán que el Centro Cultural San Martín exhiba una copia con audio original.

La ocurrencia de una comunidad de personas diminutas que viven de las sobras y los olvidos de los seres humanos resuena en la cabeza de quienes, más de una década atrás, vimos The borrowers con John Goodman, Jim Broadbent, Celia Imrie. En aquel 1999 fueron Gavin Scott y John Kamps quienes escribieron -y Peter Hewitt quien dirigió- la fallida adaptación cinematográfica de la novela homónima de Mary Norton.

El recuerdo de este antecedente intensifica las virtudes de la versión libre a cargo del estudio Ghibli, el mismo que -también diez años atrás- animó el inolvidable Viaje de Chihiro. De hecho, el guionista Hayao Miyazaki y el director Hiromasa Yonebayashi trabajaron juntos en ambos proyectos.

El mundo secreto de Arrietty es el título ideal para una adaptación que sobre todo se luce por la recreación minuciosa del hogar y la rutina liliputienses. Los amantes de las reproducciones en miniatura disfrutarán especialmente de los detalles técnicos y artísticos desplegados en una hora y media de película.

Los espectadores más sensibles al aspecto argumental se enternecerán ante el relato de amistad entre un chico de nueve años y la niña liliputiense cuyo nombre también inspiró el título del film. Quienes conocen la historia original que Norton imaginó en los años ’50 celebrarán algunos ajustes que remiten a nuestro contexto actual: por ejemplo algunos encontrarán una referencia a la discusión actual sobre la familia (en desorden) en la contraposición entre los padres ausentes de Shô y los progenitores presentes pero atípicos de Arrietty.

El BAFICI animado le asignó a El mundo secreto… una función mañana sábado y otra el domingo. Al menos por ahora éstas aparecen como las dos únicas oportunidades para asomarse a este nuevo trabajo del estudio Ghibli.