Chau, Alicia

Días atrás, el 80º cumpleaños de Quino nos vino como anillo al dedo para desearle una larga vida al humorista gráfico, y de paso repudiar a una Parca terriblemente cholula, que en ese momento acababa de llevarse a Leda Valladares y Jorge Luz. Hoy, en cambio, cuesta encontrar una buena excusa para pasar por alto la sorpresiva muerte de Alicia Zanca.

Al contrario, desde la media mañana, portales online y noticieros full time anunciaron la mala noticia y repasaron la trayectoria de la actriz, directora de teatro y docente. Pocos la recordaron por su compromiso profesional con proyectos de concientización social: por ejemplo con la Fundación Huésped a partir del unitario Sutiles diferencias y con las Abuelas de Plaza de Mayo a través del Teatro por la Identidad.

Algunos privilegiados tuvimos el gusto de verla en persona a fines de mayo pasado, cuando la apertura del 14º Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos. El lanzamiento del DerHumALC coincidió con la presentación del docudrama televisivo Unidad 9, donde Alicia actuó bajo las órdenes de Carlos Martínez y compartió escenas catódicas con Horacio Peña, Facundo Espinoza, Nicolás Pauls, Horacio Roca, Enrique Dumont, Guido Massri entre otros.

Sus compañeros de elenco, los organizadores del evento, los agentes de prensa y periodistas la recibieron con afecto cuando llegó con sus dos hijos al primer piso del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, donde tuvo lugar el encuentro. Alicia abrazaba, miraba a los ojos, sonreía, hablaba con entusiasmo y sin un solo gesto de divismo: transmitía ternura y a la vez consistencia, cualidades que seguro la acompañaron siempre.