De Rotten Tomatoes a Otros Cines, críticas polémicas y consecuente prepotencia digital

Inside Movies es uno de los tantos sitios y blogs cinéfilos norteamericanos que ayer replicaron el cable de la agencia Associated Press sobre la decisión editorial de Rotten Tomatoes de suspender los comentarios hostiles contra los críticos que le dedicaron reseñas negativas a El caballero de la noche asciende. El estreno mundial de la última entrega de Batman tendrá lugar a partir de mañana jueves*; por lo tanto la mayoría de los mensajes agraviantes -incluso amenazantes- fueron redactados por gente que todavía no vio el megatanque.

Matt Atchity, editor en jefe del célebre archivador/evaluador online de películas, se refirió al «odio» que destilan las reacciones dadas de baja, pero anunció que éstas recuperarán visibilidad hacia el fin de semana. Hecha la aclaración pertinente (quizás para evitar alguna acusación de censura), esta suerte de vocero institucional agregó que Rotten Tomatoes «está considerando adoptar el sistema de comentarios de Facebook, que no admite la publicación de intervenciones anónimas».

Atchity también mencionó las políticas editoriales de Meta Critic y Movie Review Intelligence que, o bien no admiten comentarios, o bien sí los admiten pero recién después de cada estreno. «Existe un abanico de opciones», señaló mientras se confesó preocupado por el riesgo de que la historia se repita a fin de año cuando Peter Jackson estrene El hobbit. Un viaje inesperado.

Al menos ayer, la página que Rotten Tomatoes le asigna a El caballero de la noche asciende mostró un 87% de aceptación. Evidentemente las reseñas negativas no le hicieron mella a un ranking por ahora basado en la opinión de fans apresurados y en las expectativas que provoca Christopher Nolan. Ante esta constatación, las reacciones agresivas son todavía más incomprensibles.

El inédito trabajo de moderación que debió hacer el equipo de RT es menos excepcional de lo que sugiere el cable de Associated Press. Además de ser moneda corriente**, las inconductas 2.0 pueden llegar a extremos desproporcionados como sucedió días atrás en nuestro país con el sitio Otros Cines: el emprendimiento de Diego Batlle fue hackeado o crackeado con tanta saña que para recuperarlo debieron desactivarlo durante varios días.

En este comunicado al lector, Batlle acusó a «expertos en informática contratados para dañar». Corre el rumor de que esta crítica a Soledad y Larguirucho (y la eliminación de las reacciones ofensivas) motivó (motivaron) el ajuste de cuentas cibernético.

Algunos compatriotas sentirán ganas de explicar el ataque a Otros Cines a partir del estado de crispación permanente que los argentinos solemos alimentar con nuestra idiosincrasia particular. Pero la reacción patotera que desestabilizó a Rotten Tomatoes sugiere la condición internacional, o global, de lo que podríamos llamar «prepotencia digital».

Ya sea en forma de comentarios seriales o de ataque hacker/cracker, Internet se convierte -aquí y allá- en escenario ilimitado para ejercicios anónimos y masivos de hostilidad. Ni la pasión por el cine parece preservarnos de semejante pesadilla sociológica y comunicacional.

————————————————————-
* Salvo por los países de Oceanía donde el film se estrena hoy.
** Las inconductas 2.0 inspiraron al menos 1, 2, 3, 4 posts en Espectadores.