A 18 años del atentado a la AMIA, la memoria de los familiares sigue activa

La experiencia histórica nos enseña que los actos neutros representan una categoría antiintelectual en el sentido más profundo del término: terminan dando el guiño a las acciones funcionales del oscurantismo y de lo reaccionario que beneficia a los victimarios y sus cómplices.

Creer que vaciar a la memoria de política es darle otro contenido, es también una postura política que lo único que hace es poner en práctica silogismos de ciudadanía barata que ni siquiera se aproximan a la nostalgia. Mecanismo melancólico para que todo siga igual».

Daniel Goldman
Extracto del artículo
De margaritas y horadar la conciencia.
Julio de 2012

Ayer a la tarde tuvo lugar el acto que Memoria Activa organizó por el 18° aniversario del atentado a la AMIA («el único donde hablarán los familiares», resaltó el presentador). Alrededor de cuatrocientas personas asistieron a la cita en Pasteur al 600, frente al edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina, y escucharon a los tres oradores convocados: el periodista Mario Wanfield, el escritor uruguayo Maurico Rosencof* y Diana Malamud, cuyo esposo fue asesinado por la bomba que estalló en julio de 1994.

El público empezó a congregarse poco antes de las 18. Además del mural con los nombres de los muertos, los recién llegados divisamos un pequeño palco, una pantalla que proyectaba los rostros de las víctimas, una discretísima exposición de dibujos hechos por alumnos de la escuela Bartolomé Mitre nº 5 y de fotografías suscriptas al concurso No nos da lo mismo.

«18 años + 85 muertos = cero culpables». Memoria Activa eligió esta consigna para renovar su reclamo de verdad y justicia, y para subrayar con elocuencia matemática el dolor y la indignación ante la prolongada impunidad.

En este sentido, el discurso más contundente fue el que Malamud pronunció a modo de cierre. «(Carlos) Menem construyó la mayor maraña de encubrimiento que hemos vivido», sostuvo sin medias tintas en una acusación que involucró otros apellidos célebres como (Carlos) Ruckauf, (Carlos) Corach, (Hugo) Anzorreguy, (Juan José) Galeano, (Jorge Fino) Palacios y (Rubén) Beraja.

La viuda de Andrés insistió en que, 18 años después, «no hay un solo preso» y expresó su escepticismo respecto de un juicio que «probablemente no tenga puerta de salida aunque sí algunas ventanas por donde respiran nuestras esperanzas». También criticó la «campaña de marketing» de la AMIA y la DAIA, que promueven la memoria «con panes y pelotitas antiestrés» **.

Por su parte, Rosencof se refirió a la memoria como «barricada» construída a partir de distintas experiencias de resistencia. «Venimos de los 117 alzamientos producidos en todos los guetos y de las brigadas internacionales antifascistas», recordó antes de señalar la importancia de continuar la lucha.

«El silencio es el verdadero crimen de lesa humanidad», agregó.

Mario Wainfeld eligió hablar «en tanto persona y periodista» y «sin otra ambición que dar testimonio». Quizás por eso se tomó el trabajo de relacionar el atentado a la AMIA con otras dos desgracias nacionales que también parieron agrupaciones y movimientos decididos a reclamar verdad y justicia en nuestro país: la dictadura y las Madres/Abuelas de Plaza de Mayo; el asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán y el nacimiento de una juventud militante.

En esta puesta en contexto, el columnista de Página/12 reivindicó la tradición por la cual «las víctimas no son iguales a los verdugos», es decir, no exigen sangre como ellos. Al contrario, el coraje y la perseverancia son los motores de una conducta ejemplar que «nos hace mejores a todos».

La canción «Memoria activa» de Ignacio Copani cerró el acto de los familiares de la AMIA pasadas las 19. De a poco, la cuadra de Pasteur al 600 fue quedándose sin gente pero con la inalterable presencia del viejo mural blanco cuyas 85 inscripciones siguen reclamando verdad y justicia.

——————————————————
* Además de poeta y dramaturgo, Rosencof fue compañero de militancia del actual Presidente de Uruguay Pepe Mujica, preso político en tiempos de dictadura y ministro de Cultura de Montevideo tras la recuperación democrática. Aquí explica su presencia en el acto de ayer a la tarde.

** La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas comparte con la AMIA la responsabilidad del «acto oficial» que tendrá lugar hoy miércoles a las 9.30, y cuyos lemas son «Recordar también es una necesidad básica» y «Alimentemos la memoria«. Según trascendió, los organizadores de esta otra conmemoración distribuirán el llamado «Pan de la Memoria» (que el chef Tomás Kalika elaboró con dos antídotos contra el olvido: almendras y jengibre) y unas diez mil pelotitas antiestrés con la leyenda «No contengas la bronca, exigí justicia».