El caso de Contrabanda FM, y la suerte de las radios comunitarias en la España de Rajoy

A la atención de quien corresponda:

Mediante la presente, pido la anulación inmediata del expediente abierto por la Subdirecció General d’Ordenació de l’Espai de Comunicació Audiovisual, que ordena el cese de la emisión de Contrabanda FM desde el Turó de la Rovira y exijo la concesión de títulos habilitantes que regularicen las emisiones de las radios libres de Catalunya.

Contrabanda FM es de todos y no nos harán callar».

Encabeza este post la versión sintética del comunicado que la gente de Contrabanda FM 91.4 solicita difundir/adherir, para evitar su clausura definitiva. La continuidad de esta radio autogestionada barcelonesa corre peligro luego de que la mencionada Subdirección General de Ordenación del Espacio de Comunicación Audiovisual de la Generalitat de Cataluña le ordenara cerrar el centro emisor del Turó de Rovira, donde se encuentra instalada la antena. Si el medio no acata la instrucción en el plazo estipulado de veinte días, la Administración le impondrá una multa de más de cien mil euros.

La gente de Contrabanda entiende que «ésta es una nueva ofensiva contra las radios libres y medios alternativos» en la España sometida a los recortes socio-económicos que impone el actual gobierno de Mariano Rajoy. En otras palabras, se trata de una estrategia consecuente con «la onda represiva contra las movilizaciones opositoras, (con) la falta de comunicación y transparencia desde las altas esferas y (con) el silenciamiento de los únicos canales no dependientes del juego político y del mercado».

La orden de desmantelamiento aprovecha la ausencia de una legislación específica que administre la distribución del espectro radiofónico teniendo en cuenta las particularidades de las emisoras no-comerciales. Tanto la Llei Audiovisual de Catalunya de 2005 como la Ley General de Comunicación Audiovisual de 2010 reconocen la existencia de radios sin fines de lucro pero son poco claras a la hora de otorgar y administrar las licencias.

Según se presenta online, Contrabanda FM emite desde 1991 sin subvención pública ni privada. Tampoco incluye publicidad en su programación; de ahí que su mantenimiento dependa de las cuotas que pagan los socios.

Como la mayoría de las radios alternativas, ésta también difunde problemáticas sin cobertura en las corporaciones mediáticas. Su treintena de programas ofrece una pluralidad de perspectivas que contrastan con la estructura monolítica de la comunicación de masas.

La solicitada de Contrabanda FM atraviesa mil kilómetros de distancia y resuena en las mentes de los argentinos que tres años atrás seguimos de cerca la aprobación de nuestra nueva ley de servicios audiovisuales (aquí y aquí por ejemplo). De hecho, la discusión se mantiene vigente en nuestro país y revela, entre otras cuestiones, la resistencia de numerosos compatriotas a la hora de entender la importancia de una legislación que proteja la existencia de publicaciones gráficas, radios y canales de televisión alternativos.

Incluso hay quienes no conciben la sola noción de medios sin fines de lucro. Este exaprupto de Jorge Lanata es muy ilustrativo en ese sentido.

Evidentemente la problemática de los medios de comunicación es un fenómeno global (recordemos el recuadro «La Europa que no vemos«, que Horacio Verbitsky publicó dos domingos atrás). El comunicado de Contrabanda FM dista de remitir a una situación aislada, irreductible a la historia de una radio barcelonesa. Por eso también repercute por estas latitudes.

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PD. Gracias, Antonio, por avisar.