Estación de lectura «Ernesto Sábato», así en la terminal de Retiro como en Facebook

«Estación de lectura Ernesto Sábato» se llama la biblioteca que Silvia Paglieta coordina en el marco del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación nacional. Inaugurada en septiembre de 2004, este espacio ubicado dentro de la terminal de ómnibus de Retiro apuesta hoy a una estrategia online destinada a difundir el interés -y a ampliar el alcance- de un lugar de paso (para los viajeros que hacen tiempo antes de partir y para quienes esperan a los recién llegados) y de inclusión social (para vecinos de la cercana Villa 31 y personas en situación de calle que gustan de los libros).

«Los chicos de las escuelas de la villa reciben apoyo escolar en nuestro espacio», cuenta el amigo Jorge Gómez, responsable de desarrollar la presencia de la Estación… en Internet, sobre todo a partir de Facebook. «Vienen a consultar bibliografía, a jugar al ajedrez, a solicitar orientación vocacional», ejemplifica para luego agregar: «al mismo tiempo, nosotros nos trasladamos al barrio para leer cuentos en las escuelas, llevar libros, y en el transcurso de 2012 para iniciar un programa de alfabetización de adultos».

A este lugar público también acuden hombres y mujeres que viven en la calle y deambulan por Retiro. «Aparecen con su bolsito, se sientan y leen».

Tras experimentar con un blog, la estrategia de difusión 2.0 pasa ahora por Facebook. La página abierta en la red social funciona, por un lado, como referencia de la biblioteca real y, por otro lado, como ámbito de encuentro virtual entre amantes de la lectura que tal vez nunca pasan por la Estación.

«Nos inspiramos en los muros facebookianos de los programas de radio, explica Jorge, donde se arman charlas paralelas a lo que sale al aire, y donde cientos de usuarios se permiten confrontar con la línea editorial del conductor y/o seguir debatiendo cuando el programa ya terminó». En otras palabras, la red social convoca a un público que excede al oyente habitual y tradicional.

La cantidad de adherentes a la réplica virtual de la Estación… se quintuplicó en el transcurso del verano: 437 en febrero contrastan con los 80 de diciembre. El aumento no desvió el objetivo del proyecto: hablar de libros únicamente y consolidar la pertenencia a una comunidad. De hecho, la gente se consulta sobre títulos y autores, y las respuestas son pertinentes y rápidas.

Los dos concursos realizados también causaron sensación. Por otro lado, Paglieta promete subir reflexiones teóricas sobre lectura y lectores.

Por lo visto, sobran motivos para darnos una vuelta por la terminal de Retiro (todos los días de 10 a 21) y/o por la página en Facebook. Delicias de la simultaneidad entre realidad tangible y virtualidad, la Estación de lectura Ernesto Sábato mantiene sus puertas abiertas en uno y otro lugar.