Robo en las alturas

A falta de decisiones políticas dispuestas a combatir el crimen organizado que provocó la crisis financiera en el Primer Mundo (recordemos el documental Inside job), Robo en las alturas fantasea con un castigo ejemplar a manos de ciudadanos comunes o losers según el imaginario hollywoodense. El tono de comedia disimula lo inverosímil de la propuesta (los guionistas Ted Griffin y Jeff Nathanson sacan demasiados conejos de las galeras) y el exceso de corrección política reduce la acción a un cruce de acrobacias vertiginosas y remates con pretensión de ocurrencia y mordacidad.

Aquí, los perdedores no sólo son tipos buenos cuya condición de víctimas termina convirtiéndolos en héroes a pesar suyo, sino que además conforman un crisol de nacionalidades y razas. Eddie Murphy, Stephen Henderson, Gabourey Sidibe (la protagonista de Precious) cubren el cupo afroamericano; Michael Peña y Juan Carlos Hernández, el latino; Nina Arianda, el europeo oriental; Ben Stiller, Casey Affleck y Matthew Broderick completan el cupo blanco aunque no necesariamente WASP.

En cambio, el villano Arthur Shaw (el desaprovechado Alan Alda) y la representante del Estado probo (la agente del FBI Claire Denham encarnada por la también desaprovechada Téa Leoni) sí remiten a la rama White Anglo-Saxon Protestant. Una de cal y otra de arena; el equilibrio ante todo.

[Al margen, así como no se decide por la mejor actuación, quien suscribe apunta sin titubear al peor actor: de lejos, Broderick].

Tower Heist (así se titula en inglés) puede sonar a caricatura de Ocean’s eleven. La película de Brett Ratner retoma la idea del «ladrón que roba al ladrón», y pone en escena a un equipo de figuras reconocibles para llevar adelante el acto reparador. Prescinde adrede de la cuota elegante y canchera del film que motivó dos exitosas secuelas (de ahí la conformación de un elenco encabezado por Stiller en lugar de George Clooney) pero, atención a este plus, señala la connivencia del Sistema con los criminales financieros.

Sin dudas, esta nueva gran crisis se cuela cada vez más en el cine norteamericano: de manera sutil en una propuesta indie como Win win; con referencias obvias en el largometraje aquí comentado. La observación relativiza entonces el aporte presuntamente original.

Robo en las alturas se estrena hoy jueves 19 en Buenos Aires. Los seguidores de Ben Stiller y Eddie Murphy seguro sabrán disfrutarla. No necesariamente los admiradores de Téa Leoni, Alan Alda y (no olvidemos nombrarlo) Judd Hirsch.