¡Leven anclas!

El anticipo de Snow White and the huntsman o Blanca Nieves y la leyenda del cazador habrán detonado el recuerdo del enanito dormilón que ilustra, además de este post, mi estado de ánimo al momento de retomar la rutina blogger. El hecho es que un mes de escasa actividad online alimenta la fantasía de quemar las naves 2.0 y de abandonar la aventura digital: sin dudas, la vida resulta más relajada sin la presión de la actualización casi diaria.

Por ejemplo, se estrena Las aventuras de Tintín y me permito ignorar la adaptación animada de Steven Spielberg así como el deber moral de contrastar el elogio mayoritario de la crítica especializada. Prefiero, en cambio, rememorar mis buenos viejos tiempos historietísticos y/o mirar anti-tanques arrastrados desde fin de año. La prima cosa bella entre otros.

Los ciudadanos porteños saltan como leche hervida por el aumento del subte, y no necesito el blog para expresar mis reparos: el lunes 9 digo lo que tengo que decir ante un movilero de CNN que suda la gota gorda a metros de la boca de la estación Congreso de Tucumán de la Línea D. Si sacaron al aire esta «opinión de la calle», espero que no hayan cortado la última parte sobre la necesidad de implementar una tarifa social pensada para quienes realmente no pueden pagar el incremento del 127% aplicado por la administración PRO.

La sanción de la Ley Antiterrorista divide aguas, e inmediatamente leo declaraciones del Dr. Raúl Zaffaroni y repaso la carta que el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) firmó y difundió junto con otros organismos en octubre del año pasado, cuando el Poder Ejecutivo Nacional presentó el entonces proyecto de ley ante el Poder Legislativo. El artículo de opinión que el diputado Jorge Rivas publicó el martes 10 en Página/12 convence poco y nada sobre las bondades de la flamante norma. Por mi parte, me siento incapaz de aportar algo original al debate todavía vigente.

Perfil cambia el rumbo de su diario Libre (¿dejará de ser amarillo cuando se dedique al deporte?) y Jorge Lanata firma contrato con el Grupo Clarín: me conformo con esbozar una sonrisita socarrona en la intimidad. Aunque en otro orden de cosas, la reacción es similar ante los comunicados del corporativismo médico, empecinado en explicar el cáncer presidencial que no fue.

En cambio, la noticia de que a partir de marzo la revista El Amante se limitará al soporte online nubla la vista de quienes preferimos el formato impreso, sobre todo en el caso de una publicación que vimos nacer veinte años atrás. Es más, el anuncio supo aún más amargo por haber coincidido con la celebración de dos décadas cumplidas en el rubro editorial.

El día posterior a Navidad leo este artículo de Eduardo Fabregat sobre las responsabilidades periodísticas relacionadas con la enfermedad del Flaco Spinetta, y me pregunto si en 2012 tendrá sentido dedicarle tantos escritos a la sección mediática de Espectadores. Por momentos da la impresión de que la (auto)crítica mejora muy poco el ejercicio profesional.

Una semana antes muere Cesária Evora, y este cable de la agencia Télam despierta en mi cabeza el recuerdo del recital que la cantante caboverdiana brindó años atrás en La Trastienda Club de Buenos Aires. Una reseña tardía habría resultado insuficiente para homenajearla. Mejor el silencio.

Un comentario casi íntimo cierra esta breve crónica del mes de inactividad blogger (me disculpo por el atrevimiento)… En el número de diciembre de Haciendo Cine, Ezequiel Obregón entrevista a Julieta Ortega a propósito de su papel en la película Verano maldito, dirigida por su hermano Luis. Cuando se refiere al matrimonio que encarna en la ficción, la actriz explica:

El marido (interpretado por Joaquín Furriel) es un careta… La cámara lo toma de una forma perfecta, sentado como un «poronga grande», un canchero argentino. Y podés adivinar que viven donde tienen que vivir, veranean donde tienen que veranear, que tienen el giro suficiente para mandar a sus hijos, no al Liceo Francés, sino a algo un poco más progre.

Cualquier egresado del Liceo se detendría ante la sorpresiva mención y ante una aclaración que provoca la siguiente duda: ¿para Julieta Ortega el Jean Mermoz será progre de verdad y entonces el colegio elegido por su personaje lo es todavía más, o estamos hablando de establecimientos educativos cuya condición progre es pura pinta para clientes tilingos?

Ojalá la hija de Palito visitara Espectadores y despejara la inquietud.

Según IMDb, Blanca Nieves y la leyenda del cazador se estrenará a mediados de 2012. Hasta entonces asistiremos más de una vez al avance que anuncia el protagonismo acordado a Charlize Theron, Kristen Crepúsculo Stewart y Chris Thor Hemsworth. A los espectadores mayores, la ¿opera prima? de Rupert Sanders nos retrotrae al maravilloso mundo de Disney y a la adaptación pergeñada por el emporio del prolífico Walt (ojo, algunos egresados del Liceo tampoco olvidamos el análisis que el psicoanalista Bruno Bettelheim elaboró sobre este cuento también versionado por los hermanos Grimm).

Además de ilustrar la modorra de quien retoma la actividad luego de un descanso reparador, el enanito dormilón inaugura una nueva temporada blogger que añade un sexto año al historial de Espectadores. La fiaca tardará poco en irse (de lo contrario, aquí figuraría una foto de Norman Briski en el film de Fernando Ayala). Por eso el lunes próximo esta nave 2.0 vuelve a zarpar sin miedo a la calma chicha ni a las aguas agitadas de la aventura digital.

Bienvenidos a bordo.