Top Gun también vuelve

Después de la repercusión que obtuvo el reestreno de Volver al futuro, Sir Chandler consiguió los derechos de distribución para -a partir de hoy jueves- reproyectar Top Gun, film que en 1986 confirmó la condición estelar del entonces veinteañero Tom Cruise y catapultó al director Tony Scott (autor en 1983 de la mucho más osada El ansia). Sin dudas, la invitación a revivirlo en pantalla grande tentará tanto a los admiradores de uno y/u otro como a los cinéfilos nostálgicos. La experiencia también les resultará interesante, cuando no reveladora, a quienes asocian Hollywood y propaganda.

En principio, el cuarto de siglo transcurrido parece haber causado menos estragos en Cruise que en Kelly McGillis, Val Kilmer, Anthony ER Edwards, Michael Ironside y Meg Ryan. Quizás porque intervienen menos o porque enfrentan escasos primeros planos, Tom Skerritt y el secundarísimo Tim Robbins soportan bien la inevitable comparación entre presente y pasado.

A Cruise se lo ve más trabadito que nunca con su 1.70 de estatura y su clásica sonrisa de dientes levemente desplazados. Quizás en aquel momento lo acomplejaron los ocho centímetros que le lleva(ba) su enamorada en la ficción: la blonda instructora Charlie, recordarán los fanáticos. Dicho esto, aún los acérrimos detractores debemos reconocer que el actor mejoró su desempeño en sus treinta años de carrera (oportunidades no le faltaron).

Además de los rostros de parte del elenco, también son reconocibles las canciones de la banda sonora que hicieron furor: «Danger zone» y «Playing with the boys» de Kenny Footloose Loggins (cuya voz algunos confundimos con la de Richard Marx) y la archi escuchada «Take my breath away» de Berlin. Los más memoriosos también recordarán la primera sucesión de planos que presentan a los otros grandes protagonistas de la película: los aviones de caza, algunos denominados «MiG-28» (nombre de ficción según Wikipedia).

El documental Hollywood and the Pentagon: a dangerous liaison de Maria Pía Mascaro y Jean-Marie Barrère (2003) y El libro Operation Hollywood de David Robb (2006) señalaron la estrecha relación entre la industria cinematográfica norteamericana y los altos mandos militares. El primero de estos trabajos cuenta que Top Gun fue filmado con el apoyo y la aprobación de la U.S. Army. Según el segundo, el taquillerísimo largometraje constituyó un éxito completo de reclutamiento para la Armada y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

En octubre del año pasado, distintos medios se hicieron eco de las declaraciones de Scott sobre sus intenciones de rodar Top Gun 2. De acuerdo con este sitio cinéfilo, no se trataría de una remake ni de una secuela y el estreno estaría previsto para 2013 (información inexistente en IMDb).

A falta de certezas, algunos compatriotas preferirán aceptar la propuesta de Sir Chandler y revivir en pantalla grande la versión original. ¿Quién dijo que viajar en el tiempo es ocurrencia exclusiva de Volver al futuro?