Dudas y deseos de una radioescucha ocasional

Horacio Caride y Alejandra Gallo en la imagen institucional de Lo que Queda del Día, en el sitio web de Radio Mitre.Miércoles 20 de julio, en algún momento entre las 20.30 y las 20.45. Subo al auto y enciendo la radio que quedó sintonizada en AM 790. Engancho empezada una entrevista telefónica a Javier González Fraga.

El candidato a vicepresidente de Ricardo Alfonsín critica con total circunspección las medidas económicas y financieras aplicadas por el gobierno nacional. Cierra su exposición con una referencia directa a estas declaraciones de Cristina Kichner: «La Presidenta dice que apostar al dólar es apostar contra la Argentina pero en realidad es su política la que atenta contra el país».

La ¿conductora? aprovecha una pequeña pausa del entrevistado para intervenir: «Hablando de vaquillonas, tengo entendido que estuvo en La Rural«.

«Debo haber escuchado mal», pienso pero -me doy cuenta- el candidato por el radicalismo tarda segundos en contestar. El ruido telefónico que copa el éter antes del «sí, efectivamente visité la exposición» sugiere la posibilidad de que González Fraga también haya dudado de sus oídos, o de que haya necesitado tomarse un instante (tal vez un respiro) para ignorar la bravuconada de su interlocutora y proseguir la conversación como si nada.

Rara vez escucho radio, así que esa misma noche cuando llego a casa, busco datos del programa en cuestión. Encuentro en el sitio oficial de Radio Mitre y en esta página de La Nación que se trata de Lo que queda del día, conducido por Horacio Caride y Alejandra Gallo.

Desde ayer rastreo sin éxito el audio del miércoles. Mientras sigo buscando en Internet, el recuerdo de estos exabruptos anti-K me inclina a validar lo escuchado en el auto: desde este punto de vista, insinuar que nuestra Presidenta es una vaca contribuiría a diversificar el criollísimo insulto de «yegua» con un distinguido toque anglosajón (en efecto, tildar de «cow» a una mujer es un agravio contundente en los países de habla inglesa).

Ojalá me haya equivocado. Ojalá el sustantivo «vaquillonas» haya remitido a alguna reflexión agroganadera de González Fraga, anterior al encendido de la radio y a la (para mí primera) mención de La Rural.

Mejor aún… Ojalá existieran motivos/argumentos suficientes para creer que nuestro periodismo por fin dejó de confundir -no sólo independencia con rigurosidad- sino crítica u oposición con descalificación rastrera.