Muy y Libre, ¿firmes junto al pueblo?

Pocas noticias tan propicias como la ejecución de Osama Bin Laden para presentar en sociedad a Muy y Libre, los dos nuevos diarios -uno publicado por el Grupo Clarín y el otro por la editorial Perfil– que ayer sacaron su primer número a la calle con la intención de disputarles lectores al veterano Crónica y al actual líder del segmento, Diario Popular. Los ahora cuatro competidores coincidieron en privilegiar desde sus tapas la noticia sobre el ajusticiamiento del líder de Al Qaeda; sólo el de Jorge Fontevecchia se atrevió a jugar con las palabras (se refiere a “Osama Fin Laden”) quizás por influencia del columnista Jorge Lanata o por imitación de la picardía criolla que impuso el mítico periódico fundado por Héctor Ricardo García.

Al igual que sus dos antecesores, Muy y Libre también parecen adaptaciones de los tabloides sensacionalistas europeos como el británico The Sun. Tipografías grandes, fotos con colores estridentes, más imágenes que texto componen un diseño típico (aunque la propuesta de Clarín parece más temerosa del rojo shocking; de hecho algunas páginas conservan la estética del Gran Diario Argentino -de la contratapa, por ejemplo- y de Olé).

El contenido también cumple con reglas archiconocidas entre las que se destacan 1) la preponderancia de revelaciones, escándalos y crímenes impactantes; 2) la equiparación de los submundos de la política, el deporte, la farándula, el hampa; 3) la exacerbación de mediáticos con poder (léase dinero) y/o aptos para provocar ratoneo sexual (sobre todo mujeres osadas, agresivas, atractivas, pulposas, convertidas en mero objeto).

A 2.50 pesos cada uno, Muy se diferencia de su contemporáneo porque regala algo: una colección especial de 18 cubiertos Tramontina (ayer entregó en un envoltorio de celofán aparte la primera cuchara, una caja donde guardar el juego completo y cupones para retirar el resto de las piezas). También porque descansa sobre mucha más publicidad: por ejemplo, páginas enteras alquiladas a Garbarino, Frávega, Carrefour.

Como cuando salió Miradas al Sur, en esta ocasión también resulta interesante detenerse en las cartas de presentación del editor al lector. “En pelotas pero libre” se titula el texto redactado por el jefe de redacción Darío Gallo que promete periodismo “sin regalar anzuelos” (como si hubiera olfateado la estrategia Tramontina) y que cita al mismísimo José de San Martín para promocionar las virtudes de un diario que pretende “pararse sobre el chiquitaje de la vida y gritar para que escuchen todos” y para sostener que (la expresión) “en pelotas pero libres no admite agachadas”.

En cambio, el editor general de Muy, Horacio Convertini, es mucho menos atrevido. Invoca con un “vos” a un lector que -dice- “hemos ido construyendo en charlas infinitas, tanto en mesas de trabajo como en sobremesas de café”. Más adelante explica que éste es “el diario de la calle porque la caminamos todos los días como vos”; también es una “cita de amigos” donde acuden “columnistas que querés y que admirás” (Beto Casella por ejemplo) y “periodistas que se la juegan” (que conste: en la sección Deportes).

Ambas cartas despiden un tufillo a subestimación que se refleja en las demás páginas, y que dificultan la visualización (sustantivo horrible que se puso tan de moda) de dos nuevos diarios firmes junto a un pueblo que en el fondo (y no tanto) parecen menospreciar.

Para terminar, una última observación… y anhelo.

En agosto del año pasado, mientras Diario Popular festejaba 36 años recién cumplidos, sus periodistas denunciaron en el blog El Popu lucha “salarios miserables y devaluados”. Por su parte, desde 2005, los trabajadores de Crónica atraviesan momentos críticos como éste, éste, éste.

En pocas palabras, ojalá los empleados de Muy y Libre tengan mejor suerte.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

10 respuestas a “Muy y Libre, ¿firmes junto al pueblo?

  1. Ya no saben que hacer! El monopolio (Grupo Clarin) bajó tanto sus ventas, y al igual que Perfil ya nadie les cree tanta mentira. Esperemos que estas nuevas salidas obliguen a Cronica y Popular a mejorar cada día más sus ediciones. Muy (Clarin) y Libre (Perfil) son manotazos de ahogados.

  2. Muy regala cubiertos, con su publicacion. Sera, que da la cuchara, para revolver mejor la m…. que publican????

  3. El grupo Clarín es “monopólico” para Lorena. Se equivoca de palabra a menos que se refiera a la acepción de “acaparamiento” que la RAE también admite para explicar un monopolio.
    http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=monopolio

    Al margen podemos hacernos otras preguntas, José:
    1) Cómo pueden seguir apareciendo diarios en un país donde la prensa se encuentra tan perseguida y amordazada?

    2) Cómo puede hablarse de un periodismo creativo cuando las propuestas nuevas como Libre y Muy no innovan en casi nada?

    3) Cómo puede hablarse de profesionalismo cuando dos “popes” protagonizan polémicas de este tipo con fines evidentemente promocionales?
    http://www.perfil.com/contenidos/2011/05/06/noticia_0026.html

    4) Cómo puede la libre competencia contribuir a la difusión de un pensamiento único?

    5) En vez de “único” podemos decir pensamiento “monopólico”?

  4. Estimado Martincho,
    – yo no dije que en Argentina “esté perseguida y amordazada”. Quién fue, ¿la SIP? Lo que sí, podría pasarte cuando quieras, datos de distribución de pauta oficial. Eso sí habla de una (específica) prensa “alentada y estimulada”.
    – Si Muy o Libre innovan a o no es completamente opinable. “Muy” es un típico diario tabloide buscando el “estilo inglés” de prensa amarilla (ya no se usa ese término, pero lo desempolvo para poder explicarme). Podría decirse que innova porque los otros dos populares que tenemos en Buenos Aires habían cultivado un estilo propio (Diario Popular es como Clarín pero con una agenda más cercana a la gente común. No hay que perder de vista que “el Popu” es el tercer diario en circulación en Argentina -con crecimientos netos de venta altísimos en los últimos años-). A mi criterio, “Libre” busca una idea propia (conociendo otros productos liderados por Darío Gallo, esa “idea propia” seguramente tiene que ver con su perfil y trayectoria). En cualquier caso, yo no soy consumidor de ninguno de esos diarios, y lo que aquí dejo son “opiniones rápidas” sin mayor análisis (que, además, requerirá algunos días más para ver cómo evolucionan). A mi me parece para festejar la salida de estos diarios por dos motivos: porque implica nuevas fuentes de trabajo para mis colegas (periodistas, diseñadores, fotógrafos, etc.), y -todavía mejor- porque son la señal de que un “montón de público popular” que antes no podía comprar diarios, ahora sí puede.
    – En cuanto a la pelea promocional… ¡claro que es promocional! La característica principal de los productos culturales es su doble naturaleza, mercancía -por un lado- y bien cultural -por otro-. Por eso la expresión “industria cultural” era en realidad una manera despectiva de referirse a los medios (Made in Escuela de Frankfurt).
    – No entendí lo de pensamiento únio ni lo de monopólico. Y sinceramente no lo entiendo, sobre todo para aquellos que forman parte del 35% de hogares argentinos que tienen acceso a Internet de banda ancha.

    Saludos a todos, siempre me gustaron los debates que se arman en este blog: son inteligentes y respuetuosos.
    José C

  5. Estimado José,
    Nos vamos un poco de tema pero contesto igual, a sabiendas de que el blog de María admite desvíos en nombre de discusiones más o menos interesantes.

    1) Las denuncias sobre las supuestas mordazas impuestas a la prensa argentina no son exclusividad de la SIP, que en nuestro país hace suyos los discursos de las empresas mediáticas Clarín y La Nación. Por otra parte, y que yo sepa, no existe prensa que no sea “alentada y estimulada” por inversiones publicitarias: me causa gracia que quienes rechazan toda intervención estatal la requieren cuando les conviene, por ejemplo en el caso de la distribución de pauta oficial.

    2) Coincido con vos en festejar la salida de Muy y Libre en tanto nuevas fuentes de trabajo. Espero, como bien dice María, que los empleados de estos nuevos diarios no padezcan los problemas salariales y laborales de sus colegas.
    En cambio, no celebro la salida de dos productos que reducen lo “popular” al estereotipo canalla de los intereses y necesidades de los estratos bajos. Por otro lado no estoy seguro de que $2.50 sea un precio accesible para ese “montón de público popular” al que te referís.

    3) Te recomiendo esta entrevista a Raúl Zaffaroni: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-167766-2011-05-08.html . El concepto de “criminología mediática” ilustra un poco el fenómeno de pensamiento único que, a mi juicio, afecta incluso a muchos de los argentinos con acceso a Internet.

    Saludos.

  6. 1) Cada uno debe hacerse cargo de sus denuncias. Yo me hago cargo de las que figuran aquí http://www.fopea.org/Libertad_de_Expresion/Casos_registrados porque se cómo se evalúan. Vos hiciste mención a las mordazas, no yo. La SIP “es” la voz de las empresas de editoras de diarios del continente porque es la cámara que las agrupa (¿Cómo podría ser de otra manera?). Como la AADET es la voz de los empresarios teatrales o la ASU, la de los supermercados. Claro, volviendo a Adorno & Cía, no es lo mismo vender arroz que vender noticias. No hay que olvidarse de la misión que la SIP envió en el 78, te recomiendo revisar esa historia (autor recomendado: el Verbitsky de antes). Aunque no tengo mayores referencias tuyas, me extraña que no veas la diferencia abismal entre publicidad privada y publicidad estatal: la una sale del bolsillo privado, la otra, del tuyo y del mío. Es el estado el que está constitucionalmente obligado a difundir los actos de gobierno, no el gobierno el que puede usar esa plata para propaganda partidaria, y mucho menos puede hacerlo una facción del partido, como es el caso de 678 (no creo que al kirchnerista Scioli le guste mucho ese programa). Pregunto yo, si al Estado le hace falta una señal de noticias propia, ¿Por qué no hace como la TVE, la RAI, la TV chilena o la BBC y lanza “unc anal 24 hs de noticias” en lugar de financiar CN23, un canal privado cuyo 90% de ingreso se origina en la pauta oficial? Sí, es una pregunta retórica. En países serios, con normas democráticas, además de leyes de medios hay leyes de acceso a al información y de distribución de la publicidad oficial. Aquí, sospechosamente sólo hay una ley de medios.

    2) Es verdad lo que dice María sobre la “calidad” del trabajo periodístico, lamentablemente muy precarizado. Diría, especialmente precarizado en la Argentina, donde asistimos a conflictos gremiales en muchísimas empresas periodísticas: La Mañana de Córdoba, El Cronista, BAE, Crónica (cuya redacción llegó a estar custodiada por patovicas)… Soy muy pesimista en este punto.
    En cuanto al precio de tapa de Muy y Libre (ambos preferían que fuese de 2 pesos pero los canillitas y distribuidores -que tienen el monopolio de la distribución de diarios en Capital y Conurbano- no quisieron), yo sí creo que permitirá -junto con una agenda “popular”- ampliar la cantidad de ciudadanos que accedan a la lectura de diarios. Y eso me parece muy importante. No se dónde vivís vos, pero yo tengo mi casa en Wilde (zona sur) y desde hace unos años me llama la atención que, cuando salgo temprano, me suelo cruzar con gente que compra Diario Popular. Eso me llevó varias veces, vicio profesional, a ver las cifras del IVC de circulación de ese diario: ¡es el tercero en ventas!. Lógico, también veo chicos que piden en los semáforos, gente cartoneando, limpiavidrios, cuidacoches, etc. etc. Se que hay mucha gente (millones) que sigue y seguirá fuera de ese circuito.
    Yo creo que hay una agenda popular (para mi la palabra popular no es despectiva) y tiene que ver con la cotidianeidad de un tipo específico de público, que tiene -como todo público- intereses específicos propios. Además, esos intereses no tienen por qué ser estáticos. Para mi, no hay un fundamento clasista. Hay gente que necesita mayores precisiones sobre el estado y el futuro del transporte, sobre la evolución de los precios al consumidor, sobre las negociaciones salariales, por ejemplo. Tal vez, a ese público, también le interese especialmente la información deportiva o del espectáculo ¿Y qué problema hay? O vamos a ser tan mesiánicos de creer que prohibiendo Tinelli todos van a ir al Teatro Colón… No es así, la evolución social (el proceso civilizatorio) es progresiva y, además de inversión estatal y esfuerzos personales, requiere de tiempo. Prefiero que haya gente que lea Muy y Libre (Crónica o Popular) y tenga idea de lo que pasa -incompleta, por supuesto, pero idea al fin- a que no lea nada y sea más fácilmente manipulable.

    3) El tratamiento informativo de la violencia y el delito es un tema de investigación de la teoría de la comunicación desde hace décadas. Mucho antes que Zaffaroni (por otro lado, un jurista muy respetable), otros comunicólogos llegaron a conclusiones similares. El problema de este tipo de análisis no es su validez (que como te digo, ya está medianamente confirmado desde lo empírico), sino el uso que se hace de esas conclusiones como trampolín para irse al otro extremo: como los medios inventan la inseguridad, esta no existe.

    Y finalmente, respecto de los hogares con acceso a Internet, insisto: el acceso a Internet (sumado a una buena educación para su uso) impide la formación de cualquier tipo de monopolio-oligopolio informativa o de opinión. Por eso, es especialmente grave que sólo 1 de cada 3 argentinos pueda acceder a la red.

    Saludos

  7. José,

    Voy a tratar de ser más sintético para evitar irnos por las ramas:

    1) No me olvido de la visita de la SIP a la Argentina en 1978. Tampoco me olvido de que sus emisarios cuestionaron la asociación de los diarios con el Estado (entonces dictatorial) en Papel Prensa, mediante un acuerdo que, entre otras cuestiones, exigía no antagonizar con la dictadura. Esto habría explicado que los editores de nuestros principales diarios justificaran el terrorismo de Estado de entonces en nombre de la proclamada “seguridad nacional”.

    2) Creo que los gobiernos K fueron los que más hicieron en materia de legislación mediática. Por supuesto queda mucho por hacer, corregir y pulir. Como bien decís, en nuestro país sólo tenemos una ley de medios, habría que preguntarse porqué no se legisló más y antes no sólo desde 2003, sino en el período intermedio entre la asunción de Raúl Alfonsín y la de Néstor Kirchner. De paso me permito recordarte que “en los países serios” tampoco encontramos una situación similar a la nuestra en cuanto al manejo del papel prensa.

    3) Habría que preguntarse quién construye la agenda “popular”, pregunta tan retórica como algunas tuyas. Yo creo en la hipótesis de Diego Rottman: Libre y Muy son diarios populares de Palermo.
    http://www.malaspalabras.com/libre-y-muy-los-diarios-populares-de-palermo/

    Perdoname pero me causó gracia esta frase tuya: “Prefiero que haya gente que lea Muy y Libre (Crónica o Popular) y tenga idea de lo que pasa -incompleta, por supuesto, pero idea al fin- a que no lea nada y sea más fácilmente manipulable”. Primero, no existe una alternativa única: leer Muy, Libre, Crónica, DP o nada. Segundo, me cuesta creer que la lectura de Muy, Libre, Crónica, DP combata la manipulación mediática.

    4) Nadie dice que la inseguridad no existe. Sí, creo en la magnificación mediática de un solo tipo de inseguridad y en la caracterización mediática del delincuente o de un solo tipo de delincuente. Parte del pensamiento único se nutre directamente con esta caricaturización.

    5) Creo en otras prioridades, mucho más urgentes que la necesidad de ampliar el acceso de los argentinos a Internet.

    José, me parece que vos y yo pertenecemos a la clase de personas que se obstinan en quedarse con la última palabra. Porque soy amigo de la casa y no quiero reducir este post a una polémica de a dos, te cedo el gusto de cerrar la discusión con un próximo comentario.

    Hasta otro encuentro, seguramente en Espectadores.

¿Con ganas de opinar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s