Frank & Wendy

Después de los tributos a Claude Chabrol y Marcello Mastroianni, hoy le agradecemos a Eurochannel la proyección de Frank & Wendy, serie animada proveniente de Estonia. Destinada al público adulto, la creación de Priit Tender y Priit Pärn cuenta las desventuras de dos agentes secretos norteamericanos enviados en misión a ese país europeo para combatir resabios marxistas, leninistas, comunistas, soviéticos.

Las historias son tan desopilantes como antiestéticos los dibujos. En uno de los capítulos emitidos el sábado pasado a la noche, la pareja protagónica enfrenta un ejército de focas adoctrinadas por la Cuba de Fidel Castro para tapar los desagües del mundo burgués e inundarlo con mierda (la amenaza recuerda la del batracio malvado en Lo que el agua se llevó).

Los jefes de Frank y Wendy son dos individuos obesos, casi deformes, que imparten órdenes destructivas en nombre de la libertad y democracia. Jamás se levantan de sus sillas y por lo tanto tampoco abandonan la oficina que los televidentes imaginamos ubicada en el Pentágono.

Tal vez la serie de los dos Priit figure en alguna lista negra elaborada por la CIA. Difícilmente los servicios secretos yankees digieran la feroz parodia que les dedica una propuesta nada correcta y, para colmo, financiada por el misimísimo Ministerio de Cultura estonio.