Mandela day, Mandela’s free

It was 25 years they take that man away
Now the freedom moves in closer every day
Wipe the tears down from your saddened eyes
They say Mandela’s free, so step outside

Oh, Mandela day
Oh, Mandela’s free»

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Aquí, la letra completa de «Mandela Day» (en inglés).

Así empieza la canción que Simple Minds le dedicó al líder sudafricano, y que hoy emociona a quienes la escuchamos por primera vez en 1989. «Incluso los niños conocen la historia de este hombre», cantaba Jim Kerr para terminar repitiendo «y sabemos lo que está pasando».

En ese momento, los fanáticos de la banda escocesa interpretamos el anuncio de liberación que el Presidente Frederik Willem de Klerk pronunció en febrero de 1990 como otra conquista del rock militante. Algunas mentes pícaras también celebraron que Kerr les hubiera ganado de mano a Bono y a Sting.

Desde entonces han sido escasas las felices experiencias mediáticas que me acercaron a la desconocida Sudáfrica. Además de la canción «Mandela day», apenas puedo mencionar el libro de John Coetzee Esperando a los bárbaros y la película U-Carmen e-Khayelitsha, adaptación que Mark Dornford-May hizo de la célebre ópera de Georges Bizet.

En cambio, las aproximaciones cinematográficas a cargo del norteamericano Clint Eastwood y del británico John Boorman me supieron a meras difusoras de una insípida historia oficial. Aunque nada tan reprochable como la cobertura de nuestro periodismo que desaprovechó la ocasión del Mundial 2010.

Antes de ese gran bochorno, me sentí presa de cierta distorsión ante los retratos bananeros de la polémica Winnie. Por ejemplo cuando Clarín se refirió a un «matrimonio de papel«, cuando La Nación la comparó con Sandra Mendoza, esposa del gobernador Jorge Capitanich o cuando El Mundo de España sugirió que la ex de Nelson escondía algo.

Hoy la opinión pública internacional suspira aliviada tras enterarse del alta a Mandela, internado el miércoles pasado e involuntario agente de rumores pesimistas (otra vez algunos medios apelaron a Winnie). Para mí, la mejor manera de festejar la buena nueva consiste en escuchar la vieja canción de Simple Minds, y ver el videoclip casero que ilustra este post y que un usuario de YouTube editó con imágenes y frases del líder recuperado.

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PD. De yapa… Este título sobre la salud de Madiba también retoma el título de otra canción de Simple Minds: «Alive and kicking«.