Luz, apagón y después

El domingo 2 de enero, Alfredo Zaiat y Fernando Krakowiak publicaron en Página/12 una, dos, tres partes de un informe sobre distribución eléctrica en las zonas de concesión de Edenor y Edesur y -de refilón- sobre los cortes de suministro registrados a fines de 2010. En esta cobertura conjunta y entre otras cuestiones, los periodistas explicaron que:

1) Edenor y Edesur no hacen las inversiones necesarias para garantizar la provisión habitual del servicio durante los días con picos de consumo porque no están dispuestas a montar una estructura capaz de soportar una demanda récord que sólo ocurre en jornadas puntuales.

2) Cuando registran los picos de demanda, estas empresas aplican cortes en algunas manzanas para evitar que las redes colapsen. En verano, a esas interrupciones administradas se les suman las fallas por recalentamiento de centrales y cableados, que amplían el número de clientes perjudicados.

3) Para atender el requerimiento récord de esos días debe ampliarse la red de distribución en una magnitud que las empresas privadas no están dispuestas a realizar. No es por una cuestión tarifaria, “tema controvertido cuyo debate excede los estallidos de la red” (que conste: las distribuidoras no opinan lo mismo): las empresas consideran que no es rentable invertir para atender la demanda excepcional de unos pocos días al año.

4) Los cortes de diciembre pasado no fueron por imprevisión, sino por un esquema de negocio con lógica de rentabilidad privada. Edenor y Edesur eligen exprimir al máximo las instalaciones y sólo actuar cuando los equipos y cables se rompen, como cuando saltan los tapones en el hogar.

Quienes creemos en esta explicación también nos preguntamos cuántas chances (más) tendrán ambas distribuidoras (e incluimos a la tercera Edelap) ante el Ministerio de Planificación de la Nación. Por lo pronto, junto con los cortes provocados por temperaturas máximas/mínimas, las amenazas y sanciones oficiales integran un eterno déjà vu (sin ir muy lejos en el tiempo, recordemos una, dos, tres notas publicadas en julio de 2010).

Imaginamos entonces dos escenarios. En el primero, hacemos de cuenta que Edesur es una unidad de negocios perteneciente al Grupo Clarín. Quizás en ese caso, el ministro Julio De Vido ya habría actuado de una manera más drástica como lo hizo con Fibertel (salvando las distancias entre ambas compañías y los servicios que ofrecen).

En un segundo escenario, fantaseamos con una reedición de la rescisión del contrato con Aguas Argentinas. En marzo de 2011 habrán pasado cinco años desde aquella reestatización; probablemente pocos recuerden el escándalo del que el periodismo antikirchnerista se hizo eco (por ejemplo aquí ). Hoy los mismos medios indignados volverían a advertir sobre la tendencia chavista de la administración K (dicho sea de paso, la diputada opositora Patricia Bullrich ya se pronunció al respecto).

La primera parte de nuestra crónica bisagra lo criticó por una cuestión de timing, pero El Argentino no miente cuando sostiene que los “cortes de luz (son) un problema que afecta a las grandes ciudades del mundo“. Lo dijimos en este viejo post: existe una crisis energética de envergadura mundial, irreductible a un análisis de tipo local y/o coyuntural.

El gobierno nacional parece equivocarse, no sólo cuando se limita a simular severidad con las distribuidoras en falta (a la amenaza de rescisión, ayer se sumó el anuncio de auditoría), sino cuando no consigue implementar un programa de uso racional que supere la versión actual y deficiente.

Países considerados del Primer Mundo sirven de ejemplo en este sentido. En Italia y Francia, por ejemplo, rige una tarifa más cara durante las horas de consumo pico, para que los ciudadanos reduzcan el uso de electrodomésticos cuando el sistema eléctrico se encuentra más exigido.

En España, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDEA), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, lanzó la campaña Ahorra Energía; Piensa en el Futuro, que insta a la población a modificar pautas de consumo. En los Estados Unidos la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Energía idearon la campaña Energy Star, que apunta a promover la venta de electrodomésticos (televisores, computadoras, impresoras, entre otros) con funciones aptas para un consumo eficiente.

Aún cuando Edenor, Edesur, Edelap invirtieran lo suficiente para que la red de distribución pudiera atender la demanda excepcional de unos pocos días al año. Aún cuando el Poder Ejecutivo supiera garantizar la provisión de un servicio competente, resulta imprescindible una campaña de concientización que nos convierta en usuarios responsables y en parte activa del triángulo que, nos guste o no, compartimos con el Estado y las empresas prestatarias.

Para terminar… La cobertura de Página/12 habría sido más completa si Zaiat y Krakowiak hubieran citado fuentes concretas, y si al menos uno de los tres artículos se hubiera detenido en las limitaciones de un Ministerio cuyo titular se dice “dolido y mortificado” cuando -sanciones leves aparte- sigue dándoles chances a compañías de probado (a esta altura legendario) mal desempeño.

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Importante. La autora de este post cree haber leído el título “Luz, apagón y después” en otro lado. De ser así, algún lector memorioso tendrá la amabilidad de recordárselo para así cumplir con la cita correspondiente.

Publicado por

María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

10 respuestas a “Luz, apagón y después

  1. Fue un gran evento la estatización de Aguas Argentinas! Espero que lleguen las sanciones para las prestadoras de electricidad y que sean acordes al caos causado y no un “ojito con hacerlo de vuelta, eh!”.

    A veces el “green marketing” es una estrategia medio mentirosa pero una buena acampaña de educación/concientización sería ideal. Estamos muy lejos de un consumo racional de nuestros recursos.

    Saludos!

  2. Retomando tus palabras, Winston, le tengo un poco de miedo al “ojito con hacerlo de vuelta, ¡¿eh?!”. Con las distribuidoras eléctricas de CABA y el Gran Buenos Aires, el gobierno nacional parece jugar a esos juegos de mesa que básicamente consisten en avanzar/retroceder casilleros.

    Veremos qué sucede esta vez…

    Creo que la campaña de educación/concientización debe ser una iniciativa estatal más que privada o no gubernamental. El green marketing, como bien lo llamás, es sólo eso: marketing.

  3. Escuché que van a sacar, no se si una ley o que, de que a partir de ahora, los aires acondicionados deben tener cierta cantidad minima de eficacia (eso que se miden con “letras”), me parece bien, pero es atacar por las ramas los problemas…
    Esta bien que en primer mundo hagan cosas para que racionalizen el consumo, y demas yerbas.
    Es discutible eso de que no quieren invertir para dias excepcionales del año…
    Pero tambien, hace como 10 años que no se invierte en infraestructura, y me da la sensacion que pretendan que se consuma lo mismo que hace 10 años, sin contar que 10 años, la poblacion aumenta…
    La solución, para mi, es como decis vos, Mari, campaña de concientización, pero tambien, inversion para ajustar el avance de la poblacion, control por parte del Estado y elaboracion de bienes electrónicos mas eficaces…
    Hoy, siento que todos tiran por su lado y los unicos que ganan, son las empresas privadas que no dejan de facturar y tener ganancias, y los mas perjudicados, obviamente, los usuarios…
    Salute!
    Nico

  4. Sobre todo desde 2007 el Estado nacional ha invertido en los rubros de generación y transporte, Nico. Uno de los artículos mencionados presenta un informe bastante completo al respecto.

    El problema de los cortes en CABA y Gran Buenos Aires tiene que ver, básicamente, con el déficit de inversión por parte de las distribuidoras y con un control público hasta ahora laxo (veremos qué pasa con las sanciones prometidas y con la amenaza de rescisión).

    A la normativa sobre aires acondicionados, agrego la Ley N° 26.473, por la cual el 31 de diciembre pasado entró en vigencia la prohibición de importar y comercializar lámparas incandescentes de uso residencial general en todo el territorio nacional (si tenés ganas, fijate en este viejo artículo). La norma, que el Congreso de la Nación sancionó por unanimidad, también apunta a racionalizar el uso racional de energía eléctrica.

    Es cierto que estas medidas suenan a superficiales en emergencias como las que atravesamos semanas atrás. Los ciudadanos promedio estaríamos más satisfechos si el Gobierno fuera más riguroso con otras cuestiones como, insisto, la relación con las distribuidoras, la concientización ciudana y una revisión tarifaria que incluyera la implementación de alguna tarifa social.

    Salute. 😉

  5. Gracias por la nota, la leí… o sea, el Estado se tuvo que hacer cargo (como siempre)… ¿y Las privadas?, bien gracias, no?
    No sabia que ya entro en vigencia el tema de la prohibicion de comercializar las “lamparitas”, lo que faltaría ahora, y que mucha gente no sabe, es que las lamparas de bajo consumo este preparada para “apagar y prender” constantemente, por ejemplo, para los pasillos de los edificios, en el mio pusiero, pero cada 2 por 3 se queman. Pasa que estan pensadas para que esten mucho tiempo prendida y asi el ahorro es mayor (apagar y prender constantemente hace que “arranque y apague”, como hace las fluorescentes).

    La gran macana (para no decir lo orto), es que en este bendito(?) pais, todos tienen razon, la culpa es del otro y sobre todo, para que se junten todos (llamese estado, provincia, privadas, etc) para tirar del mismo lado, es una utopía (vease “limpieza del riachuelo”), pero tengo esperanzas de que de a poco las cosas van a ser posibles cuando todos tengamos que tirar del mismo lado…
    Salute! y a comprar velas! (y no para la torta :P)
    Nico

  6. Tema muy difícil. Por supuesto que ninguna empresa en el mundo suele invertir para “casos poco probables”. Los casos excepcionales son parte del negocio y se los ataca “como se pueda” (en realidad hay protocolos para casi todo y en todo tipo de negocio). Recuerdo que hace muchos años hice un curso y en él se evaluaba la “capacidad” de una central telefónica. En ella no es posible que “todos hablen a la vez”, existe algo que no recuerdo como se llamaba y es una estadística que dice que de cada xx usuarios totales, solo yy hablarán a la vez y por eso las centrales tienen xx+z de capacidad real (retorcido pero claro ¿no?) Pero en la práctica una central permite que hablen el 10% o 20% de sus usuarios en forma simultanea, nunca el 100%

    Acá pasa algo similar, en los aviones otro tanto, en las autopistas, los colectivos, los subtes (¿vieron un subte de hora pico para viajar sentado? – no existe), el gas natural y hasta los cines, en todo trabajo siempre pueden existir “recargas extraordinarias” y allí es cuando nos ponemos a pensar en cual es la prioridad en casos donde los consideramos “prioritarios”. ¿Es la energía algo prioritario? Tal vez lo es mucho más otras cosas o tal vez sea la luz el máximo de prioridades.

    En todo caso deberíamos volver a los orígenes y ver cómo fueron privatizadas y que exigencia tenían. Si el contrato original no es “exigente y prioritario”, no les pidamos mucho porque todos los negocios se manejan sobre una estadística y no sobre casos excepcionales.

    Por otro lado, creo que de a poco hemos asumido una pésima costumbre de consumo desmedido. Nuestro entorno está lleno de “vampiros eléctricos” a los que no les prestamos atención. Todos esos pequeños “led” que nos miran desde distintos puntos de la casa. Los cargadores que están enchufados pero no cargan nada, los televisores y otros aparatos que nos muestran un led de “StandBy” para nuestra comodidad pero que están consumiendo energía todo el tiempo.

    El tema de los vampiros eléctricos es algo que si nos ponemos a sacar cuentas nos asombrará de cuantos KW han succionado a nuestras espaldas a fin de año.

    y hablando de fin de año… ¿Desenchufaron ya el arbolito? todo suma…

  7. Gracias por el comentario, Horacio.
    Cabe señalar que, entre los vampiros que mencionás, también figura gente bien que “se cuelga” de la red para no pagar el servicio (después dicen de los villeros). El año pasado se conocieron casos escandalosos en Rosario y, justo hoy, La Capital de Mar del Plata anunció la intensificación de controles en La Feliz (probablemente porque el “aluvión turístico” incrementa los casos de fraude eléctrico).

  8. Una semana atrás nos preguntamos en este post “cuántas chances (más)” tendrían las distribuidoras eléctricas ante el Ministerio de Planificación. Hoy el anuncio de inversión por parte de Edesur y la calificación “positiva” del mencionado ministerio parecen renovar las oportunidades…

  9. Si María, hay mucha gente colgada, pero te aseguro que la suma del general de la población malgasta en consumos internos innecesarios es mucha más energía que la suma de los colgados sean del ámbito del que sean.

    Estamos muy mal acostumbrados, no cuidamos nada.

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