Crónica bisagra. Primera parte

Elaborado a mediados de diciembre, el balance 2010 dejó afuera sucesos de fin de año que queremos comentar brevemente antes de inaugurar la temporada 2011 en Espectadores. También aprovechamos este post para anunciar que disminuiremos nuestra frecuencia de publicación la última semana de enero y de febrero. En marzo retomaremos la actualización casi diaria.

Se hizo justicia
El miércoles 22 de diciembre fue un día memorable: primero porque el Tribunal Oral 1 de Córdoba les dictó reclusión (entre perpetua y por años) en cárceles comunes a Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menéndez y a 21 policías y militares; segundo porque se supo que otros 16 represores fueron declarados culpables en el juicio por los crímenes cometidos en los centros clandestinos Atlético, El Banco y El Olimpo (doce de ellos, también condenados a cadena perpetua).

Los grandes medios le dieron mayor trascendencia al alegato que Videla pronunció el día anterior. La opinión pública volvió a rasgarse las vestiduras ante el descargo del militar mesiánico que habló de «una guerra justa que aún no ha terminado», de una sociedad en ese entonces «cómplice» y de un Ricardo Balbín instigador (enseguida los radicales se sintieron ultrajados).

Más cínicas todavía fueron las palabras de Menéndez, que el mismo miércoles se quejó de «siete años de autoritarismo e indignidad, un período de oprobio y de violación sistemática de la Constitución» en referencia -no a la dictadura de 1976- sino a la administración kirchnerista. El ex Comandante del Tercer Cuerpo del Ejército también aseguró que, si el ERP hubiera ganado la guerra «revolucionaria», los argentinos habríamos dejado «de ser libres para pensar, expresarnos, entrar y salir del país» y que «todo habría sido manejado por el Estado totalitario» (léase ruso/marxista/leninista/comunista).

Efecto Indoamericano
La ocupación del Parque Indoamericano y demás espacios públicos en Villa Lugano, Quilmes, Esteban Echeverría le inyectó vitaminas (¿deberíamos escribir «veneno»?) a la Argentina xenófoba y sensible a las teorías de vacío de poder. Sin dudas, éste fue un contexto propicio para el relanzamiento electoral de Lilita Carrió y Eduardo Duhalde que redujeron nuestro presente a mera reedición del pasado reciente: la primera candidata agitó el fantasma del helicóptero; el segundo el monstruo de la represión.

Por si la asociación resultara insuficiente, los grandes medios magnificaron la violencia callejera que enturbió la marcha por los nueve años de la caída del ex Presidente Fernando De la Rúa. Horas antes le dedicaron especial atención a la explosión de una bomba casera en un cajero automático y, entre el jueves 23 y el jueves 30, especularon sobre los verdaderos responsables de los disturbios en la estación de trenes de Constitución.

En la prensa opositora, la creación del Ministerio de Seguridad y las primeras medidas de su flamante titular Nilda Garré sonaron a manotón de ahogado (por lo compulsivo/apurado) o a componenda entre ex montoneros. En el primer caso el gobierno nacional aplicó un parche inútil; en el segundo profundizó su estrategia de concentración revanchista de poder.

Dicho sea de paso, pocos periodistas le exigieron a Cristina una política de tierras, «anterior y más urgente que los planes de construcción de viviendas».

40 millones en vías de regionalización
En plena discusión sobre pureza, mestizaje, migración y okupación, los argentinos supimos que somos 40.091.359 quienes habitamos el territorio nacional. Más de un compatriota cuarentón recordó el jingle sobre los 25 millones que en 1978 jugamos el Mundial («la copa deportiva sin igual») y, distinciones generacionales aparte, otros tantos aprovecharon el anuncio numérico para volver a cuestionar al INDEK.

A días de esta primera noticia, los medios informaron que la justicia laboral ordenó la reincorporación a la funcionaria Marcela Almeida, desplazada de su cargo en 2007 en el marco «de la conflictiva situación» entre el secretario de Comercio Guillermo Moreno y los trabajadores históricos del Instituto Nacional de Censo y Estadística de la República.

También en plena discusión sobre pureza, mestizaje, migración y okupación, la prensa anunció la aprobación del «Estatuto de Ciudadanía» en la 40a Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur. Esta figura que entrará en vigor en 2021 garantiza la libre circulación y la igualdad de derechos laborales, de educación y salud entre los habitantes de la región (tiembla Macri).

Noche sin lobizones
La luna que piropeamos en 2009, cuando la celebración de los cuarenta años de aquel paso pequeño para el hombre y grande para la humanidad, recuperó protagonismo estelar el martes 21 de diciembre. En la madrugada del inicio del verano, algunos porteños subimos a la terraza de nuestras casas y otros miles se trasladaron al Planetario para asistir al eclipse total.

Quienes se perdieron el espectáculo tendrán que esperar para presenciar una versión similar, es decir, un eclipse lunar total que coincida con el solsticio. De hecho, el fenómeno volverá a repetirse el 21 de diciembre de 2094.

Esperamos que el suministro de luz eléctrica se normalice para ese entonces. Ojalá la Argentina cuente con una infraestructura capaz de satisfacer una demanda ¿todavía en aumento? y que a esa altura sus habitantes hayan incorporado la cultura del uso racional (que no debe confundirse con el mero ahorro para evitar el riesgo de desabastecimiento).

De ser así, las futuras generaciones descubrirán atónitas que, en nuestro país y a fines de 2010, no sólo la luna se apagó… y que un diario llamado El Argentino se esforzó por disimular/justificar la difícil situación.

Mussi ¿ecológico?
El martes 28 de diciembre, los vecinos de Berazategui se habrán sorprendido ante el nombramiento de su intendente Juan José Mussi como secretario de Medio Ambiente de la Nación. Quienes hace años luchan por el traslado de la subestación Rigolleau se habrán sentido indignados y/o víctimas de una broma digna del Día de los Santos Inocentes.

La relación crispada entre ambas partes se remonta a fines de 2008 cuando el jefe comunal desoyó a la edil Mónica Colman que, en representación de parte de la comunidad, pidió mantener la vigencia del decreto 758. El mismo Mussi lo firmó en el año electoral 2005 para paralizar las obras de Edesur, sospechadas de atentar contra el ecosistema y la salud de la población.

El mismo martes 28, el sitio Realidad Web de Berazategui recordó que el ahora ex intendente «enfrenta duras críticas de ambientalistas locales por la proliferación indiscriminada de tosqueras, la contaminación electromagnética en el distrito y también por su rol a la hora de negociar con el gobierno nacional una planta de tratamiento de líquidos cloacales insuficiente para paliar la contaminación». Al día siguiente, el flamante secretario anunció el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo como objetivo prioritario (y enseguida asomó el fantasma de María Julia Alsogaray).

Cortes Dakar
En octubre pasado el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires suspendió la muestra Tecnópolis por el efecto que tendría sobre el tránsito (para montarla había que interrumpir la circulación de Libertador, Figueroa Alcorta y Leandro Alem). En cambio, a fines de diciembre la administración PRO no dudó en autorizar la reducción de calles para la organización del rally Dakar.

Días antes de Año Nuevo, los diarios y lectores porteños se quejaron de los cortes como si estuvieran circunscriptos a la Reina del Plata (cuando también afectan a las provincias involucradas en la competencia) y de la llegada complicada de los billetes brasileños. Pocos parecieron preocuparse por la posibilidad de que se repitan las gravísimas fallas de seguridad ocurridas en la edición anterior del evento deportivo… aunque, el miércoles 29, un blog del diario Perfil advirtió que el rally «no empezó y ya chocó«.

Argentinos invisibles
Salvos escasas excepciones periodísticas, el reclamo de los tobas formoseños siguió siendo objeto de indiferencia institucional y mediática. La huelga de hambre que los líderes de la colonia Qom La Primavera iniciaron en Buenos Aires cumplió una semana el 30 de diciembre. Al gobierno nacional le llevó ese tiempo cumplir la promesa de recibirlos y comprometerse –acta mediante– a encarar «acciones conjuntas» para resolver la condición abandónica de estos argentinos históricamente ignorados/relegados.

Hasta ese día resultaba casi ofensivo que el 10 de diciembre se hubiera premiado a Melitona Enrique, última sobreviviente de la masacre de Napalpí, mientras nuestra dirigencia parecía confirmar la invisibilidad del pueblo toba (que, por otras razones, hace tiempo señalamos acá y acá).

Fin de año con sello TBA
El choque entre trenes de hoy 31 de diciembre habrá despertado en los lectores memoriosos el recuerdo del «ejercicio de ficción» que este blog publicó a mediados de octubre pasado.

El final de aquel post sostenía que «El día en que algo (una tragedia) así suceda, los medios recordarán y ampliarán sus informes, la opinión pública copará los diarios online con comments indignados, la oposición se rasgará las vestiduras, y nuestros funcionarios mirarán para otro lado. Mientras tanto, Espectadores hará alarde de cierto don premonitorio».

En principio, el accidente registrado horas atrás no provocó ninguna víctima fatal. Éste es el único consuelo de una tragedia casi-anunciada que, en realidad, no admite autobombo.

—————————————————————————————
PD. Aquí, la segunda y última parte de esta crónica bisagra.