Balance 2010

El rito de fin de añoEn 2009 la renuncia de Abel Posse como ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires interrumpió el parate que en Espectadores solemos hacer antes de fin de año, e impidió que el balance de rigor conservara el status de último post. Dado este antecedente, es posible que de aquí al 31 de diciembre volvamos a actualizar el blog; en caso contrario éste será el cierre anual de una década.


Para algunos viejos seguidores, Espectadores «se politizó» en 2010. Al parecer, los artículos sobre cuestiones mediáticas y político-sociales habrían aumentado en detrimento del perfil cinéfilo con el que muchos nos identifican. Este cambio de registro también se habría notado en reseñas poco ortodoxas como las dedicadas a Lula, el hijo de Brasil, Red social y Amor a distancia.

Seguro hay algo de eso, pero también es cierto que este año la categoría Cine incorporó más de 120 posts. La gran mayoría son reseñas cuya cantidad fluctuó según los meses. El primer cuatrimestre fue el período más activo: enero, febrero y marzo por los Oscar y abril por amor al BAFICI.

Por el esfuerzo que representaron y porque se hicieron por primera vez en cuatro años de vida online, las coberturas de la gran ceremonia de premios «de la Academia» y del festival porteño fueron las iniciativas más destacadas. Otras menos pomposas invitaron a recordar la revolución de 1810 según el cine mudo, a reconocer nuestras limitaciones en pleno Mundial de Fútbol, a describir la América según Hollywood, a expresar nuestra fobia a las remakes, a pensar la relación entre cine y evangelización online.

Los rankings no pueden faltar. Luz silenciosa, Policía adjetivo, Rosetta, La cinta blanca, Un día en familia, Yuki y Nina, Alamar lideran la lista de las mejores extranjeras (agregamos las animadas El secreto de los Kells y Mary and Max). El hombre de al lado, Carancho, El rati horror show y Rompecabezas se destacan a nivel nacional (la taquillera Igualita a mí queda muy afuera).

Además celebramos tres producciones uruguayas: Acné, Gigante, Mal día para pescar. Y dos tributos proyectados en TV: a Mastroianni y Chabrol.

El encanto del erizo, Todas las vidas, mi vida e Invictus encabezan la lista de las peores, no tanto en función de nuestra opinión sino por la indignación que ésta provocó entre muchos visitantes ocasionales. Probablemente haya habido más consenso cuando les bajamos el pulgar a Un sueño posible o The blind side, Casi embarazada y Sólo para parejas.

Sin ser tan extremos, también enumeramos las desilusiones más grandes: Avatar (porque a la pretendida revolución tecnológica le falta una historia original), Vivir al límite (porque esperábamos que Kathryn Bigelow ofreciera una mirada distinta, femenina de la ocupación norteamericana a Irak), Antichrist (porque el espíritu provocador de Lars Von Trier termina saturando), Whatever works (porque es la más floja de Woody Allen), La mentira original (porque el humor de Rick Gervais se norteamericanizó), Los santos sucios (porque Luis Ortega abusó del concepto «bizarro»), Paco (por el exceso de estereotipos y la ausencia de consistencia).

Para terminar, el último «orgullo cinematográfico» de 2010: estrenar el corto El último tren realizado por Luis Urquiza, amigo de la casa.


En comparación con años anteriores, la cantidad de posts que la sección TV «alojó» en 2010 disminuyó considerablemente. En total son 21, incluyendo aquéllos sobre películas proyectadas en canales de cable, este otro sobre un micro francés, que se publicó el 31 de diciembre pasado después del balance 2009, y la reseña sobre Amor a distancia, que le dedica algunos párrafos al talk show de Bill Maher.

Sin dudas, deberíamos haberle dedicado más espacio a la muy interesante programación del Canal Encuentro. Lamentablemente, Nacionalidad villera fue la única propuesta de esta emisora con post propio.

De la televisión de aire sólo rescatamos Para vestir santos y, con algunos reparos, Lo que el tiempo nos dejó, Sutiles diferencias y Contra las cuerdas. Alguien que me quiera nos resultó más de lo mismo; en cambio expresamos nuestro hastío cuando escribimos sobre la condición mediática de Ricardo Fort, la 40ª entrega de los Martín Fierro y las canalladas de Bendita TV.

De la televisión paga, HBO fue uno de los canales más elogiados, por el documental Una familia es una familia es una familia y por la tercera temporada de In treatment, serie de la que somos fanáticos. También recomendamos echarle un vistazo a Eurochannel, responsable de la proyección de los mencionados tributos a Marcello y Claude.

Por lo demás, estuvimos atentos a la re-versión de Invasión extraterrestre y a la ganadora del EMI, The Pacific. También pegamos un grito en el cielo ante el descubrimiento de otro reality nefasto: Dance your ass off.


Aunque supere en producción a la categoría Literatura, Teatro/Música/Danza es la sección más descuidada de Espectadores. En 2010 acumulamos doce posts sobre estas tres disciplinas; entre ellos una gacetilla de prensa se nos coló en forma de colaboración (tarde, nos dimos cuenta).

Aportes desinteresados fueron los de Ariel, que escribió sobre el reencuentro entre Lito Vitale y Juan Carlos Baglietto, y sobre una atípica adaptación de Bodas de sangre a cargo de Juan Carlos Gené. También les debemos a Beppo este homenaje a Polo Lofeudo, a Marcelo ese reconocimiento a Andrew Thomas “Tom” Lehrer y a Silvia estas palabras sobre el Cuarteto de Nos.

De la producción propia-propia, rescatamos esta pequeñísima expresión de duelo por la muerte de Ariel Ramírez y tres textos sobre el regreso de Daniel Barenboim y Paco Ibáñez a la Argentina y sobre los diez años de Teatro X la Identidad. Por lo demás comentamos la reedición de Fuerza Bruta, y compartimos el hallazgo de Momusi y sus fábulas del monte (por si algún niño o padre/padrino/abuelo/tío de niños lee esta bitácora).


Entre los ocho posts que en 2010 incorporamos a la sección Literatura, se destacan aquéllos sobre la muerte de nuestro querido José Sarmago, el descubrimiento de la ensayista Elizabeth Roudinesco (aprovechamos la mención para volver a recomendar la lectura de La familia en desorden y Nuestro lado oscuro) y la ilustración para niños de un cuento de Julio Cortázar.

Este año también nos reencontramos con Truman Capote (del que ya escribimos en una y dos oportunidades) y saldamos una deuda hace tiempo contraída con J.M. G Le Clézio. Por otra parte disfrutamos de las anécdotas del argentino Juan Forn y tradujimos párrafos del libro Le ghetto français que escribió el economista francés Eric Maurin y que -nos ilusionamos- invitarían a pensar sobre la exclusión social en nuestro país.


Esta sección y la siguiente dedicada a los medios tradicionales e Internet justifican la hipótesis sobre la politización de Espectadores en 2010. Por lo pronto la selección de hitos nacionales e internacionales refleja la actualización nada objetiva/neutral de la categoría Visto y Oído (¡más!).

Para quienes hacemos este blog, la sanción de la ley de salud mental, aquélla sobre matrimonio igualitario y la -oh casualidad- politización de estudiantes secundarios fueron motivos nacionales de celebración. El segundo tema nos sacudió especialmente, tanto que le dedicamos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 posts suplementarios, sin contar las reseñas sobre películas y programas de televisión centradas en la cuestión homosexual.

Sin dudas, éste fue otro año movidito para la Argentina. Cuando en febrero señalamos el efecto déjà-vu que provocó una internación de Néstor Kirchner, jamás imaginamos que ocho meses después estaríamos lamentando la muerte del ex Presidente de la Nación.

Durante los últimos días de octubre, el blog se impregnó de pena e indignación, dejó atrás el famoso censo y señaló el fenómeno de escisión que en momentos críticos suele afectar al país. La sensación de shock se prolongó mientras seguimos la evolución del caso Ferreyra, cuando nos enteramos del deceso del represor Massera, cuando asistimos a la piña Camaño-Kunkel.

Entre tantos sacudones, costó escribir sobre cuestiones más mundanas como el humor de Metrovías, una visita nocturna al zoológico porteño, la publicidad de mercenarios creativos, las delicias de viajar en tren (acá y acá) y en avión (acá y acá), la falta de tacto de los médicos, la agonía de la excepción idiomática, el problema de los viejos molestos o de la condena a mueble.

De este pequeño subgrupo, el post más exitoso en cuanto a cantidad de visitas fue la alerta contra los estafadores de AMUPECITE.

La politización tiñó hasta nuestras impresiones sobre el Mundial de Fútbol en Sudáfrica: desde señalar una argentinidad redonda hasta proponer un análisis sobre la victoria y la derrota. Algunos lectores también nos habrán reprochado el tono irónico de algunos textos dedicados a la oposición: en efecto parafraseamos una canción de Ricky Maravilla para preguntar por Lilita Carrió, compadecimos a Mauricio Macri por la sucesión de derrumbes, invitamos a imaginar las razones de su cambio de look, convertimos en slogan la tranquilidad de Gabriela Michetti, recordamos el antecedente laboral del actual ministro de Educación porteño, anunciamos un bautismo PRO.

Por otra parte, en 2010 le dimos bastante bolilla a nuestra Historia. Además de discutir sobre la conmemoración del golpe del ’76 (aquí y aquí) y sobre el festejo del Bicentenario (aquí), recordamos tres episodios en general ignorados o minimizados: el bombardeo a Plaza de Mayo en 1955, las elecciones presidenciales de 1973, la movilización del 30 de marzo de 1982.

En el plano internacional nos referimos a los terremotos de Haití y Chile (gracias Horacio Portela por la colaboración), a la gripe porcina a la francesa, a la tolerancia cero de Rudolph Giuliani, a los programas culturales en cárceles galas (de la mano de Carla Bruni), a un Mc Donald’s sacrílego, a la elección del Premio Nobel de la Paz, al rescate de los mineros chilenos, a la asunción de Dilma (¿flamante miembro del mismo club que Cristina?).

Por último, y volviendo a nuestra argentinidad, también compartimos una duda existencial, reflexionamos sobre el feriado del 12 de octubre, combatimos tanta intención de olvido y contamos esta anécdota personal.  Poco antes de la publicación de este balance, intercambiamos opiniones sobre la represión en Formosa y en Villa Soldati.


«El mejor periodismo del mundo» fue el último título de la categoría Periodismo/Medios que Espectadores publicó en 2009. En ese entonces dedicada a la cobertura mediática del caso Pomar, la ironía volvió a encontrar asidero a lo largo del año que hoy despedimos: cuando murió Sandro (acá y acá), cuando el rally Dakar, en la actualización de ciertas carteleras, en el culto a la no-noticia, en el frenesí por la primicia, en este plagio humorístico, en la muerte fallida de algún famoso, en una tragedia aérea con romance inexistente, en uno, dostres errores tontos.

También criticamos conductas que consideramos sistemáticas. Por ejemplo estigmatizar a la mujer, al gay, al extranjero; asignarles poca cobertura a los argentinos de segunda; privilegiar el tema de la inseguridad por encima de la ausencia de solidaridad ciudadana; provocar con disparates jurídicos; defender la intocabilidad de determinados estereotipos; estimular psicosis generalizadas; retacearles importancia a colegas ajenos al statu quo (¿a esta altura quién se acuerda de Adams Ledesma?); banalizar figuras nefastas de la oposición (ésta, ésta y ésta por ejemplo).

En el marco de la contienda Gobierno-Grupo Clarín (que intentamos retratar en uno, dos, trescuatro entregas), les prestamos especial atención a la gran excusa de la venkanza, a la resignificacion del insulto en la militancia oficialista, al regocijo que provocó el crimen de Mariano Ferreyra, a la condición merecida del final de Néstor Kirchner, a las distintas tonalidades de libertad de expresión en medios públicos y privados.

Asimismo intentamos enumerar los principales antecedentes que provocaron el enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y Fibertel. El post nos valió una invitación a una emisión del programa radial El aguijón, cuyo audio figura acá.

En otro orden de cosas, comentamos (sólo) dos noticias mediáticas: el cambio de manos de (Info)BAE y el cierre de Crítica de la Argentina. Este segundo suceso inspiró unados entradas sobre la dimensión sindical de la prensa.

Desde un lugar más teórico, alertamos sobre la serialización de los jóvenes periodistas y compartimos un diagnóstico/pronóstico sobre el ejercicio periodistico en la era digital. Con humor propusimos la beatificación de unos cuantos profesionales argentinos y presentamos un prototipo de objetividad.

Con justa razón alguien nos reprochará el poco espacio que les dedicamos a los medios de afuera. A lo sumo, el rescate de los mineros chilenos inspiró una reflexión sobre el concepto de «inminencia» y otra sobre el acoso del periodismo amarillo. En el polo opuesto celebramos la existencia de Carta Maior y cierto gesto de transparencia por parte de Le Monde.

Los grandes nombres del universo web estuvieron presentes en Espectadores. Nos referimos a Wikileaks y al mito de transparencia universal, celebramos que Wikipedia redescubriera la figura del editor, protestamos contra las amistades virtuales (y ficticias) de Facebook y nos reímos del riesgo de propaganda subliminal que descubrimos gracias a la misma red social.

En ocasiones nos convertimos en adalides de la buena conducta internáutica. Apenas iniciado el año, despotricamos contra los trolls. Meses más tarde nos hicimos eco de la «nética del pronetariado» (así como se lee) e invitamos a reflexionar sobre la apropiación lucrativa de contenido ajeno.

Con un tono menos preocupado, contamos el papelón de France.fr y recomendamos uno, dos blogs. Aunque ya lo mencionamos más arriba, insistimos en recordar el post sobre cine y evangelización online (y de paso este corto animado de cuya existencia nos enteramos gracias a Cecilia Gabbi).


En 2010 nos sentimos orgullosos de sernos fieles por cuarto año consecutivo, de haber alcanzado el millón de páginas vistas según registros de WordPress, de promediar las 800 mil visitas únicas según estadísticas de Sitemeter, de mejorar nuestra cobertura del BAFICI gracias a las ventajas de una credencial de prensa (ojalá en 2011 podamos repetir la experiencia, y tal vez ampliarla al Festival de Mar del Plata del que este año sólo escribimos in absentia).

También celebramos el bonito header diseñado por nuestra amiga Pati, y nos ilusionamos con la «no-detección» de plagios (de hecho, la última observación en la página correspondiente data de noviembre de 2009). Que conste: saber cómo son las cosas no nos impide soñar despiertos.

Por último, nos permitimos bromear con cierto fenómeno de mimetización y reconocer nuestros intentos fallidos, primero, de corresponsalía italiana, segundo, de normalización postraumática. Además la represión en Soldati volvió a enfrentarnos con el dilema de la moderación.

A fines de 2010 llevamos publicados más de 1400 posts y unos 13300 comentarios. Horacio, Mabel, La Candorosa, Winston se incorporaron a la lista de lectores/comentaristas asiduos, que también integran Aberel, Rinconete, Nico, Martincho, Ariel y Ariel, Andrés y Andrés, Natalia, Ceci y Helge, Pati y José, Daniela, Silvia, Jor-El, Estrella, Vanina, La Resistente, José, Carlos, Christian, Esteban, JM, Palitoh, Youth, Alberto, Alejandro entre otros.

Para ellos y demás visitantes del blog, nuestros mejores deseos de Navidad y Año Nuevo… y el anuncio de un breve receso hasta principios de enero. 😀