El ilusionista, o Tati según Chomet

«¿Habremos sabido darle un alma? ¿Podremos reconocer a Jacques Tati?» se pregunta Sylvain Chomet al final de esta presentación de El ilusionista, cuyo estreno local se prevé para el 23 de diciembre. Entre los admiradores argentinos del realizador francés, algunos recién ahora escucharán hablar del célebre comediante francés. Para otros, la promesa de homenaje animado aumenta (aún más) la ansiedad de la espera.

Allá por 2004, la originalidad estética y narrativa de Las trillizas de Belleville nos dejó a más de uno con la boca abierta (quien suscribe la incluyó en su top ten de películas favoritas). Desde entonces, este público hechizado estuvo atento a la trayectoria de Chomet.

En cambio, pocos seguidores de Tati(scheff) habrán imaginado reencontrarlo en pleno siglo XXI, mucho menos convertido en dibujo. Sin duda, la reencarnación gráfica supone un gran desafío.

También para quien suscribe, el comediante francés es un referente de la infancia, sobre todo por el descubrimiento que le significó Mi tíoMon oncle. Aunque con un estilo bien diferenciado (y una altura de 1.90), el también creador de Monsieur Hulot parecía compartir la mirada crítica del pequeño gran Chaplin sobre nuestros tiempos modernos.

Hoy causa gracia visitar el sitio web Tativille, porque de alguna manera retoma esa fina ironía que consistía en tomarles el pelo a ciertos adelantos de nuestra vida cotidiana (electrodomésticos y vacaciones pagas, por ejemplo) a partir de una efectiva combiación entre gags visuales y sonidos irritantes.

El ilusionista es la película que el mismo Tati escribió pero que nunca llegó a filmar. En la presentación arriba mencionada, Chomet la califica de atípica entre otras cosas porque «esta historia entre dos personajes se desarrolla en un período de tiempo bastante largo y en distintos lugares, cuando las películas (de don Jacques) solían ambientarse en un solo espacio y momento».

El guión original fue a parar a manos del realizador francés después de que éste ya tuviera la idea de adaptar Día de fiesta. En menos de dos meses lo veremos plasmado en la pantalla grande de las salas porteñas, y entonces disfrutaremos del reencuentro con Tati y Chomet.

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PD. Probablemente sea innecesario, pero por las dudas cabe prevenir a los estimados lectores: por favor no confundan el film próximo a estrenarse con El ilusionista que Edward Norton protagonizó bajo la dirección de Neil Burger cuatro años atrás.