Los argentinos con Kirchner o Pupi

Beto, dejá de decir que la gente va ESPONTÁNEAMENTE a la plaza por la muerte K. Informate mejor. La C.G.T. PIDE QUE VAYAN A LAS 15HS. Y la gran convocatoria A LAS 20HS. ¿o NO VES LOS CARTELES QUE LLEVAN? Sos MUUUUUUUUUUUUYYYYYYYYYYYYY OBVIO HERMANO!

La de arriba es la transcripción del comment que un tal «PUPI» dejó en un viejo post de Jorge, y que encontré en Espectadores apenas regresé de la manifestación en apoyo a Cristina Kirchner por la muerte de su esposo. Rescato la intervención en principio desubicada (cuesta creer que Beto Casella lea nuestro blog) porque nos pinta a los argentinos tanto como las fotos publicadas a continuación.

¿Cuántos tipos de «gente» habrá para PUPI? ¿Dos quizás? ¿El rebaño que va a la Plaza, y los lúcidos que no se dejan engañar/usar? ¿Los que se movilizan por el chori o por apriete, y los que se quedan en casa por convicción? ¿Militantes/afiliados obedientes y ciudadanos concienzudos e independientes? ¿Argentinos en duelo forzado y argentinos con motivo para celebrar?

«Hay que informarse mejor», sostiene nuestro comentarista virtual. «Veremos qué cuentan los medios», bromean los primeros autoconvocados que cruzo a metros de la Casa Rosada cuando llego, alrededor de las 17.30.

Entre esa hora y las 21, veo a parejas con y sin hijos (incluidas dos integrantes de Les Madres), a señoras y señores mayores, a grupetes de jóvenes sin banderas, a grupetes de jóvenes con banderas peronistas, a representantes de organizaciones sociales, a H.I.J.O.S, a jubilados sin pancartas, a travestis, a personas solitarias (entre estas últimas, creo reconocer a León Gieco, Jorge Telerman, Eduardo Jozami).

Afuera en la Plaza, hay quienes cantan y se definen como «argentinos y soldados del pingüino«. Hay quienes corean «andate Cobos, la puta que te parió». Hay quienes se pliegan a la consigna de «un minuto de aplausos para Kirchner». Hay quienes callan, a veces lagrimean y a lo sumo asienten con la cabeza. Hay quienes hacen una larga cola para depositar su mensaje y una flor en el vallado colocado a metros de la Pirámide de Mayo.

Adentro en casa y más adentro en Internet están los otros argentinos que, como PUPI, advierten sobre las mentiras en torno a la «muerte K», o la celebran («censado y con un Kirchner menos», escribe un contacto de Facebook) o la convierten en excusa para el sarcasmo («¿Se termina el kirchnerismo o el movimiento tiene un nuevo mártir?», pregunta otro amigo facebookiano).

Días como ayer parecen darle la razón a PUPI. No cuando le niega espontaneidad a una movilización, sino cuando divide a los argentinos en dos: aquéllos que no son como él (ni los suyos) y aquéllos que insistimos en copar la Plaza de Mayo para respaldar a la Presidente (como en junio de 2008) y para honrar a la democracia (como en marzo pasado).