El Gobierno en el ring

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Atención. El presente post es continuación de este otro.
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Además de no-novedosa, la reducción de conceptos y realidades tampoco es una estrategia de comunicación original. De hecho, el segundo titán protagonista del duelo que caricaturizamos también prioriza datos y versiones para construir otro relato heróico en nombre de «la democracia» y «la libertad». Si el Grupo Clarín sube al cuadrilátero en defensa de una Argentina amenazada por un gobierno filochavista (recordemos los artículos de Van der Kooy y de Pagni que mencionamos en el post anterior), el kirchnerismo hace lo propio para proteger al país de las grandes corporaciones salvajo-capitalistas

«Voy a aguantar lo que tenga que aguantar» es la frase (digna de un mártir, sostendrán algunos insidiosos) que la Presidente pronunció en un acto en General Rodríguez, y que El Argentino publicó en su homepage la tarde del jueves 26 (Diario Popular la replicó ayer viernes). Sin embargo, ésta y otras declaraciones sacrificiales ocupan un lugar secundario en una estrategia de marketing y/o comunicación que privilegia el ataque contundente.

Los guantes de box que Guillermo Moreno llevó a Papel Prensa les dan visibilidad obscena a las trompadas brutales que el Gobierno le propina al Grupo Clarín. El anuncio de Julio De Vido sobre la caducidad de Fibertel fue un puñetazo inesperado primero porque pocos sabían de 1, 2 cachetadas que precedieron el revés final, segundo porque menos compatriotas vieron en esos manotazos un anticipo del último cross con intención de knock out.

Sin dudas la agencia Télam, InfoBAE, El Argentino, Miradas al Sur, Tiempo Argentino, Página/12 (sin mencionar los espacios pro-K radiales, televisivos y online) ayudan a difundir el discurso oficial. Pero lo interesante es que el kirchnerismo también aprovecha los recursos de su rival para maximizar la contundencia de sus ataques: en este sentido algunas tapas y titulares apocalípticos del Grupo Clarín le resultan funcionales*.

Aún cuando la acción judicial de Cablevisión tenga altas chances de prosperar, aún cuando la Justicia termine dándole la razón a la oposición y desestime la denuncia oficial sobre Papel Prensa, el GC pierde equilibrio y fuerza. Así lo sugieren los registros bursátiles del jueves 26, y las advertencias de quienes hinchan por el boxeador más magullado del imaginado Luna Park.

En este punto, cabe recordar la respuesta de Julio Ramos cuando periodistas de la revista La Maga le preguntaron, en 1995, si algún grupo podría hacer sombra o al menos competir con el que integra Gran Diario Argentino: «Lo que suele competir mejor contra los monopolios son las circunstancias. La Prensa era lo más poderoso en los años ‘50 y una circunstancia adversa, un cierre, desvió el mercado completamente hacia Clarín».

La Prensa es otro de los grandes fantasmas que sobrevuelan el ring donde se baten nuestros contrincantes. Quienes apoyan al titán mediático lo señalan como víctima de un atropello histórico que amenaza con repetirse. Los hinchas del titán K lo ridiculizan y espantan con el argumento de que Roberto Noble fue el gran beneficiario de aquella clausura peronista.

Este post termina con otro texto que Diario sobre Diarios publicó ayer viernes, y que cuestiona la honestidad profesional de Página/12. La constatación prueba que también se hace trampa en este otro lado del ring.

Para contrarrestar lo dicho por Isidoro Graiver a Clarín y a La Nación (que Papel Prensa no se vendió por presión de los represores), ayer (jueves) el diario Página/12 se apoyó en testimonios brindados ante la “justicia militar”.
 
En innumerables oportunidades, el matutino cuestionó la información producto de esos tribunales castrenses, debido a que lógicamente se trataban de juicios ficticios a las víctimas de violaciones a los derechos humanos, que se ejecutaban luego de que éstos pasaran por la tortura. Pero en su doble página 4-5, desplegó el título «Isidoro fue apartado de los negocios por su hermano«, y consignó las “refutaciones” que Aníbal Fernández y Héctor Timerman hicieron de los dichos de Isidoro Graiver.

En el medio de la nota planteó: “Página/12 accedió a dos testimonios ante un tribunal militar en 1977 que los funcionarios utilizaron para respaldar su versión sobre el relativo papel de Isidoro en la venta de la empresa. Eva Gitnach de Graiver declaró que su hijo David ‘excluyó a (su hijo) Isidoro del manejo de los asuntos’. Lidia Papaleo afirmó que los miembros de la familia Graiver estaban ‘muy marginados de la adopción de las decisiones’ por su esposo, David”.

Otro pasaje de la nota afirma que “el testimonio de Eva Gitnach de Graiver, al que accedió Página/12, tuvo lugar ante el ‘Consejo de Guerra Especial Estable 2’ del Ejército, uno de los tantos tribunales militares en los que las Fuerzas Armadas simularon juzgar sin las garantías más elementales a los secuestrados a los que decidieron no ejecutar”.

Ningún periodista del diario firmó el texto.

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* En estos casos, la comunicación K se acerca más al karate que al boxeo.