Entre tanta intención de olvido

Cuesta articular los párrafos del siguiente post escrito con indignación, dolor y tristeza. Los publico igual, al menos como testimonio de cierto desencuentro entre las palabras que dicta la razón y aquéllas que bombea el corazón.
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La identificación de restos humanos encontrados en fosas clandestinas del Gran Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y Tucumán no es noticia digna de las tapas de los periódicos de circulación nacional. El diario que muchos descalifican por zurdo y/u oficialista parece el más atento a la recuperación y restitución de los despojos de personas asesinadas por la última dictadura militar. También cabe señalar la cobertura que la prensa del viejo continente les dedica al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y a la información sobre el paradero de desaparecidos de nacionalidad europea (el caso del francés Yves Domergue es el más reciente).

Quienes asistimos a la última edición del BAFICI recordamos la película elegida para el cierre oficial: Los condenados recrea la búsqueda con metodología arqueológica de guerrilleros fusilados y enterrados de manera ilegal en territorio tucumano. Quizás porque presenta defectos narrativos y cinematográficos, quizás porque amenaza con incomodar a una sociedad proclive al olvido, la coproducción argentino-española a cargo de Isaki Lacuesta no consigue distribuidor en Argentina.

Yves Domergue fue alumno del colegio donde cursé mis estudios primarios y secundarios. A mediados de los ’80 conocí a su hermana Brigitte, que durante años ejerció la docencia en ese mismo establecimiento. Desde ayer, no puedo dejar de pensar en los familiares y amigos que asistirán a las ceremonias de despedida previstas para el 7 y 8 de agosto.

Hace más de dos décadas, mi tía Cristina (nombre maldito si los hay) busca información sobre cuándo y dónde mataron a su hermano secuestrado en Mendoza. En el transcurso de 2009, organismos de Derechos Humanos le anunciaron que los restos de Luis podrían encontrarse entre otros tantos enterrados clandestinamente en esa provincia. Desde entonces y sobre todo en estos días, nuestra familia espera alguna notificación oficial del EAAF.

Repaso los diarios que minimizan; recuerdo la película que no se estrena; releo los mails que mandan ex alumnos, amigos y familiares. Yo también escribo para que la memoria triunfe entre tanta intención de olvido.