La perennidad de Le Monde

Esta mañana, la prensa internacional (entre ella, la argentina) anunció el «cambio de dueños» que marca un cambio de rumbo para el diario francés Le Monde. Su director y editor en jefe Eric Fottorino publicó -también esta mañana- una editorial destinada «a los lectores«. Espectadores la traduce con la intención de invitar a los interesados a reflexionar sobre un periodismo que apuesta a la transparencia (o a cierta transparencia, señalarán los espíritus escépticos) en tanto requisito imprescindible para preservar valores de compromiso, integridad, identidad y honestidad intelectual.

A nuestros lectores,

En la reunión del lunes 28 de junio al mediodía, los dos Consejos de Vigilancia de Le Monde votaron por mayoría el inicio de la negociación exclusiva, y por un plazo de tres meses, con el trío de inversores que componen Pierre Bergé, Xavier Niel y Matthieu Pigasse.

Esta decisión marca una etapa decisiva en la historia de Le Monde –el diario y el grupo de prensa– y en el proceso de recapitalización emprendido meses atrás. Un proceso que se traducirá en la toma de control de nuevos accionistas mayoritarios, de la sociedad entre redactores y el conjunto de sociedades de periodistas, y de aquellos accionistas destinados a convertirse en socios minoritarios.

Así y desde hoy, el voto favorable de los Consejos de Vigilancia permite continuar las discusiones con los candidatos elegidos, sin riesgo de generar tensiones en la tesorería: en efecto, los inversores se comprometieron a poner rápidamente a disposición de nuestro grupo un préstamo cercano a los 10 milliones de euros.

Ante todo, cabe saludar el gesto particularmente elegante de Claude Perdriel que, aliado al grupo español Prisa y al operador Orange, había presentado ante Le Monde una oferta a la medida de su apego por la casa. Aunque finalmente no se eligió esta candidatura, cada uno pudo percibir la percepción aguda de los intereses de nuestro grupo que mostró el fundador de Le Nouvel Observateur.

Después de haber anunciado su retiro y antes de abandonar nuestro Consejo, Claude Perdriel votó por el trío Pierre Bergé, Xavier Niel y Matthieu Pigasse. Que encuentre en estas líneas la expresión de nuestro reconocimiento por lo que aportó a Le Monde, sin que esto afectara su espíritu de independencia.

El período que hoy se inicia será determinante para nuestro futuro. Si el proyecto presentado por Pierre Bergé, Xavier Niel y Matthieu Pigasse recibió la mayor franja de votos por parte de los asalariados (que trabajan en el diario, en las revistas, en Le Monde interactivo) y de la Sociedad de lectores, es porque alimentó la esperanza de que nuestro grupo pudiera sanear sus finanzas así como encontrar los medios necesarios para crecer fiel a su propia identidad y valores.

Las semanas próximas serán aprovechadas para entrar de lleno en la negociación con nuestros nuevos interlocutores, de la manera más constructiva y atenta posible, con el objetivo de transformar las promesas en compromisos precisos.

Sólo al término de estas discusiones profundas, nuestros Consejos de Vigilancia terminarán los proyectos de acuerdo, tras haber consultado de manera indispensable a los órganos representativos del personal.

En una época donde el periodismo atraviesa una profunda mutación, Le Monde no puede más que alegrarse ante la aparición de inversores dispuestos a prestarle dinero con el fin de reinventar juntos un modelo editorial y económico ubicado bajo el doble signo de independencia y equilibrio financiero. Renovar nuestras ofertas y nuestros contenidos en consonancia con nuestra época, ser rentables: éste es el precio de nuestra perennidad.