Los Oscar. Repaso de reseñas

Faltan dos días para la entrega de los Oscar y, por esta vez, quienes hacemos Espectadores nos reservamos el derecho de levantar apuestas. En cambio, sí los invitamos a repasar las reseñas de películas nominadas, algunas ya estrenadas en la ciudad de Buenos Aires, otras no todavía.

 Avatar
¿Qué es el cine? ¿En qué consiste una “revolución cinematográfica”? De la respuesta a estas dos preguntas depende, en gran parte, la apreciación que hagamos de esta megaproducción a cargo de James Cameron, cuya pretendida capacidad de innovación constituye el eje central de su difundidísima promoción. Más, aquí.

 Bastardos sin gloria
Dicho mal y pronto, los enamorados del cine también nos enamoramos de Bastardos sin gloria porque -por si hace falta aclararlo- el Séptimo Arte es el gran protagonista de la última película de Quentin Tarantino. O, pensándolo mejor, se trata del gran homenajeado. Más, aquí.

 Vivir al límite
Kathryn Bigelow da prueba de su destreza en términos de acción y suspenso cinematográficos. En cambio desilusiona con una aproximación aséptica de la guerra (u ocupación militar) en Irak. Aún así, su film da que hablar. Más, aquí.

 Un hombre serio
Al margen del sello inconfundible que distingue su filmografía, los hermanos Coen nunca se repiten: evitan las historias previsibles, eligen buenos actores, confían en la libre interpretación del espectador y cautivan con una combinación de escepticismo, sensibilidad y sentido del humor. Más, aquí.

 Sector 9
Aunque no abandona el objetivo de entretener, Sector 9 recupera la faceta crítica de la ciencia ficción: en términos sociales (contra una sociedad excluyente, represora, criminal) y narrativos (contra el prototipo de héroe invencible por su fortaleza moral y eventualmente física). Esto hace que el guión de Blomkamp y Terri Tatchell resulte original entre tantas producciones de temática alienígena cortadas por la misma tijera. Más, aquí.

 Up
La película de Pixar cautiva y conmueve por varios motivos. A saber: la importancia otorgada a unos balloons tan salvadores como aquéllos que rescataron a Pascal Lamorisse en 1956, la reivindicación de la vejez, el homenaje al gran amor y a la amistad, y cierta declaración de principios contra la ambición desmedida. Más aquí.

 Coraline
Tras cuatro años de producción Henry Selick confirma que maneja como nadie la exhaustiva técnica de stop motion. Aquí todo aparece hecho con mucha dedicación. En pleno siglo XXI, en medio del auge de la animación computarizada, esto se agradece bastante. Más, aquí.

 Preciosa
Cuánto le falta a Hollywood para aprender a abordar dramas sociales sin declamaciones ni sensiblería, y en cambio con lucidez, sobriedad y sensibilidad. El folletín de Lee Daniels así lo prueba. Más, aquí.

 Invictus
Este homenaje a Mandeba confirma la intención pedagógica y pontificadora de un Clint Eastwood desgastado. A la forzada inmediatez de ciertos giros argumentales y a la corrección política de los parlamentos, se les suma la inverosimilitud de un Nelson Mandela y un François Pienaar demasiado parecidos a Morgan Freeman y Matt Damon. Más, aquí.

 Amor sin escalas
Como sus dos antecesores, este tercer largometraje de Jason Reitman se presenta en tanto fábula crítica, irónica, lapidaria pero termina convirtiéndose en un cuento para niños sobre la importancia de los afectos. Repetida en el tiempo, la misma fórmula empeora la sensación de chasco. Más, aquí.

 Enseñanza de vida
De la propuesta de la danesa Lone Scherfig, cabe destacar la reconstrucción de época (el film se desarrolla en la Inglaterra de los años ‘60) y las actuaciones de Carey Mulligan, Alfred Molina, Cara Seymour, Peter Sarsgaard, Emma Thompson y Olivia Williams. El resto es simple apología de la educación formal…. y funcional al statu quo. Más, aquí.

 La joven Victoria
Esta producción a cargo de Jean-Marc Vallée… y Sarah Ferguson decepciona. No sólo porque opaca el sello original y apasionado del cineasta canadiense sino porque desaprovecha la interesante aventura de retratar a la monarquía desde nuestra republicana contemporaneidad. Más, aquí.

 The blind side (o Un sueño posible)
Ni las dos nominaciones al Oscar, ni la simpatía actoral de Sandra Bullock, ni el mensaje pro-integración compensan el tedio de dos horas que provoca un producto made in USA no apto para ex/importación. Más, aquí.

 El secreto de sus ojos
El compatriota Juan José Campanella sabe alternar naturalmente entre pasado y presente, deslizar episodios de la historia nacional entre las bambalinas de un crimen y un amor, y navegar aguas trágicas salpicadas con pizcas de humor. Algunos espectadores también lo acusamos de escaso poder de síntesis, de amagues de estereotipación y de algunas vueltas de tuerca previsibles, con sabor a moraleja calculada. Más, aquí.

 La teta asustada
El trabajo de la peruana Claudia Llosa le disputa a El secreto de sus ojos (entre otras nominadas) el Oscar a la mejor película extranjera. Aunque poco reprochable en términos técnicos, deja insatisfechos a quienes sabemos algo de historia latinoamericana y encontramos en las desventuras de Fausta una simplificación peligrosa del pasado. Al mismo tiempo, reconocemos el potencial de un largometraje «exótico» (o afín al realismo mágico), capaz de conquistar a críticos y espectadores. Más, aquí.