Efecto déjà vu

  • Buenos Aires. Julio de 1952

  • Buenos Aires. Febrero de 2010

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María Bertoni

Nací en la Ciudad de Buenos Aires, el 13 de septiembre de 1972. Trabajo en el ámbito de la comunicación institucional y de vez en cuando redacto, edito, traduzco textos por encargo. Descubrí la blogósfera en 2004.

7 thoughts on “Efecto déjà vu

  1. A veces pienso que el mayor problema de los argentinos es la permanente costumbre de intentar atacar a quien está en el poder “o tuvo la manija que nosotros no pudimos tener”. Casualmente hoy alguien contaba en un asado que la jueza buruburubudía acaba de pedirle (por supuesto “InBlack”) 1.2 “palo verde” para dictaminar a favor de 2 ARTs en un tema que tiene en manos (lo contó un empleado de una de las ART durante un asado y era “el comentario del asado”). Y yo pensaba: “Cómo pueden hablar así de una jueza federal” (es difamatorio), “No sé si la jueza buruburubudía hizo esto o no, pero todos le creen a este muchacho que lo cuenta”, y luego recordé la cara de “Tony” Cafiero mientras decía “no puedo creer que en el Senado haya coimas”, y recordé al agente de policía que intentó justificarnos a mi esposa y a mí por qué el auto que nos robaron en noviembre “durmió” 2 semanas luego de recuperado en una comisaría y nadie nos avisó.

    Y recorriendo esas imágenes donde María Julia, Gostanian, Raúl Alfonsín, El Chino Balbín, Mera Figueroa, Mario Caserta y porqué no Pantera Videla, bailan en una comparsa similar a las de los viejos carnavales de la Avenida de Mayo. Veo con dolor que en Argentina hay un punto en común, un lugar donde todos coincidimos: En que el que está o estuvo arriba seguro curró y debe ser odiado.

    Y entre las imágenes que danzan me encuentro a don Álvaro (el papá de MaryJuly) y frente a él en la misma mesa a Luís D`Elía quienes están dando las cartas para un partido de truco donde eligen “ser pareja” pues odiados o no, son los únicos 2 tipos en este país que históricamente defendieron siempre “sus ideales” (por supuesto más que opuestos) y no cambiaron de posición jamás… y eso les da el respeto que se necesita hasta para ser pareja en el truco.

    Y eso me recuerda que mucha gente votó a Néstor, y eso me recuerda que cuando terminó su mandato la imagen era excelente, y eso me hace pensar que a don Álvaro casi nadie lo votaba pero el viejo nunca negoció sus ideas (igual que D`Elía, uno a la izquierda y el otro a la derecha)…

    Y los argentinos tenemos tanta mala memoria que hoy puteamos a quien hace poco vitoreamos, hoy odiamos a quien hace poco amamos… gran problema para los vendedores ambulantes que deberían vender unas calcos que dijeran “I Love _____” (ponga el nombre que corresponda) y luego agregarle en pequeñas letras “today… mañana no sé”. Amor y odio según lo que nos digan que debemos sentir, amor y odio aunque “nunca pensé en encontrarme con el jefe en su oficina de tan buen humor” (Encuentro con el diablo). Y un día lo puteamos y a la semana llenamos la plaza y hasta le llevamos una botellita de Chivas de regalo.

    Y de pronto ahora el cáncer es nuestro aliado, y tal vez mañana lo sea Bush porque alguien nos dirá que debemos permitir que se modifique la Constitución para que un extranjero sea presidente (perdóname De Narváez, pero si tengo que elegir un extranjero lo prefiero a Bush antes que a vos ya que suena más cheto tener un “president” que un “colombiano”). Y tal vez así nunca tengamos un país enserio porque somos inestables, hoy te amo y mañana te odio… y siempre decimos “me voy de este país”… “pero te quedas, ¿dónde más vas a ir? Y es que aquí, sabés, el trabalenguas trabalenguas, el asesino te asesina y es mucho para ti”. (Canción de Alicia).

    Y nosotros estamos buscando en nuestra mente alguien a quien odiar, alguien a quien putear, alguien a quien denostar… a quien chuparle las medias, a quien preguntarle cómo pensar… “¿Hello, Pink House?… Dear mister president how are you” (Tato)

    Y aunque nunca lo imagine, extraño a don Álvaro y me cae bien Luis… debo encender el televisor y mirar alguna señal de cable con noticias… necesito que me digan que pensar porque estoy comenzando a tener ideas propias… y si pienso dejo de odiar

    Y eso, a algunos, no le conviene

  2. Creo que esto es diferente de lo que plantea Horacio. El antiperonismo, como el antiyigoyenismo antes que se inventara el peronismo, es un odio de clase que va más allá del clásico ataque hacia el poder. Quienes odiaron a ¨esa mujer¨ o al tirano prófugo no sintieron la misma pasión cuando los que venían a salvarlos decidieron bombardear la plaza de mayo en pleno día. Mirtha Legrand no es una puritana: critica la supuesta vulgaridad de la presidenta, pero la aplaudiría en un reaccionario.

    No es el poder que critican sino una cierta manera de ejercerlo. El sueño de los poderosos argentinos, que destiñe sobre la clase media, es una sociedad Tío Tom, en donde los que menos tienen se conformarían con los restos ofrecidos por la benevolencia de los de arriba.

    Las patas en las fuentes, las vacaciones pagas, las manifestaciones multitudinarias y la lealtad a otro lider destruyen esa visión idílica. El problema no es el negro, el problema es el negro que exige estar en blanco y que encima pide aumento.

    Más allá de que lo lograran, Yrigoyen con la clase media gringa y Perón con el lumpen que Palacios nunca llegó a detectar, prometieron transformarlos en sujetos políticos.

    Y eso es algo que no se puede perdonar.

  3. Rinconete, me has hecho pensar… y siempre quedo agradecido de quienes lo hacen.

    Me gustó mucho esta frase “El problema no es el negro, el problema es el negro que exige estar en blanco y que encima pide aumento. “, creo que hasta comenzaré a utilizarla, lo cual me generará el problema de tener que comenzar a citar tu copyright hasta en las charlas de café (pero veré como hacerlo). Es un ejemplo espectacular de lo que pasa “desde uno de los cristales”, en fin, no se si podemos decir que es “el cristal con el que se lo mira” porque en este caso puede llegar a ser un vidio polarizado y blindado.

    Pero creo que tienes toda la razón… en realidad creo que tienes “toooooooda la razón” pues para un sector de nuestro país tan bien reflejado por Bayer (La Patagonia Rebelde), el problema es que efectívamente esos negros cada día pretenden más cosas…

    Caramba… acabo de comprender la “posición” que “nosotros, la clase media” tenemos en este problema: Somos “negros” que lograron ciertas cosas… “negros con plata” (esa frase la escuché en algún lado), “negros con logros”… o “negros que potencialmente pueden ser molestos”… ¿Mejor mantenernos controlados no? Y mejor la corto porque si comienzo a hacer relaciones mentales podría llegar a comprender a la CGT… Y es mucho para mi.

    un saludo!

  4. Gracias Horacio. Me llena de orgullo poder ser citado en las charlas de café, es el inicio de la gloria.

    En cuanto a la CGT, empiezo a comprenderla y eso también es mucho para mí. La verdad es que no hay gran diferencia entre Moyano y Jimmy Hoffa o entre los camioneros argentinos que frenan la entrada de un supermercado y los sindicatos franceses que frenan el transporte público de Paris año tras año.

    El drama de la Argentina no es la barbarie. Nuestros bárbaros no son peores que los bárbaros de ese mundo que Mirtha Legrand tanto admira. Nuestro drama son nuestros civilizados. La clase dirigente argentina es tan despiadada hacia los que menos tienen como poco ambiciosa hacia si misma. Prefiere llevarse la modesta parte del león de un maxikiosco que enriquecerse con una porción menor de una cadena de supermercados.

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