Háblame de la lluvia

Quienes disfrutamos de El gusto de los otros y luego nos sentimos desencantados por Como una imagen encontramos en Háblame de la lluvia una suerte de reparación cinematográfica. De hecho, la tercera película que Agnès Jaoui dirige (y vuelve a co-escribir y co-protagonizar con su marido Jean-Pierre Bacri) recupera el buen pulso que distinguió a aquel primer largometraje estrenado en Argentina en 2001 y que perdió ritmo en la segunda propuesta filmada tres años más tarde.

Antes de esta nueva película, algunas salas porteñas proyectan los avances de Avatar, 9, Alicia en el país de las maravillas, Amante a domicilio con Ashton Kutcher, todos títulos representativos de la industria del entretenimiento. En esas circunstancias, resulta imposible ignorar el enorme contraste entre las historias mínimas que cuenta la directora y guionista francesa y el espectáculo artificioso que a Hollywood le encanta producir y promocionar.

Después de escuchar los coros y orquestas ¿góticos? que musicalizan el enfrentamiento entre extraterrestres y marines holográficos, la supervivencia post-apocalíptica de extraños muñequitos de trapo, las andanzas de criaturas inspiradas en una novela de Lewis Carroll, deleita nuestros oídos la banda de sonido que Jaoui elige para acompañar el (des)encuentro de personajes nada extraordinarios, simples mortales. Un poco de Vivaldi, otro poco de Schubert, algo de The king’s singers y las fanfarrias interpretadas por la Banda Municipal de Santiago de Cuba (¿insertadas por influencia almodovariana?) nos acercan a la arista más tierna y adorable de nuestra condición humana.

Ni Karim, ni Michel, ni Stéphane, ni Antoine responden siquiera remotamente al prototipo mujeriego que Nikki/Kutcher encarna según el imaginario made in Los Ángeles. Ni Agathe, ni Florence, ni Aurélie -mucho menos Mimouna- se parecen a las leonas/vampiresas que integran el combo del cine-pochoclo.

Quizás por eso, aunque de pura cepa argentina, algunos espectadores nos sentimos cerca de estos franceses y no tan franceses cotidianos. Por supuesto, quienes además conocemos la idiosincrasia gala y magrebí disfrutamos todavía más del retrato tierno, entrañable que presentan Jaoui y Bacri, y de las actuaciones que ofrecen el mismo matrimonio, Jamel Debouzze, Pascale Arbillot, Florence Loiret, Guillaume de Tonquedec y Mimouna Hadji.

Es poco probable que Háblame de la lluvia sea una propuesta válida para el público ansioso por asistir al estreno de Avatar, 9, Alicia en el país de las maravillas y/o Amante a domicilio. En cambio, sí será apreciada por los seguidores de las dulces comedias corales europeas y por quienes reprobaron Como una imagen mientras todavía recordaban El gusto de los otros.