Arriba, Bonelli

Es hora de que Espectadores reconozca la existencia de Marcelo Bonelli, teniendo en cuenta los (1 y 2) posts dedicados a su partenaire periodístico y este otro texto al colega Fernando Carnota. Que conste: la ocurrencia responde menos a un criterio de ecuanimidad que a la imperiosa necesidad de expresar la irritación que el conductor de Arriba, argentinos provoca en quien suscribe, trabajadora atenta al informe sobre el servicio de trenes que el noticiero matutino de Canal 13 brinda apenas pasadas las 7 AM.

La queja también compromete el desempeño de la co-conductora Débora Pérez Volpin y del meteorólogo Mauricio Saldívar (¿lo sabían dueño de una consultora?), especialistas -la primera- en vociferar la orden de levantarse (de levantar»nos», porque ellos arrancaron el día hace rato); -el segundo- en pronosticar el mal tiempo (no así el mal «clima«) con algarabía («con placer sádico», corregiríá algún discípulo freudiano). Sin dudas, a Arnaldo Pérez Manija le encantaría formar parte de este staff.

Volviendo a Bonelli, no tiene sentido señalar su gangosidad (otros ya lo hicieron) ni sus deficiencias gramaticales y conjugacionales. Sí, en cambio, podemos protestar ante esa suerte de tic discursivo que lo obliga a repetir -y a nosotros escuchar- el latiguillo «minuto a minuto» cada 20 o 30 segundos.

Transcripta en la página oficial del noticiero, la expresión sirve para promocionar los distintos servicios noticiosos: el informe del tránsito y de piquetes a cargo de Alejandro Ramos, el pronóstico meteorológico a cargo del mencionado Saldívar, los resúmenes deportivos de Marcelo Fiasche, las crónicas policiales en boca de movileros varios.

Por si esto fuera poco, algunos televidentes sospechamos que Bonelli es el autor de los neologismos que termina imponiendo el Grupo Clarín. El último registrado es el sustantivo «acampe»* que -valga la constatación- se trasladó de Arriba, argentinos al gran diario argentino (tal vez desde aquí y aquí) y a otros medios: La Razón, Perfil, incluso a Página/12 y Télam

De ser así, este otro Marcelo inventa palabras minuto a minuto y, ¡pum para arriba!, consigue enriquecer el discurso periodístico y mediático.

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* La Real Academia Española le niega existencia al sustantivo acampe. En cambio, Wikipedia sostiene que se trata de un «género con siete especies de orquídeas monopodiales y epífitas de la subtribu Sarcanthinae«.