Bellas artes

Publicado por Sudamericana

Reseña redactada por Ariel.
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A riesgo de sonar repetitivo, este post es sobre otro libro de Miguel Rep: Bellas artes. Antes que nada debo confesar que soy bastante ignorante en lo que a corrientes pictóricas se refiere. Lo que me sedujo de esta publicación es la invitación a descubrir un espacio, muchas veces considerado de élite, de la mano (nunca mejor utilizada esta expresión 😉 ) y la mirada inteligente del padre de Socorro, Gaspar, Auxilio, Lukas, el niño azul, el Caramanchón, el Culpo entre otras criaturas gráficas.

En este trabajo Rep aborda el arte desde sus orígenes con las pinturas rupestres, recorre las obras de Miguel Ángel y demás espíritus renacentistas y llega a la actualidad sin olvidar los créditos latinoamericanos y argentinos. Frida Kahlo, Guillermo Kuitca son algunos de los referentes regionales, además de Quino que permite el debido reconocimiento a la historieta.

Bellas artes es una perfecta síntesis de homenaje y admiración, fundida con la sátira y el humor. La concepción de Rep sobre la influencia del arte en la humanidad puede apreciarse apenas uno abre el libro y se encuentra con un grupo de primates reunidos alrededor de un lápiz gigante. La imagen recuerda a los simios adoradores de un monolito, que Stanley Kubrick filmó al principio de su famosa 2001: odisea del espacio.

Con sentido habitual de la ironía, Rep reúne a Hitler y Picasso.

Por otra parte, nos topamos con dibujos que tiñen la intención de homenaje con un color más oscuro. Es el caso de la ilustración de aquí arriba donde, de pie ante el Guernica de Pablo Picasso, un conmovido Adolf Hitler se atribuye la facultad de inspirar semejante representación del horror.

Si bien los espectadores legos en artes plásticas podemos perdernos varios de los guiños que el dibujante argentino despliega en este centenar de páginas, también es cierto que Bellas artes es una buena alternativa (sin olvidar el papel primordial de los museos) para conocer las etapas que atravesó la pintura universal. Desde aquel lápiz marca Kubrick hasta la última manifestación que quizás esté esperando su momento para plasmarse sobre un lienzo.