La disciplina según Clarín

Por Jorge Gómez
—————————-

En el marco del intercambio de opiniones que en marzo de este año generó nuestro post sobre el proyecto de Ley de Medios, dijimos:

También –en una mirada pesimista– tendríamos que ver (seguramente lo sabremos en un par de meses) si es posible licuar el poder de las grandes empresas de medios. Tal vez la explicación de la mano blanda que la democracia tuvo con la ley de radiodifusión de la dictadura se vincule con la relación de fuerzas entre los oligopolios mediáticos y nuestros gobiernos, donde siempre se elige negociar. Dejar la transparencia y el pluralismo para después, y no confrontar con la tapa de los diarios.

Tapa del viernes 28 de agosto. Clic para ampliar.El viernes 28 de agosto, día posterior al envío del proyecto de ley, Clarín aumentó de manera formidable su hostilidad habitual al kirchnerismo:

“El gobierno quiere avanzar sobre la prensa independiente»; “Presentan la ley para controlar los medios”; “Ernestina de Noble: ningún apriete torcerá nuestro compromiso con la sociedad“; “Lo que molesta (al gobierno) es la impotencia para controlar y manipular a los medios“; “Unánime rechazo de la oposición: reclaman que lo debata el nuevo Congreso“; “Nuevos ataques contra oficinas del Grupo Clarín”.

Todos esos títulos compartieron la portada con una foto de un pequeño grupo de jóvenes con tambores que participaron de la marcha de apoyo, y que el gran diario argentino presentó como “barra frente a la Casa Rosada”.

Cuando abrimos el ejemplar en cuestión, nos topamos con unas diez páginas dedicadas a presentar el proyecto como un avance totalitario sobre las libertades públicas, entre ellas un editorial durísimo y una nota sobre la fiesta por los 64 años de la fundación del diario. La propietaria del medio, Ernestina Herrera de Noble, aparece posando para la foto junto a sus hijos adoptados irregularmente durante la última dictadura y la frase “Ningún apriete torcerá nuestro compromiso con la sociedad».

Desde este blog, ya dijimos que éste es simplemente el proyecto de una ley que fue muy discutida en distintos foros y que podría ser razonablemente debatida y mejorada en el Congreso. Pero también creemos que el Grupo Clarín –acompañado por otras empresas– ha tomado este tema como una batalla decisiva por el poder. De ahí que en ese escenario el multimedios haya decidido bloquear la promulgación de cualquier ley que los limite aún cuando deba mostrar su peor cara, perder las formas, mentir de manera despiadada.

Los poderes políticos del país, incluido el kirchnerismo, suelen entender que conviene negociar con el periódico de mayor circulación. Mediante los violentos movimientos de estos días, “El Grupo” les recuerda a todos que no hay nada que cambiar, y que deben acatar la disciplina “dejar la transparencia y el pluralismo para después y nunca confrontar con la agenda de los diarios”.