De duelo (virtual)

Éste fue el último header de Adivinador del PasadoPrimero fue La bonaerense; ahora Adivinador del Pasado. Por distintos motivos ambos blogs dejaron de existir, muerte súbita y virtual que provocó una sensación de vacío entre quienes disfrutábamos de los dos espacios.

Los que además tenemos nuestra propia bitácora navegamos entre la comprensión y el lamento. Por un lado, entendemos que el mundo virtual tiene su lado oscuro, y que ese lado oscuro puede conducir, de una u otra manera, a la expulsión o al abandono voluntario de la blogósfera. Por otro lado, lamentamos que eso les suceda a bloggers cuyo trabajo dignifica (o dignificó) un ámbito signado por el plagio, el refrito, los chivos, la difusión irresponsable de contenido inconsistente y/o mal intencionado.  

En términos virtuales conozco a Jorge, autor de Adivinador del Pasado, hace dos años aproximadamente (al menos eso sugiere este viejo post donde aparece mencionado por primera vez). En términos offline, concretos, reales ya pasaron casi seis meses desde aquel primer encuentro cara a cara que selló el nuevo perfil colectivo de Espectadores.

Me llevó muy poco tiempo engancharme con su bitácora alojada en Blogger. Allí encontré información poco difundida pero con sus fuentes bien mencionadas; la prueba fehaciente de que la neutralidad, objetividad, imparcialidad periodística es puro cuento; y un anfitrión atento al discurso ajeno, amable con conocidos y extraños, abierto a la posibilidad de disenso.

A mediados de 2008, me animé a publicar un tiro por elevación para convencerlo de integrar una versión colectiva de Espectadores. Después de intercambiar algunos mails, en enero de 2009 terminó aceptando la invitación e incorporándose al equipo fantástico junto a Ana y Ariel.   

Por suerte, Jorge ha decidido no abandonarlo. Los seguidores de Adivinador podemos celebrar su permanencia en esta pequeña porción de la blogósfera, aún cuando no consigamos evitar el duelo por otra muerte súbita y virtual.